martes 15 de diciembre de 2009

¡Bien por Aminatu, autodeterminación del Sáhara ya!





Seguimos asistiendo a la impasibilidad internacional en el caso de Aminatu Haidar, una mujer con agallas que ha mostrado su empeño por reivindicar el derecho a la autodeterminación del Sahara, libre de Marruecos. El papelón del gobierno español ha sido increíble. Dejar entrar a una extranjera con permiso de residencia, son las consecuencias de esta marea humana que a finales del siglo XX invadió toda Europa. Las migraciones son un fenómeno universal, pero tal y como se han sucedido en las últimas décadas, llevan ribetes de convertirse en históricos.

Lo cierto es que si Aminatu no dispusiera de un permiso de residencia de este país ahora no tendríamos a una incómoda huésped que no da su brazo a torcer. Quiere entrar en su país de donde salió con pasaporte, no se olvide. Pero fue expulsada poco después de llegar a El Aaiún, capital de lo que se considera el Sáhara Occidental, por no hacer constar que es marroquí y dejar escrita su nacionalidad como saharaui. Todo un desafío que podía acarrear algunas penas administrativas, pero no su expulsión.

Lo curioso es que las autoridades marroquíes la devolviesen a Lanzarote una vez requisado su pasaporte y que nuestras autoridades portuarias la admitiesen. En cualquier caso el tema viene de lejos Aminatu Haidar conoce bien las cárceles de su país, es una activista que recibe premios en el extranjero y que ahora presiona con su huelga de hambre a ambos gobiernos. Si Marruecos está permitiendo un conflicto diplomático con España, queda claro quien posee la fuerza entre ambos países. La única esperanza es internacionalizar el tema Aminatu para que las organizaciones de derechos humanos presionen a sus respectivos gobiernos.

Hasta ahora la resonancia mediática de esta huelga de hambre deja el conflicto del Sáhara al descubierto, un país ocupado al que se le niega su identidad. Mal lo hicimos en el pasado abandonando aquella tierra en manos de Marruecos que se adueñó sin titubeos. Pero también es cierto que Naciones Unidas ha fracasado al no realizar un referéndum sobre la independencia de la región, después de que este organismo creara una misión especial para velar por la celebración de un referéndum de autodeterminación Desde entonces el conflicto sigue abierto y ninguna organización internacional se ha molestado en mediar. Que EEUU se lave las manos atribuyendo la solución a las relaciones bilaterales de Rabat y Madrid, deja a ambos países en el mismo punto de donde partieron. El gol se lo han colado a España que no sabe como pasar la patata caliente.

El coraje de esta activista saharaui demuestra que está dispuesta a llegar hasta el final. Juega con la baza de la presión internacional y la ineptitud de nuestro Gobierno, los funcionarios de aduanas cumplieron bien su papel, nada se les puede reprochar. Pero sí podemos asegurar que las órdenes que les llegaron de arriba son las responsables de la situación actual. La solución está en las manos de Rabat y de su monarca a quien sólo sería capaz de cambiar su criterio, recibiendo algo más que buenas palabras. Tal vez es el momento de marcar la distancia entre la monarquía marroquí y la española. Un monarca parlamentario y democrático y un soberano con poderes absolutos que recuerdan la mentalidad medieval.

Esa es la baza que puede hacer inclinar la balanza. Aparecer como islamita fundamentalista que quiere darle lecciones a una mujer obligándola a pedir perdón públicamente. ¡En qué época vive Mohammed VI!. Su lavado de cara democrático queda ahora a los pies de los caballos. Una mujer airea el conflicto y le está cambiando la imagen a Marruecos. ¡Bien por Aminatu!.