martes 12 de mayo de 2009

Coge la pastilla y corre

Ese puede ser el título adecuado para la liberación de la píldora abortiva que nuestras flamantes ministras de Sanidad e Igualdad –tanto monta, monta tanto- han aprobado. Parece que su objetivo es cortar cualquier atadura legal para que las jovencitas puedan acudir libremente y sin receta a solucionar su jolgorio de la noche anterior. Así son las medidas que está fabricando este gobierno, el de la progresía inconsciente y hedonista. Pero lo cierto es que la vida no es una bacanal tras otra, hay que educar para la reciedumbre, lo dicen los expertos. Nuestros niños son de algodón, acostumbrados a tener todo lo que quieren y a tirar a la basura lo que les molesta. Esa es la educación para la ciudadanía que nos venden estas flamantes ministras de tacón alto y baja cama.

Ahora un padre y una madre se quedan al margen de la salud de su hija. La niña aconsejada por los colegas de la tribu urbana a la que se adhiere tomará la pastillita sin autorización médica. ¡Toma del frasco Carrasco!. ¿Hay estudios seguros sobre la reacción que el organismo puede tener ante un cóctel de hormonas?. Porque ahora parece que eso de abortar ya resulta más económico que ir al dentista. No necesitas ni cita previa, ni monsergas. El previsible daño psicológico de la menor puede convertirse a corto plazo en un problema social.

¿Señores ministras, con una España en recesión, cuatro millones de parados, miles de personas tirando de las ayudas de Cáritas, a ustedes sólo se les ocurre legislar para el escaparate?. Seguro que la tribu juvenil adormecida por el bombardeo psicológico de la televisión y la publicidad, está ahora pletórica. ¿Oye tía, nos lo hacemos, llevo la pastillita?.¡No seas estrecha colega!. Menudo par de dos ministras cuyo calificativo me ahorro. Y no es por falta de ganas, sino por educación.

El colectivo feminista-abortista, que no siempre van al alimón, ahora están bombardeando los medios para sentirse libres de ataduras morales. Quieren tener derecho a abortar, y las ministras les han facilitado el camino. El voto fácil se sigue trabajando a precio de dejar España a la altura del Decamerón. Cronista vendrá que refleje esta ingeniería social, donde los valores más nobles del ser humano son pisoteados por una camarilla de interesados que sólo buscan ganar elecciones al precio que sea.

Estoy de acuerdo con Benedicto XVI, estamos frente a una crisis de valores global. Que afecta en especial a los países desarrollados acostumbrados a un ritmo de vida que carece de sentido. Si esto no es corrupción de menores, ya me dirán sino lo parece. Al cuartelillo con todos aquello que viven de esa siniestra conjunción de promiscuidad fomentada con el "póntelo pónselo y tómatela que no pasa na". Sinceramente la sexualidad no puede convertirse en un negocio de las farmacéuticas y de las clínicas abortivas. Si no podemos educar a nuestros jóvenes porque la presión social los corrompe, algo deberemos hacer por el bien de todos en general.

Llegará el tiempo que lamentaremos callar ante tanta infamia. Hoy como en el siglo pasado durante los años treinta quien se quede indiferente será cómplice de lo que se está cociendo. Y créanme si les digo que hay que reaccionar. El mal en mayúsculas está cercando a la ciudadanía. Y cuando la sociedad pierde sus referentes éticos todo se va al garete. Recemos para que Dios proteja a nuestros jóvenes, sacudidos por la moda del relativismo y presionados por los programas basuras que fomentan lo más basto y zafio.

Ojalá consigamos que la presión ciudadana salga a la calle para demostrar que no estamos dispuestos a callar frente a la dictadura de la democracia partidista.

1 comentarios:

Silveri Garrell dijo...

Me parece que la magia que preparan para sacarse de la chistera es la declaración de mayoría de edad a los 14 años, creo que por ahí van las cosas, por eso de que empiezan a dar libertades a los adolescentes. Nunca mejor acertado el título del post: coge la pastilla y corre.