domingo 24 de mayo de 2009

Socialistas conversos y democristianos divorciados

Algunos no se cansan de bailarle la cuerda al PSOE, como si hubiera sido el único partido que nos quitó el sambenito de tercermundistas. ¡Vale ya de atribuirse méritos!. Si somos europeos, lo somos gracias a todo el arco parlamentario y a nuestro empeño de superación. Dejen ya de vender el izquierdismo y la progresía. Hoy las fronteras se difuminan para un católico. No encontramos partido que represente no los 100 años de honradez que blasonaba el PSOE, sino los treinta últimos años sin ninguna mancha en el expediente.

Es obvio que ambos partidos PSOE y PP, tienen en sus filas ovejas negras. ¿Quién puede escapar de los cuervos?. Vale que una oveja lanera arruinada no significa que el resto se encuentre tan manchada como la primera. El beneficio de la duda tiene que valer para algo, es como la presunción de inocencia. Pero hoy, se lanzan a la yugular levantando calumnias y jugando con esa presunción. Y el resto asistimos a un sarao que nos da ganas de vomitar.
Cada vez que hablo de política salen los fieles de cada partido a limpiar la honra mancillada de los suyos. Me parece muy bien, sería lamentable que no lo hiciesen, aunque sólo sea por coherencia con quien les mima a mesa y mantel. He hablado del video del PSOE para las elecciones de junio y me temo que el PP sacará su equivalente. Eso nos llenará de hastío a todos los votantes. Pero hay una realidad que nadie puede negar, los creyentes socialistas tienen que tragarse los sapos por bemoles.

Así que después de analizar bien la situación se llega a una triste conclusión. Si tienes carné de partido, te han partido, ¡jo, qué crudo!. Tener que tragar que un feto no es “un ser humano”; vivir colgados de las series adoctrinadoras de televisión; seguir las consignas del partido aunque salga la mierda por todos los sanitarios de la casa. Y tener que avergonzarse por creer en Dios y en la Iglesia. Ojo, Iglesia, no curas o monjas. Aquí no se cree en las personas, porque estamos hechos todos de barro.

La esquizofrenia de la progresía está asegurada. Tanto es así que Mercedes Aroz, ex senadora del PSC, se da de baja del partido en el que ha militado durante 33 años. ¡Ahí es nada, oiga!. Toda una vida dando la cara para reconocer un siniestro total de ideales. Pero esa coherencia de vida no es equiparable con las componendas de algunos democristianos como Josep Piqué, al que ha unido en matrimonio civil el alcalde Ruiz Gallardón. ¿Ven ustedes como la incoherencia no tiene color?. Los democristianos se casan por lo civil y los socialistas se convierten y abandonan el partido.

No voy a decir que el Sr. Piqué haya incumplido ninguna ley. No soy yo la que se oculta en su conciencia y por tanto ni digo que está bien ni que está mal. Sólo señalo datos y nombres al hilo del revoltijo electoral que nos están preparando. La conciencia de unos cae en los brazos del pensamiento dominante y la de otros se revela ante los hechos consumados de convertir el aborto en un método anticonceptivo.

Pero si no creen ustedes en lo que ven sus ojos, ¿cómo van a creer en lo que no ven?. Es decir, Dios. Si encima les sacan los trapos sucios de la Iglesia, la gente debe andar muy desorientada. Yo les recomiendo una cura infalible, encomendarse a Dios cada mañana y seguir rezando por la conversión de los pecadores. Créanme, la oración te cambia por dentro, que es de lo que se trata. Porque por fuera, las grietas siguen viéndose y producen escándalo. Pero, ¿quién conoce tu interior salvo Dios?. El único capaz de enderezar lo torcido.¡Que Él nos proteja!.

1 comentarios:

Silveri Garrell dijo...

Estamos en campaña electoral y el sistema permite hacer un poco de propaganda de lo que cada uno cree. Por mi parte invito a los españoles a votar CiU (Convergencia i Unió). Es una forma de castigar a los dos partidos mayoritarios que se han empecinado hasta el presente en copiarse el uno al otro las permisividades en cosa de leyes inmorales, de tal manera que son irreconocibles por su ideario y solo se pueden identificar por la cara de sus líderes. Votar a un partido más pequeño como CiU nos ofrece dos oportunidades: castigar a los partidos grandes mayoritarios, PSOE y PP, y promocionar a un partido menor para hacerles la competencia.