No es mi intención escribir a la contra. Pero que la Unión de Libre pensadores y ateos esté junto a la plataforma de Redes Cristianas para pedir la derogación de los acuerdos con el Vaticano, da una idea de por donde andan las redes y la calidad de sus pececillos. Hay un revoltijo de discrepantes y disgustados con la Iglesia católica que en vez de posicionarse fuera de la misma, tienen la desvergüenza de llamarse católicos. Está bien discrepar y llevar el diálogo y la reflexión a la calle. Pero es que en su caso se trata sencillamente de ser una plataforma de descontentos incoherentes.Europa Laica, la Lliga per la Laicitat de Catalunya, la Plataforma Ciudadana por una Sociedad Laica, Redes Cristianas y la Unión de Ateos y Librepensadores. ¿Se puede navegar en la misma barca pidiendo un Estatuto de Laicidad?. Por supuesto, si de lo que se trata es de poner el dedo en el ojo de la Iglesia. Como deseo que todo creyente viva feliz no entraré en más detalles. Pero dicen que son muchos. Lo siento señores, no son muchos. Apenas un millar, pero lo que si hacen es confundir al personal.
No sé en qué fragmento de los documentos del Vaticano II se encuentra escrito que desprestigiar a la Iglesia y a sus fieles, entra de lleno en el diálogo fecundo de la Iglesia que se revisa a sí misma. Lo que si puedo afirmar es que la mayoría de los creyentes se encuentra al margen de esos extremismos que se viven tanto de un lado como de otro. Los fieles no acostumbran a posicionarse en ninguna plataforma. Viven tranquilamente su fe, sin más vaivenes que los que da la vida.
Pero lo que sí puedo afirmar es que las plataformas que aglutina Redes Cristianas, no representan a la totalidad de los católicos, sino exclusivamente a pequeños grupos que seguramente han existido siempre y a lo largo de la historia del cristianismo. No aman a la Iglesia, ni quieren lo mejor para ella, ni hacen nada por ayudar a la conversión del corazón y a pacificar el espíritu de sus hermanos. Se dedican exclusivamente a agitar las aguas y cazar incautos. Quienes las frecuentan terminan por irse agotados. Y quienes se mantienen en ellas lo hacen con el espíritu contestatario de sesenta y ocho. Huelen a naftalina.
Alandar. La Federación Estatal de Lesbianas Gays, Transensuales y Bisexuales. Esglesia Plural. Dones Creients. Curas obreros. Católicas por el derecho a decidir. Atrio. Ecuvives. Somos Iglesia. Mujeres y Teología. Servicios Koinonia, y una largo etcétera que sigue utilizando el nombre de la Teología de la liberación como bandera de enganche. Conozco alguna de esas plataformas y el origen de las mismas, puedo asegurar que cada una de ellas aglutina como mucho medio centenar de personas. Todos juntos no llegaran al millar. Pero eso sí, tienen abiertos los medios de comunicación para lanzar sus propuestas como gotas de lluvia que caen invariablemente todos los años.
Cuando el Papa realiza algún acto, ellos automáticamente lanzan su ofensiva, la publican en El País y dan la imagen de que la Iglesia se opone a sus pastores y al Papa. Que éste está solo junto a su curia encerrado en un búnker sin conocer la realidad pastoral. Pues nada de eso. Lo cierto es que hay miles de asociaciones fieles en la Iglesia que realizan labores meritorias, no de zapadores dispuestos a minar el camino de los pastores, sino cristianos que codo a codo realizan el mismo camino.
Redes cristianas se ha convertido en el portavoz oficial de todas las voces cuestionadas por el Vaticano y sus organismos oficiales. En eso reside su mérito, acoge a los discrepantes, a los que abandonaron sus votos, a quienes fomentan una vida religiosa que nada tienen que ver con la que propone la Iglesia. Y allí revueltos y en compañía se consuelan mutuamente. Dicen que defienden una Iglesia Plural. Nones, ni se lo crean. Estoy segura que algunos de ellos volverá al seno de la Iglesia como el hijo pródigo. Porque no se puede realizar un camino de conversión en la casa de alguien que está cuestionando la religión a todas horas. Que Cristo los guíe hacia la verdad, mientras tanto la Iglesia seguirá rezando por cada uno de ellos.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada