viernes 13 de febrero de 2009

Saramago se despacha contra Bertone

Como dije en su momento, estoy leyendo El viaje del elefante de Saramago. Y lo repito porque no me ha producido ninguna emoción. Llevo cincuenta y cinco páginas y puedo dejar de leer. Mala señal, a mi juicio, para un libro que no llega a alcanzar las trescientas. No es por tanto ninguna maravilla, aunque esté bien escrito y goce del indulto general al estar firmado por un premio Nobel. Pero es que los premios tampoco salvan toda la obra de un autor, ni siquiera son capaces de librar al personaje de cometer estupideces monumentales.
El caso de Saramago, no deja de ser ilustrativo al respecto. Posee una aureola izquierdista que lo hace identificarse con cualquier revolución y por ende, le subleva todo lo que huela a religión. Así que ni corto ni perezoso estigmatiza al Vaticano y especialmente toda la puesta en escena del viaje del cardenal Bertone a España. En un artículo en su blog deja caer sus improperios con furia anticlerical.

No puede soportar que exista un respeto hacia La Iglesia, a la que considera, capaz de recurrir al chantaje moral, para inmiscuirse en la gobernación de los países. Deplora al más rancio estilo republicano y laicista que todo un presidente de Estado quede subyugado por un cardenal, y que la prensa se haya volcado en el reportaje de su visita a nuestro país. Olvida un detalle imprescindible que hay que reseñar, la mayoría católica de este país y la importancia que tiene la defensa de las libertades, esas que otros no les importan conculcar, obligando al estudio de asignaturas de diseño o estigmatizando una asignatura concreta.

Para Saramago, los dirigentes de la Iglesia, a quienes se refiere como "estos señores", se les supone "investidos de un poder que sólo nuestra paciencia ha hecho perdurar". Con una desmemoria que no es propia de un literato de su altura, se salta la decisiva influencia en la moral de los ciudadanos que obedece a la herencia cristiana y que está impresa en el código de justicia. Esa misma influencia que él no dudaría en borrar del mapa, para que su amancebamiento tome carta de segundo matrimonio. Y es que fastidia que alguien te diga lo que está bien o mal, de ahí la impronta masona de los liberales que echan pestes de la Iglesia y todo lo que huela a sacristía.

Es el viejo dilema de la sociedad moderna que no quiere tutelajes. Que abomina de quien pueda discutir sobre deberes o derechos. Es la paradoja del caso Eulana, donde en nombre de la defensa de la libertad para decidir sobre mi cuerpo, otros deciden darte matarile y acusan a la Iglesia de poner cargas pesadas. Saramago llega a rozar la estupidez o tal vez sea un rasgo de memez y senectud, cuando compara a la maquinaria Vaticana con el hundimiento del Titánic. Ahí se le notan las ganas de borrar de un plumazo aquello que tanto le enerva. Al escritor se le olvidan los siglos de historia que no han podido hacer caer la doctrina de la Iglesia. Y aunque lleva escrito Un Evangelio según Jesucristo, no parece recordar las palabras que prometen la soberanía de la Iglesia hasta el final de los tiempos.

Puede que existan motivos para considerar que el cristianismo en occidente está en su declive, pero no cabe la menor duda de que Asia florece y África es una esperanza de futuro. Mientras se discute sobre el derecho a matar en nombre de la libertad, otros defendemos el derecho a respetar la vida, en nombre de Dios. Y aunque no nos guste dorar la píldora a nadie, festejamos la valentía de quienes no se doblegan a un pensamiento dominante.

La sombra de una historia dramática acecha a occidente, cuya población envejece con rapidez. Es la imagen de un Estado que decide sobre la vida y la muerte, en nombre de la libertad, dejando indefenso al ser humano. Ahí la Iglesia no claudica, la vida es sagrada desde su inicio hasta su ocaso. Le guste o no a Saramago.

2 comentarios:

Montse dijo...

Hola, una abrazo Carmen.

Mundy dijo...

Los católicos divorciados en nueva unión somos ante todo CATOLICOS y a pesar de nuestra “situación irregular” somos laicos comprometidos, por ello los invitamos a sumarse a nuestra CADENA DE ORACION por las intenciones particulares de todos los que vivimos esta problemática, que se manifiesta de muchas formas y la más dura de sobrellevar es la imposibilidad de acceder a los Sacramentos.
Sólo pedimos fortaleza para aceptar y que algunos corazones se aflojen y las mentes se abran, para que de un modo realista y misericordioso se entienda que nuestra nueva unión, es un acto de amor y no una trasgresión a nuestra fe.
Saludos.
Mundy
labarca@ymail.com
www.labarcaglobal.blogspot.com (blog internacional de los católicos divorciados en nueva unión)