lunes 5 de octubre de 2009

¿Después de Ratzinger qué?



José Catalán Deus, es compañero blogger de Religion Digital, pero además es periodista y escritor. Y no deja de sorprendernos con la publicación de sus investigaciones y de sus finos análisis. La última entrega verá a la luz el 5 de Noviembre y tiene como protagonista al Santo Padre. ¿Después de Ratzinger qué?, es el título de un libro que sugiere mucho en esta encrucijada del siglo XXI.

Según la sinopsis que he recibido por gentileza del autor:

“Los primeros años de Benedicto XVI dejan una sensación de crisis creciente en la Iglesia Católica. Nunca antes los desacuerdos y disensiones fueron tan sonoros dentro y fuera del Vaticano. Un análisis crítico del Pontificado arroja luz sobre lo realizado y lo pendiente, las promesas incumplidas y las expectativas frustradas. El futuro del catolicismo se presenta incierto, tanto si este octogenario Papa gobierna aún una década, como ante una hipotética sucesión cercana en el tiempo. ¿Qué puede hacer Joseph Ratzinger?¿Y después de Benedicto XVI, qué? ¿Cuáles son las opciones que se plantean? ¿Quién podría liderar una nueva etapa? Gracias a su conocimiento del personaje y de las interioridades del Vaticano, José Catalán Deus, presenta una visión apasionante y llena de interrogantes de las ideas y controversias que se agitan en su cúpula, del difícil y ambicioso proyecto de Benedicto XVI y de su futuro".

Todavía se analizan otros papados, así que resulta fascinante la hipótesis de crisis que nos adelanta José Catalán. Porque a mi juicio, precipitado sin duda, puesto que no he leído el libro, lo cierto es que la Iglesia lleva en crisis desde sus comienzos. Estamos llenos de luces y sombras. No creo que exista un papado sin claroscuros, mucho menos el de Benedicto XVI, pero sin lugar a dudas lo más sorprendente es imaginar qué puede suceder tras su óbito, se produzca éste cuando Dios tenga a bien disponer.

Lo cierto es que se aproxima cada vez más la oportunidad de una sucesión que sea de otro continente. No me atrevo a suponer el carácter del futuro papado. Eso sería futurología, pero sí que se ven indicios que hacen posible un papa americano, asiático o por qué no, incluso africano. Es evidente que la savia fresca y fecunda de la iglesia se encuentra fuera del continente europeo. Y ya llevamos dos papas que no han sido italianos, rompiendo la línea de la primera mitad del siglo XX, cuando la silla de Pedro fue tomada por hábiles diplomáticos del país.

Juan Pablo II rompió aquella tradición y seguramente este papado de transición no esté preparado para acometer el cambio de paradigma que ha supuesto la globalización. Ya digo que todo esto son intuiciones al hilo del libro que saldrá a la venta el próximo cinco de noviembre. Pero eso es pensar con ideas humanas valorando mucho más el papado como un puesto de poder, que como lo que la fe nos indica que es. Hacen falta buenos pastores, más que ejecutivos de clerigman o sotanas clásicamente romanas.

Hacen falta hombres y mujeres que sepan trasmitir la alegría del Evangelio por todo el orbe. Y desde luego yo apostaría ahora no tanto por el aggiornamiento, como por una profunda vivencia de la fe, cultivada con esmero en las parroquias y familias. Por otra parte, sí que se hace necesario una apuesta por lanzar cultura religiosa al mercado. Porque hoy la imagen es la que moldea el pensamiento. La influencia de la televisión, el cine, la publicidad, y las nuevas tecnologías son ahora quienes trasmiten cultura.

De manera que se necesitan finos analistas con fe probada, que sepan interpretar los signos de los tiempos y retar a esta cultura del consumismo y la imagen. Tal vez para ello no sea necesario seguir el marketing del mercado, sino reinventar el modelo de apostolado, pero siempre encarnándolo en el más necesitado. La gente está saturada de palabras quiere hechos, oración que se pueda beber como agua viva y compromiso que sea prolongación de la oración.

No se olviden ustedes de la cita el próximo cinco de noviembre, para saber de mano de José Catalá Deus qué rumbo tomará la barca de Pedro en el futuro

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida Carmen,

Hace casi dos años recibí la gracia de su visita en mi blog, suceso que me ha motivado a leer el suyo desde entonces. Debo decir que sus artículos me dejan siempre un sabor dulce en lo que concierne a mi sed de aprendizaje. Celebro su diligente labor en la difusión de la palabra de Dios. Con esto ha ganado usted una atenta lectora. Felicidades.

Carmen Bellver dijo...

Muchas gracias Anónimo. Aunque hubiera preferido saber quien escribe, para devolver la visita.
Un saludo cordial.