jueves 30 de abril de 2009

Algunos diputados quieren ser belgas

Seguimos haciendo el ridículo a la misma altura que Bélgica. Algo bueno hay ya somos tan europeos como el parlamento belga, y estamos dispuestos a reprobar la actitud del Papa con los preservativos. Hay dogmas que son de fe, pero otros son de imposición laica. Y la cuestión del aborto, la homosexualidad, el divorcio, la eutanasia, la manipulación de embriones, el uso de los preservativos y de la pastilla del día después. Todo ese entramado de ingeniería social, salpica ahora tanto a izquierda como a derecha.

Ya no hay un proyecto ideológico, más allá de trastocar los pilares de la familia y la sociedad. Al dios Mamón se han rendido hasta los comunistas chinos. El mercado es el mercado y la crisis, como bien señala el arzobispo de Madrid, monseñor Rouco, es una crisis de honestidad y de principios. Luego están las cuestiones secundarias que entran en juego cuando se acercan las elecciones.

Parece que el país lo gobiernan las encuestas demoscópicas. Según como dictaminen la intención de voto, se improvisa la actuación. De ahí que si editasen en folletos el proyecto político y lo guardásemos como un testamento vital, alcanzaríamos a ver la magnitud del mangoneo general que se llevan todos los partidos. Colgaríamos en la web su propuesta de proyecto para señalar todo lo que han incumplido.
El caso es que el PP fue perdiendo su raíz de derecha hasta buscar ese centro derecha donde parece navegar la mayoría, es lo mismo que busca el PSOE con su centro izquierda. Hay una inmensidad de votantes con la ideología descafeinada, no son de aquí ni son de allá, como reza la canción popular. Y son mayoría en el país, son quienes deciden y eso lo saben los dos partidos mayoritarios. Por eso se lanzan al degüello cuando se aproximan las elecciones.
Las diputadas del PP siguiendo una consigna democrática de dudoso gusto, han dejado entrar una iniciativa del grupo radical de izquierdas, para reprobar de manera parlamentaria las declaraciones del Papa sobre el uso del preservativo. Esto señores, no es otra cosa que la estupidez subida de tono. Cualquiera con dos dedos de frente se da cuenta de la manipulación intencionada de los medios, para reducir el catolicismo a una secta integrista.

El juego es evidente para muchos, especialmente para los católicos que ya no creemos en una izquierda de progreso. Católicos que estamos de vuelta, después de ver como han actuado los alevines progresistas. Ideología feminista radical que busca convertir en derecho un asesinato, bien sea con el aborto o con la eutanasia. Ideología que subyace en Europa y sus democracias alicaídas. Por eso el Parlamento belga reprobó las declaraciones de Benedicto XVI, porque ellos ya han claudicado en todos los terrenos abonados por los extremistas laicistas.

La cuestión es dónde se sitúa la mayoría católica de este país, que lamentablemente es una minoría practicante y coherente. Por ello no debemos asombrarnos de estar fuera de juego en los partidos mayoritarios. Y es que la trasformación social es un hecho. A fuerza de consignas el relativismo ha prendido mella en el inconsciente colectivo. Hoy hablar de conciencia es pedir peras al olmo.
Las diputadas del PP siguen esas consignas aunque se consideren católicas. Y a ellas le siguen la inmensa mayoría. Será necesario seguir clamando desde las azoteas para que algo se remueva en su interior.

martes 28 de abril de 2009

Tamayo el sincretista religioso

Creía que el paladín de la Alianza de Civilizaciones era Zapatero, pero mira por donde leo la entrevista en RD y me queda claro que es Tamayo. Desde su cátedra en la Universidad de Carlos III nos está intentando acercar el Islam, diálogo interreligioso que lleva inevitablemente a consecuencias en el ámbito político. Hay que ir a una zona de grises donde todo quede difuminado, a eso se le llama un mínimo de ética común, aunque también puede que sea un bocadillo lihgt, alimento popular de las sociedades occidentales con excesos de grasas saturadas.

Por más que intento sacar algo en claro de la entrevista de Jesús Bastante, lo único que veo es una reverencia similar a la que hizo Obama al Jeque árabe, sultán a título de perpetuidad, capaz de abrir o cerrar el grifo del petróleo. Aquí en España tenemos costumbre de llenarnos de complejos respecto a nuestro pasado, así que estamos en constante revisionismo histórico, hasta llegar a confundir nuestras neuronas.

Yo tengo mucho respeto por cualquier religión, creo en la libertad religiosa, y en la sana colaboración del Estado para permitir practicar el culto que cada uno desee. Pero cuando Tamayo habla de que las religiones tienen que democratizarse me entra el hipo de la risa. Sr. Tamayo ¿ en quién cree usted?. Porque si cree en Jesucristo y profesa la religión católica, su interés por medir todas las religiones por el mismo rasero, carece de sentido. Desde su cátedra se ha inventado una nueva religión que se basa en “Una especie de Decálogo de las Religiones en defensa de la paz, de la justicia, de la solidaridad y de la igualdad”.

Predique desde su púlpito ese sincretismo relativista. Yo seguiré creyendo en Jesucristo Hijo de Dios que me pide que anuncie el Evangelio a todos los pueblos. Y podré convivir con un musulmán, si este no intenta ponerme un velo en la cabeza. Cosa que hasta la fecha sucede en los países islámicos con las mujeres. Sin olvidar lo que les sucede a los homosexuales. Eso no es negociable en tierra del Islam, así que usted verá.

De modo que el país maravilloso de la coexistencia de diversas religiones, donde según sus palabras “Habría que ver cómo se pueden integrar también en el ámbito político, en el sector parlamentario, a nivel municipal, autonómico…”. Me produce escalofríos. No veo que esa maravillosa pluralidad sea común a todos los países, sino específicamente de ciertos ideólogos de Occidente que están dispuestos a renunciar a sus raíces, siendo capaces de pactar con el mismo diablo si es preciso.

Los hombres de paz no necesitan de integración en el ámbito político, porque respetan la democracia y están a favor de sus reglas de juego. Es cierto que el futuro de la humanidad no se puede construir al margen ni en contra del Islam, siempre cuando este último no se quiera convertir en el imperio del futuro, que dictamine la ley según el Corán. De manera que cuando aquí hablamos de ser colegas y amigos de quienes vienen de fuera, no deberíamos olvidar una regla de juego que practica Estados Unidos. Cualquier extranjero debe prometer fidelidad a la Constitución y respeto a sus leyes.

Lo otro es caer en la inopia del “mundo feliz”. De entrada hay una facción del Islam que está en guerra con Occidente. Y si ahora existe un millón de musulmanes en España, deberán respetar las reglas de juego de este territorio. Pensar de modo contrario es dejar convertir a Europa en Eurabia. Y creo que en eso algo tenemos que decir quienes somos de esta tierra.

Los creyentes debemos luchar porque permanezcan las raíces cristianas en todo el territorio europeo. ¿Está usted a favor o prefiere el totalitarismo laicista?. Se lo vuelvo a repetir usted junto con algunos de su cuerda están destruyendo las bases de nuestra civilización. Y yo no estoy por vivir en una sociedad donde impere la shura

domingo 26 de abril de 2009

La muerte no tiene la última palabra



Tenemos pandemia a la vista. El virus impredecible de la gripe porcina que afecta a México y EEUU nos recuerda los primeros años de otro virus el VHI. No sé si su alcance y gravedad revestirá las mismas consecuencias que el SIDA, pero lo que si parece es que la OMS se encuentra preocupada y las alarmas se han desatado. Vivimos en una aldea global donde el flujo migratorio es elevado, hoy un virus puede cruzar en cuestión de horas todo un océano. Así que está bien tomar medidas preventivas y armarse de paciencia, porque al parecer estos peligros de pandemias serán cada vez más frecuentes, fruto de la ingeniería biológica que muta de animales a personas.

Esta visto que el ser humano es tan frágil como cualquier especie. Puestos a imaginar tipo ciencia-ficción cabría preguntarse si las mezclas raciales mejorarán el componente genético del ser humano, o por el contrario seremos más vulnerables a cualquier tipo de agresión vírica. Lo cierto es que cuando más nos aproximamos a conocer el mapa genético y experimentar sin límites con embriones, humanos y de animales, el futuro no descarta que la propia especie humana pueda caer fruto de una pandemia mundial.

Tenemos el caso de los dinosaurios y de otras especies que se extinguieron. Y no es tan descabellado pensar en lo que puede producir el cambio climático. Fruto de esas cavilaciones se creó un banco de alimentos en la Antártida para proteger las semillas de las que dependen la subsistencia de las personas. Algo que sin embargo no han evitado el hambre en grandes extensiones de terreno, aunque se dice que tenemos recursos suficientes para alimentar a todo el planeta. Eso nos pone frente a una terrible perspectiva, quien controle los bancos de alimentos, dispondrá de un poder extraordinario. Y ya sabemos que en esa materia el ser humano ha sido recurrente durante toda su existencia.

Existen otras realidades también lamentables y preocupantes como son las multinacionales farmacéuticas que imposibilitan el uso de genéricos en zonas del tercer mundo. También es una lucha por el poder, donde las patentes sacan uñas para no perder beneficios imposibilitando la curación de millones de seres que no tienen una economía saneada para hacer frente al gasto de los medicamentos. Creándose un verdadero mercado negro al que se ven obligados a acudir los más necesitados.
Pues bien, pese a todo, no hay que perder la esperanza. El ser humano puede sacar lo mejor de sí mismo en situaciones de conflicto. La solidaridad es hoy moneda corriente en todo occidente. Gracias a unos, otros palian sus necesidades, también los hay que se apuntan a beneficiarse manteniendo como negocio aquello que se considera una obra de misericordia. Vestir al desnudo, dar de comer al hambriento, dar posada al peregrino, y sobre todo dar en justicia lo que corresponde a esa parte del mundo que es esquilmada por la otra parte, es una de las actividades frecuentes de la Iglesia, bien sea a través de Cáritas Internacional o de los religiosos de diferentes congregaciones.

Afortunadamente, nadie puede controlar todas las variables, para controlar el mundo. Y lo que resulta evidente es que hay suficientes motivos para seguir confiando en el ser humano por muy mezquinos que nos resulten algunos de sus representantes. Y en ese sentido el cristianismo sigue teniendo mucho que decir a los demás. Hoy como hace dos mil años, se nos pide que demos de comer a los pobres con sólo cinco panes y dos peces. Y de la generosidad de unos se consigue alimentar a la multitud.

En el mismo sentido funciona la investigación para solucionar pandemias mundiales, la gripe aviar fue no hace mucho detonante de otra alarma, ahora lo es la gripe porcina, esperemos que las autoridades sanitarias pongan en común sus investigaciones para hacer frente al peligro que nos acecha. Una cosa sabemos, la muerte no tiene la última palabra. Así lo celebramos en la Pascua.

jueves 23 de abril de 2009

¿Y tú vas a misa?

Tomo prestada la idea, un artículo que interroga ¿Tú todavía vas a misa?. Y añadiría, ¿oye tú rezas?. Vamos que la pregunta se las trae. Pero es más frecuente de lo que pensamos en ciertos ambientes, en otros sencillamente te ignoran o menosprecian. Es una pregunta que nos hacen algunos amigos. Yo creo, te dicen, pero no en la Iglesia, creo en una espiritualidad personal que si te paras a analizar no sabes muy bien en qué consiste. Pero así están las cosas, al menos creen en algo, es peor el quisquilloso que te atosiga con frases lapidarias de manual ateo.

El caso es que a mí me sirve la pregunta. Hoy por hoy ir a misa todos los días te califica como “mea pilas”. No hace tanto producto de otra educación te llamaban beata. La cosa es que ser de Iglesia no se lleva. Confesarse creyente sí, la gente suele tener sus creencias personales sus dioses a medida. No hace mucho alguien me confesaba nosotros somos creyentes pero no vamos a misa. La empanadilla mental tiene su explicación. Falta formación religiosa, formación en la propia fe. Algo que antes se daba por aprendido en la escuela, pero que hoy, ya escasea. Y además está ausente de la vida pública, de los mass media.

Si repasamos la filmografía del pasado encontraremos referencias a la vida religiosa incardinada dentro de película aunque sólo fuera de modo anecdótico, pero dando por hecho que aquello formaba parte de la vida cotidiana. Hoy sin embargo queda relegado a ceremonias sociales que son más bonitas en la Iglesia que en un juzgado. O tal vez porque lo dicen y se lo creen, pero piensan que ir a misa es de “mea pilas”. Basta con ser buena persona, sentencian algunos.

Lo curioso es que se necesita unas buenas dosis de fe y paciencia para explicar el por qué asistimos a una eucaristía y buscamos un rato de silencio interior para orar en lo profundidad. Tendríamos que decir que necesitamos la oración como el aire, como el agua, como algo vital, sin lo que no es posible funcionar. Como ese café que nos despierta por la mañana y que si no lo tomamos, parece como que no terminamos de arrancar.

Pues sí, vamos a misa, por lo mismo, porque si no fuéramos la vida no tendría sentido. Sería insoportable enfrentarse al espejo todas las mañanas. Encender el televisor y oír las noticias catastróficas que nos lanzan todos los días. Orar e ir a misa, es consustancial al creyente como el agua lo es para una planta. Sin ello no se crece en la fe, es más, la fe se marchita y muere. Aunque quede ese poso que les hará decir nosotros creemos pero no vamos a misa.

Afortunadamente, quienes vamos podemos decir que Dios no se olvida de ninguno de sus hijos, y por alguna razón que no alcanzamos a comprender quiere más a los que están alejados de su lado. Les llama más veces que a los próximos que le son fieles cada día. Se deshace en atenciones, de manera que llega incluso a derribar del caballo a todo un San Pablo, perseguidor de creyentes y converso hasta el martirio.

Pues sí, yo también voy a misa, pero no para cumplir el precepto dominical, sino por necesitar encontrarme con los demás, con quienes también viven la fe de mis padres y sobre todo para dar gracias a Dios, por la fe regalada. De la misma manera leo todos los días las lecturas del día, y nunca me suenan repetidas o sabidas. Tengo la suerte de encontrar la voz que me dice algo nuevo, de todo lo que llevo leído durante años.

Si ustedes disfrutan de los libros, sabrán que se puede releer sin aburrirse, descubriendo siempre cosas nuevas. Esa pasión es la que tienen los creyentes que siguen abriendo la Biblia todos los días. Tienen la suerte de encontrarse con La Palabra, así en mayúsculas. Y es que en un principio fue el Verbo.

miércoles 22 de abril de 2009

23 de Abril el día del libro

Mañana celebraremos el día del libro recordando la efeméride del manco de Lepanto. Y también recibirá su homenaje el reciente premio Cervantes, Juan Marsé, un hombre hecho a sí mismo que aprendió a leer tarde y de modo autodidacta. Me gusta rendir un pequeño homenaje a ese escritor catalán que se atreve a seguir publicando en castellano, sin tener ninguna vergüenza nacionalista. Amante de la Barceloneta y de una ciudad cosmopolita que supo atraer a todo tipo de gente. Marsé tiene una literatura clara y diáfana, fuera del barroco de otros autores literarios. Pertenece a la generación de los cincuenta y ahí estará siempre junto al ramillete de voces poéticas y narrativas que han marcado a los actuales escritores.

A mí me gustaría hacer una semblanza de la vida espiritual que todo artista lleva consigo mismo. Si recuerdo a Terenci Moix me queda la imagen de Alejandría su amor a la ópera, su pasión por el cine y sus fetiches confesados. Junto a él puedo ver a Carlos Barral mirando con aire nostálgico el mar desde cualquier rincón de la Costa Brava. Y no quiero olvidar a Juan García Hortelano que me trae hermosos recuerdos con un libro que ahora probablemente no me gustaría. Cuestión de paladar, va cambiando con el tiempo.

Junto a esta generación está el boom hispanoamericano que desembarcó en Barcelona: Cortazar, Gabriel García Márquez, Vargas Llosa, y tantos otros. Seguro que todos ellos conspiraron contra el franquismo, era lo que se llevaba en una España de blanco y negro cubierta por la sombra de la dictadura y el puritanismo del nacionalcatolicismo. Todos estos escritores vivieron el florecer del mayo francés y bebieron escuchando a Jacques Brell, Moustaki y otros existencialistas, revolucionarios, transgresores. Viajeros de ida y vuelta a la ciudad de la luz, embriagada con la voz de Edith Piaff en los cafés de Montmartre.

Pero hay algo que nos han dejado estos escritores catalanes, especialmente los de la generación de Marsé, o más bien exclusivamente Marsé, el color y el sabor de una época. El espíritu de una década o dos o tal vez tres. Cronistas de la actualidad, del pensamiento y de la vida. Si hay algo que se aprende en los libros es a descubrir a los otros, aunque sean seres ficticios. Podemos intuir cuales son las luces y las sombras de su autor y también, qué hay detrás de cualquier personaje de novela.

Los actores hablan maravillas de la catarsis que supone ponerse en la piel de otro. Pues eso mismo es lo que hace un creador, situarse en un lugar de la mente desde donde proyecta y fabula. Quien no lee pierde la oportunidad de aprender qué es la empatía, una disposición de ánimo que nos aproxima a los demás. Esa es la virtud de los libros, que nos hacen reflexionar sobre unas vidas ajenas que aunque sean ficticias siempre parecen cobrar vida.

Mañana será el día en el que podremos escuchar de nuevo las palabras de obertura de esa sinfonía que es El Quijote, libro de libros, creador de la novela, inventor de dos arquetipos de un imperio donde nunca se ponía el sol. Seguir la biografía de los escritores a veces es descorazonador, porque tras una bibliografía desmesurada y prodigiosa se esconden las miserias de su autor. Y es que el escritor no deja de ser como los demás, aunque se encierre en su torre de marfil, por eso Juan Ramón Jiménez era un insoportable huraño y Marcel Proust escribía siempre en la cama. Y tantos otros singulares prosistas y poetas a quienes no les pegan ni en cola sus propias palabras.

Regalen un libro, el mejor compañero en una isla desierta, siempre que les guste leer. Si lo que quieren es hablar y comunicarse bis a bis, tendrán que esperar a encontrarse con Viernes el personaje de Robinson Crusoe de Daniel Defoe.

martes 21 de abril de 2009

El País de Jauja



Tiempo de sequía, no tengo ganas de meterme con el ilustre padre de la Constitución que pide silencio a la Iglesia. Peces-Barba está abducido por el laicismo y le tiene ojeriza al clero, especialmente a los que van de monseñor para arriba. Pero estoy segura que se lleva de maravilla con los curas de Entrevías y todos los religiosos rumberos que hay por el país de Jauja. Es una cuestión de genes, hoy en día los virus se incuban a poco que te descuides. A unos les da por la alergia primaveral y a otros les sube la bilirrubina cada vez que la Conferencia Episcopal abre la boca.

La verdad, monseñor Rouco estuvo lo que se dice en su sitio. Firme en su discurso haciendo el repaso general que todo el mundo tiene sabido. Principios irrenunciables por mucho que no se lleven. Encima han tenido la habilidad de retrasmitir en directo el inicio de la XCIII Asamblea Plenaria por si alguno intentaba manipular, así y todo Bibiana está de los nervios y Peces-Barba pontifica desde su púlpito de académico como reserva espiritual del puño y la rosa. Lástima que los pétalos estén ajados y de socialismo no quede más que el nombre.

No nos engañemos el PSOE es un partido viejo, cuyas siglas ya no mueven la conciencia de nadie. Viendo los autos y las monterías de algunos, lo de obreros les viene ancho. Si encima no les cuadran los números y prometen la luna, para dejarte en el parque de atracciones, pues qué quieren, que ya no cuela. Y siguen erre que erre con las políticas sociales que les da un pedigrí izquierdoso pero rancio, muy rancio.

Total que cuando la cosa se ponga seria tendrán que salir los sindicatos a la calle para que parezca que alguien protege al trabajador. Mientras tanto las colas del paro siguen en aumento y Zapatero lleva el dólar en la pupila como el Pato Donal, sin que la cuenta de resultados le cuadre. Y lo más chocante es que a Obama le pasa tres cuartos de lo mismo. Por lo que parece el Imperio Americano se tiene que reinventar para que las cosas sigan funcionando bien a quienes siempre les funciona de maravilla.

¿Y mientras que hace la Iglesia?, pues lo de siempre, colaborar a sacar de la crisis las economías familiares, aunque sea con dos kilos de arroz y uno de garbanzos para que al día siguiente una familia pueda dar de comer a sus hijos. Buscar trabajo a quienes se han quedado sin cualificación profesional porque su empresa cerró o les redujeron la plantilla. Y en este tobogán de sube y baja, quien no se recicle se queda desfasado.

Mientras se acercan las elecciones al Parlamento Europeo el grupo de la ceja se pone más nervioso. Les queda poco fuelle para poder mover los hilos y lo que más les beneficia es que el aborto sea un problema en la calle, para exigir un derecho que no cabe en ninguna legislación con sentido común. Pero así agitando las aguas turbulentas van preparando el camino para mejorar en las estadísticas de voto.

El caso es que Europa está cansada del juego y a “perro flaco todo son pulgas”. Voy a preparar una porra para junio. Si sale me llevo el jamón a casa y brindo con cava de la tierra. Vayan haciendo las apuestas, el negocio más seguro del Estado la bono loto, la quiniela, millones de euros regalados por arte de “birlibirloque”. Pero puestos a tocar suelo, nada mejor que una buena porra entre amigos, al menos habrá cocido para todos

lunes 20 de abril de 2009

No es lo mismo ser fraile que Ministro



Estoy encantada con la noticia. Tenemos un ministro que antes ha sido fraile y además no parece ir de resentido por la vida. Lleva el apellido Gabilondo, que es todo un icono de la Transición y de un tipo de hacer periodismo que marcó generaciones. Es listo y conoce la Educación desde dentro. Es casi para no creérselo después de tantos ministros de quita y pon que destrozaron la educación en España. No tiene carnet del PSOE ni falta que le hace. Siempre hubo gente designada a dedo que no militaba en el puño y la rosa, por lo que tampoco tenía obligación de apoyar todas las iniciativas del partido.

Veo un tenue rayo de esperanza en el horizonte. Si le dejan, puede cambiar el desaguisado por algo de más altura que pasar con asignaturas suspendidas y aprobar por consigna del gobierno. Tal vez, y repito, tal vez se consiga que ahora el esfuerzo vuelva a premiarse, que la educación especial siga dando sus frutos en una enseñanza comprensiva, pero que no todo sea ir de rebajas curso tras curso.

Felicito desde aquí a Ángel Gabilondo, primer ministro de Educación que conoce el suelo que pisa. Abierto y plural, próximo a la política del gobierno, pero con independencia de criterio. He seguido sus entrevistas y declaraciones y aunque yo comparta la idea de una educación comunitaria que abre puertas a todos los estudiantes para movilizarse de un país a otro, también pienso que las bases del entramado están muy dejadas de la mano.

El futuro de la educación se cuece en casa y en las escuelas, al alimón. Si hay apoyos en la base, los cimientos se montan con mucho menos esfuerzo y con mayores garantías. Si lo que se busca es el aplauso fácil sin importar nada la calidad del Sistema Educativo, viene un pequeño temblor y se cae la casa al suelo. Y es que hay que construir con materiales de calidad y no sólo para la galería.

Por cierto me dicen que su hermano Iñaki se ha vuelto un peón del aparato PRISA. No termino de creerlo. Yo siempre le admiré su honestidad, también es verdad que no sigo su programa de radio. Pero cuando un comunicador llega a la gente, hay que darle un voto de confianza. Iñaki si quisiera podría hacer cualquier programa de altura, de esos atemporales como Informe Semanal o aquellos debates de Jesús Hermida. ¿Se acuerdan?.

En Ángel Gabilondo tenemos mucha explicación de cómo funcionó la Transición española dentro de las órdenes religiosas. Diáspora para unos que como Lugo en Paraguay empiezan a sacar hijos de la chistera y compromiso de otros por construir un país más justo y humano. Creo que sin mojarnos porque es muy pronto, podemos esperar que el ministro recién nombrado pertenezca al segundo grupo. Por lo pronto tiene una sólida carrera en la Administración y eso ya es un aval.

Y si me apuran, el segundo aval es que siga siendo creyente, aunque algunos esto les fastidie. Yo confío en las personas que saben encomendarse todos los días a Dios. Por muchas meteduras de pata que tengan, siempre acaban por reconocer sus errores y si es preciso apechugan con las consecuencias. Eso es poco frecuente en la actualidad donde los tratos ya no se dan con un apretón de mano, sino con papel timbrado y acta notarial, por lo que pueda ser.

Lo dicho, felicidades Ministro. No le ha tocado una perita dulce sino un hueso duro de roer. A ver como remata la faena porque el Miura es bravo. Llegar a un consenso con Educación para la Ciudadanía ya sería todo un éxito.

domingo 19 de abril de 2009

Las espadas siguen en alto



Hoy es un día especial, no sólo porque Benedicto XVI cumpla cuatro años en la silla de Pedro, sino también porque la movida que ha producido su Pontificado lleva mar de fondo. En principio celebramos la Divina Misericordia, que ella siga amparando al Papa, como lo hizo con Juan Pablo II quien instituyó esta fiesta.

El difamador oficial de la Sede de Pedro, Juan José Tamayo, desde su cátedra de las religiones en la Universidad Carlos III, sigue insistiendo en escribir panfletos publicados en El País. Desde su atalaya, va socavando los pilares del Vaticano cuyos cimientos le gustaría ver tambalearse. Ya sabemos que hay libertad de expresión, pero es muy arriesgado difamar sin que nadie se haga eco de las mentiras publicadas y explicitadas con fines espurios.

Ayer difamó gratuitamente a Benedicto XVI al que acusó de integrista. Y deberíamos matizar bien en qué consiste para Tamayo ser integrista. Una etiqueta que sitúa claramente la frontera entre él y los del otro lado. Decir que Benedicto XVI no tiene experiencia en los entresijos de la Curia, es bastante deleznable además de falso, puesto que todos sabemos que fue la mano derecha de Juan Pablo II durante todo su Pontificado. Yo no voy a decir que me gusta todo lo que ha hecho hasta ahora. En algunas cosas puedo discrepar, pero no sería justo juzgar a un Pontífice por sus actuaciones en tan poco tiempo.

Sí es cierto que estuvo junto a Juan Pablo II y que frenó los aires del Concilio, pero poner coto al desmadre general, no tiene nada que ver con lo que insinúa el director de la cátedra de las religiones, cuya poltrona todos sabemos bien a quien se la debe. Decir que Benedicto XVI ha mantenido posturas ofensivas en los términos expuestos en su panfleto es mentir a propósito. Lo bueno de Benedicto XVI es que no mide sus respuestas en tiempos mundanos. No es un político, afortunadamente, no se guía por el sentido de la oportunidad diplomática.
Examinemos las acusaciones de Tamayo.“Las comunidades indígenas latinoamericanas -el 10 % de la población- se sintieron instrumentalizadas y heridas en su dignidad durante el viaje de Benedicto XVI a Aparecida (Brasil) en 2007 para inaugurar la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, cuando afirmó que la vuelta a las religiones precolombinas no era un progreso, sino un retroceso y una involución hacia el pasado”. El respeto a las culturas precolombinas, nada tiene que ver con proclamar la fe con firmeza. Y quien se ofenda que se limpie sus heridas.

“Ha provocado la indignación de los judíos -13 millones-, al readmitir en la "comunión eclesial" sin ningún tipo de arrepentimiento al obispo Richard Williamson, de la Hermandad Sacerdotal de San Pío X, que niega el Holocausto”. Yo diría que se aprovecharon de su intento de cerrar un cisma. Todavía están las piezas en el tablero en un enroque que huele a cuerno quemado a Tamayo y CIA. Ya dije que a mí no me gustó ese perdón de mano tendida con quien está chuleando al Concilio Vaticano II y siguió en sus trece pese a la excomunión, pero ese es mi criterio sin tener todos los datos que supongo en manos de Benedicto XVI.

“Los musulmanes -1.300 millones- se sintieron profunda y gravemente ofendidos en el discurso de Ratisbona, en septiembre de 2006, en el que afirmó que Mahoma no trajo más que males al mundo, ya que impuso la fe con la espada y proclamó la guerra santa, al tiempo que vinculó al Dios del Islam con la violencia y la irracionalidad”. Aquí volvieron a jugar a la contra. ¿Quién se atreve a cantar las cuarenta al Islam sin miedo?. Creo que el único que lo ha hecho con autoridad ha sido Benedicto XVI y deberíamos agradecer ese gesto que quedó perfectamente aclarado.

Luego habla del tema de los preservativos, olvidando la dimensión fundamental de su comentario que ya se ha explicado por activa y por pasiva. Es de nuevo una acusación falsa que sigue el juego de las grandes multinacionales. Y no voy a seguir comentando las rastreras acusaciones que tienen como meta el desprestigio de la estructura piramidal del Vaticano. Lo malo de Tamayo es que vive de ese entuerto de marear al personal. Y lo penoso es que hay que seguir desenmascarándolo para que no siga cautivando incautos.

viernes 17 de abril de 2009

Los laicistas se lanzan a predicar

Según informa Público, los laicistas quieren emprender una campaña en los institutos de Cataluña. Están que trinan contra la hegemonía de la religión en la escuela. Parece que predicar la laicidad es un nuevo ministerio que se han impuesto algunos. Ya tenemos nuestra sección en este portal un “Humanismo sin Credos” que no para de hacer apostolado a la contra. Es como una obsesión: Si no crees bien está, pero ¿por qué te molesta que otros crean?. Si no quieres religión, no la tienes, es opcional. Pero la libertad de una nación se mide por la capacidad de aglutinar diversos pensamientos sin tener que llegar a las manos.

Esa es la virtud de la democracia, libertad religiosa, libertad de expresión y frente al libertinaje que algunos confunden con la libertad, medidas y normas para regular la convivencia. Y es que algunos se inventan derechos que van contra otros y en ese momento no se dan cuenta que están comportándose como unos totalitarios de pensamiento único. La capacidad de crítica y de opinión no puede ser coartada, mal que nos pese, cuando se nos zahiere públicamente. Los católicos y los cristianos en general, no tenemos por qué escondernos en las alcantarillas que otros están preparando.

Los laicistas y ateos han salido a convertir adeptos. Se sienten llamados a evangelizar, una pasión que antaño se reservaba a la Iglesia. Tal vez sea hora de salir al ágora pública con el mismo ímpetu que Pablo de Tarso. Es posible una sociedad más justa y más humana, pese a la dictadura del pensamiento débil. Depende exclusivamente de que quienes tienen fe la muestren sin complejos. Dejar esa idea absurda de que la religión pertenece a la esfera de lo privado. No, señores, eso no es así, la religión la llevamos incorporada en cada uno de nuestros actos y actúa por simbiosis en nuestra vida diaria.

No somos creyentes de domingos y festivos que salen de la Iglesia y vuelven a mezclarse con los demás. Se supone que somos creyentes las veinticuatro horas del día y los trescientos sesenta y cinco días del año. Actuamos en la esfera de lo privado con los límites que nos marca la conciencia y además queremos celebrar la liturgia con la misma tranquilidad que oramos en lo escondido de nuestra habitación sin que nadie nos vea, por eso también podemos y debemos orar en público sin que nadie nos estigmatice.

Y bueno, tras treinta años en la rueda de la confusión donde se mezclaron churras con merinas, será hora de levantar la mano para separar las aguas del Mar Rojo, de manera que el Pueblo de Dios pueda pasar sin temor ni a los hombres, ni a los elementos.

Dice en periódico de marras que “la asociación estatal Europa Laica se reunió ayer para denunciar el incremento de financiación por parte del Estado a los centros educativos de ideario católico”. Es decir que van contando los euros que se destinan a la escuela católica, pero no se levantan contra el Liceo Francés o el Liceo Alemán o las mezquitas y minaretes que se construyen también con dinero público. Precisamente el Estado debe velar por la pluralidad, pero algunos se empeñan en cortas alas a la religión católica y no muy lejos de ellos se encuentran los mismos protestantes con quienes deseamos abrir cauce de diálogo.
El ecumenismo no será posible mientras haya gente dispuesta a sembrar cizaña a toda costa.
Pero al menos dejen que tengamos una sociedad plural y diversas propia de esa Alianza de Civilizaciones que no sabemos bien en qué consiste, aunque a tenor de su nombre bien podría ser un respeto a todos los credos e ideologías que tienen como marco de referencia unas elecciones libres y democráticas y una Carta Magna aprobada por la mayoría. ¿O no?.

miércoles 15 de abril de 2009

Tunelaje con fricción: fenómeno de la mecánica cuántica


Tengo un gran respeto por los poetas. Creo que son o somos quienes más nos aproximamos en la intuición a aquello que no puede nombrarse, que es incapaz de explicarse. Hoy tengo ganas de dejaros un poema escrito en Mayo de 1.992. Para gustos colores:

Muchas veces me has preguntado por qué escribo, para qué o para quién testimonio palabras, como si el firmamento de las sílabas tuviera una razón.

Sería desconsuelo pensar que en poesía anida un flujo de motivos dispuestos a cotizar en bolsa. Para el hombre que alberga un universo práctico, la vida se limita a ser causa y efecto; tal vez algún día a lo humano sublime, pero del profundo manantial del alma más allá de lo obvio, conocerá muy poco.

Y es que el arte precisa del sueño metafísico, de un algo divino y aún imperecedero que discurre en lo hondo que cabalga en los siglos. Yo diría -aunque el idioma se nos muestre esquivo, mientras perdure la idea que convoca al duende, sabremos de versos que clausuran la soledad, de ojos como ánforas que cifran lo antiguo,de libros como la saliva o el agua profunda. Si pudiera hacerte comprender estas cosas vendrías al oasís de luz a succionar lo oculto, a nutrirte de la armonía, a contemplar lo utópico.

Y no me digas que camino sin techo, no olvides la sangre ofrecida en la muerte injusta,el eterno minuto de la iluminación de un cuerpo.Se puede dormir despierto, pero no ignores que la belleza existe como un sueño consciente,y al despertar sabemos como expira la vida.
Carmen Bellver
Geografía de presencias

domingo 12 de abril de 2009

Y la Tierra tembló en Italia

Estos días de Semana Santa hemos vivido el terremoto en el centro de Italia, la tragedia de L’Aquila nos ha sobrecogido. la fuerza de la naturaleza destruyendo todo a su alrededor. Mis respetos a todos los familiares de las víctimas y el consuelo en estas horas que hace difícil aceptar la pérdida de los seres queridos.

Ante estos fenómenos inesperados siempre llega la pregunta del por qué Dios consiente la muerte de sus hijos. Y es claro que no debemos pensar que Dios consiente las desgracias para probarnos o cualquier otra explicación similar. Dios se somete a los ritmos de la propia Naturaleza, deja en libertad cualquier fenómeno natural, porque así lo dispuso desde la Creación. Con una sabiduría infinita, se suceden los cambios de las estaciones, el curso de los astros, las mareas, los manantiales y los ríos. Y también la voracidad de la fuerza de los elementos, El fuego, el aire, el agua, la misma Tierra, los cuatro elementos son por su naturaleza fuente de armonía y también de destrucción.

En el mismo sentido obramos los seres humanos, podemos sacar lo peor que hay en nosotros o lo mejor en situaciones adversas o sencillas. No hay reglas, nos medimos por la fuerza con que nos enfrentamos a las adversidades. Y esa fuerza está en nuestro interior. Mucho más en quienes creemos en Dios, que nunca nos encontramos solos. A mí me han preguntado en ocasiones que soy muy atrevida por meterme en viajes o asuntos a pelo. La verdad es que nunca me siento sola. Puede que desease la colaboración de otras personas, pero en general, no voy sola a ningún sitio.

En esta Pascua de Resurrección, creo que debemos elevar plegarias por los familiares y difuntos de L’Aquila, para que sientan esa presencia cercana que les ayude a sobrellevar la situación. Desde aquí, una vez más, ánimo. El ciclo de la vida consiste en extinguirse, la luz del Sol tras largos años de existencia dejará de brillar. Es algo conocido y proclamado por los astrofísicos. La Tierra tiene su tiempo contado, y sin embargo, nada de ello nos tiene que angustiar, primero porque será cuando Dios quiera y en segundo lugar, porque sabemos que hay algo más allá.

Lo que sí resulta lamentable es la voracidad de los especuladores, dispuestos a construir las casas sin las medidas oportunas de seguridad. Ahí se ve la irresponsabilidad y el egoísmo de quienes no piensan en los demás, sino sólo en ellos mismos. Tal vez sea el momento de exigir responsabilidades a quienes reparten licencias de obras con mano alegre, sin percatarse de qué se hace con esos permisos.

Queda clara la solidaridad general de todos los países cercanos que han enviado ayudas. También la presencia permanente de Berlusconi con sus típicas declaraciones faltas de sensibilidad, pese a poner tanto de su parte para ofrecer ayuda a las familias que se han quedado sin nada. Pues bien, estoy segura que la visita del Papa Benedicto, ofrecerá consuelo y ánimo a quienes lo necesitan. No creo que tarde mucho en acercarse a dar su bendición a todos los damnificados.

Que esta Pascua les acompañe en la alegría de la resurrección que llegará inevitablemente cuando Dios disponga. Un fuerte abrazo.

martes 7 de abril de 2009

La Valencia confesional, según El País


Volvemos a las andadas. La Generalitat Valenciana ha tomado medidas para la protección de la maternidad y la paternidad. Es una ley que contempla ayudas a las madres gestantes en situación de riesgo. Es una iniciativa que deberá ser debatida y aprobada en las Cortes. El Programa "+Vida" surge en el marco de lo dispuesto en el artículo 8 de la Ley de Protección de la Infancia y la Adolescencia, aprobada el pasado año. Según informa religiónenlibertad.com, donde pueden encontrar más detalles. Pues la editorial de El País ataca al Gobierno Valenciano y le hace poseedor de imponer medidas legislativas de corte confesional.


Algunos marean la perdiz de manera alarmante, casi rayan lo esperpéntico. En su día quedó claro que la Ley del aborto no obligaba a toda la población española, contemplaba unos supuestos donde era despenalizado un delito. Desde ahí algunos han planteado el aborto como supuesto “derecho”. Pues no, eso sería caer en una incongruencia jurídica de proporciones alarmantes. Y con buen criterio la Generalitat Valenciana siguiendo unos postulados de protección al bien común, trata de aprobar unas medidas de ayudas para proteger la maternidad.


Mientras no cambie la ley, seguirán existiendo abortos. Y aprobar medidas que faciliten la maternidad, es una iniciativa social de gran calado que se debería generalizar en todas las autonomías. La pionera ha sido la valenciana y no es lógico que se instrumentalicen los motivos políticos sobre un tema que debe estar más allá de cualquier consideración ideológica.
Mezclar la asignatura Educación para la Ciudadanía y el Anteproyecto de Ley del gobierno valenciano, es instrumentalizar las iniciativas sociales en el juego sucio de la política. Hay una cosa que debe estar por encima de cualquier consideración, si es que se actúa para el bien común, y es precisamente apoyar cualquier proyecto que beneficie a la ciudadanía. Atacar un anteproyecto de ley como lo ha hecho El País, deja en muy mal lugar a quienes dirigen ese medio que cada día está más desnortado y falto de sentido común.


Apoyar recursos para defender la vida y la maternidad, no "es utilizar recursos públicos para sufragar las iniciativas de un sector social que se enfrenta a un derecho, el de abortar -en determinadas condiciones". ¡En qué cabeza cabe esa mezquindad!. Aquí se habla de un tema muy serio y es el aumento aterrador de las cifras de abortos, mientras algunos están interesados en seguir utilizando la vida como negocio. Si vemos bajo la misma mirada ruin y con visión de futuro, se podría decir que la ratio de hijo por matrimonio no alcanza la cifra que producirá un relevo generacional para que puedan seguir existiendo presupuestos de jubilación.


¿Queremos hacer demagogia de un tema como la vida y la educación?. ¡Ya está bien!. Y ya en el dislate máximo de comparaciones se quiere relacionar la política del gobierno valenciano con Berlusconi y el caso Eluana. Mandan bemoles. Finalizan con la coletilla laicista de rigor: “uno de los logros de ese Estado laico, que Camps cuestiona, es que las leyes no conviertan lo que es un pecado para unos en un delito para todos”. ¿Qué tendrá que ver la conciencia religiosa con una ley que beneficia a personas en situación precaria y que además facilita la maternidad en una sociedad donde quedarse embarazada puede significar perder el puesto de trabajo?.
Menos lobos Sr. Cebrián, se le ha ido la pluma por los Cerros de Úbeda. Repose la cabeza en la almohada y considere si beneficia más a la sociedad la protección de la familia o el desmembramiento de los fetos. ¡Qué cara más dura tienen algunos!. Encima titula la editorial “La Valencia confesional”.

domingo 5 de abril de 2009

Tras el G-20 cristianismo solidario



Entramos de lleno en la Semana Santa. Algunos esperaremos al miércoles para iniciar un puente festivo. Hoy por lo pronto seguiré las noticias que llaman mi atención. La crisis que salpica a vecinos y amigos y un horizonte de esperanza que se abre pese a las dificultades que atravesamos. Creo que hay que apostar por ese horizonte desde donde surge una nueva concepción de solidaridad y cooperación.

Estos últimos años el abanico de ONG creadas ha sido imparable. Del mismo modo surgían como setas las Fundaciones más variopintas que podamos describir. Pues bien, es momento de replantearse la identidad de estas Sociedades. Porque no puede ser que suplan a la responsabilidad social que debe implicar a los Gobiernos. Intentaré explicar el tema. Tras la caída del muro de Berlín se produjo un cambio de paradigma que duró hasta los acontecimientos del 11-S.

Ahora estamos en un mundo globalizado con economías emergentes y países desolados en hambrunas. Todo eso puede solucionarse con referentes éticos claros. La posibilidad de actuar de un lado al otro del planeta proporciona muchas ventajas. Hoy podemos dar a luz un suceso acaecido en cualquier pequeño rincón y despertar las conciencias del ciudadano medio. En esa línea colaborar con los medios de comunicación es casi una apuesta solidaria. Gracias a esas personas que viven ayudando a los demás conocemos la hipocresía del G-20.

La cuestión que tratan los poderosos de turno es vendida como un encuentro responsable entre potencias que buscan una salida a la crisis. Lo que no nos descubren es por qué entramos en esa crisis y por qué afecta a los más vulnerables. Lo ético sería que cada Gobierno practicara una política de austeridad y control de sus cargos públicos, para que éstos fueran referente moral frente a la ambición de los corruptos que aprovechan cualquier coyuntura para beneficiarse una porción del pastel.

En este sentido hablaba en el post anterior sobre la congelación de los salarios de diputados y miembros de los consejos de administración de las grandes corporaciones. Es poco serio reducir plantillas que abocan a las colas del INEM a miles de personas, mientras siguen impasibles en sus poltronas cobrando salarios que se acercan al presupuesto de algún país mísero de África.

Pero no hace falta cargar tintas en la Administración o en las corporaciones financieras. El mundo del deporte está lleno de contratos blindados que ofenden la dignidad de miles de personas. ¿Es posible que un jugador gane más que un presidente de gobierno?. ¿Tiene la misma responsabilidad?. Estas incoherencias nos hacen palidecer y enervan a cualquier persona con un mínimo de sentido de la justicia social. Yo no tengo recetas mágicas para evitar la corrupción. No es ese mi cometido.

Sin embargo, como cristiana vuelvo a hacer hincapié que somos los creyentes quienes más arrimamos el hombro hacia los desheredados de la tierra. Hoy en día los primeros en levantar la voz no son los sindicatos, vendidos a las subvenciones seguras y fijas de los gobiernos de turno. Los que siguen levantando la voz para avergonzar a los poderosos de este mundo, somos quienes estamos convencidos de que la doctrina social de la Iglesia puesta en marcha por diferentes países haría un mundo más justo y habitable.

Permitir que la corrupción y los grandes beneficios sigan campando por sus anchas, generará un cultivo de descontento sordo y apagado que puede explotar en cualquier momento sin que sepamos prever sus consecuencias. Hay voces muy serias que apuntan soluciones, las cuestión es si los gobiernos son libres y soberanos o están vendidos a las grandes corporaciones que los tienen atados de manos. Seguiremos hablando sobre el tema.

jueves 2 de abril de 2009

Setenta años después de la contienda

Hoy es una fecha que no debe pasar desapercibida, aunque pocos recuerden que el 1 de abril de 1.939 finalizó la guerra civil española. Desde entonces hemos pasado por sucesivas oleadas de formación cívica: la de Franco durante cuarenta años y la de la Transición hasta llegar a la edad que puede considerarse de madurez democrática. Tras treinta años de democracia podríamos decir que ya estamos preparados para replantear caminos y mejorar el futuro. Debería servir de algo la experiencia de quienes nos precedieron en tiempos bastante más convulsos que los actuales.

Pero yo no quería hablar hoy de la guerra y sus fantasmas, sino de la cultura, esa que nos impregna de manera sibilina moldeando nuestra mente. “Muerte a los curas” es un libro de José Luis Martín Vigil que no sé si andará descatalogado, porque su primera edición corresponde a 1.968. Unos años convulsos pero suficientemente lejanos de la contienda española para no dejarse llevar por la propaganda y dar lugar a una mirada serena. Por su título sabemos bien en que lado se sitúa el argumento y con quien simpatiza.

Junto a esta obra que leí en mi adolescencia tengo en la memoria otra mirada al pasado en otro libro, “El asesinato de Federico García Lorca”, del historiador Ian Gibson. Dos visiones diferentes de una misma contienda. En ambas aprendí a valorar que cualquier guerra sólo genera desolación, muertes y víctimas inocentes de ambos lados. Yo me siento solidaria y cercana a los protagonistas de los dos dramas. Para mí son personas envueltas en las circunstancias de su tiempo que sucumbieron víctimas de la situación. Sus verdugos me parecen abominables en ambos lados. Sus muertes son asesinatos y las víctimas tan inocentes como la de los millares que sucumbieron en las cunetas de nuestros campos.

Lo trágico de ambas historias es que no hay un frente de batalla. No están en la guerra, sino en la ciudad, son ciudadanos sacados de sus casas por denuncias cuyo origen por sí mismo merecerían otro libro. Reyertas por tierras, por herencias, por envidias, por creencias, por ideología. En ambos lados cayeron los civiles indefensos. Y muchos de ellos antes de morir pidieron que su sangre fuera la última derramada.

Hoy es un buen día para la memoria histórica, para reconciliarnos una vez más, con el mismo espíritu de la Transición donde se pedía libertad sin ira, donde se hizo borrón y cuenta nueva. Y la cultura tiene un valor muy importante en esa reconciliación, porque dependiendo de cómo sea su mirada podremos ser imparciales o caer en fanatismos propios de otra época. Es tiempo de los historiadores para depurar los mitos acumulados por el polvo de los años. Pero también es el momento de seguir dándonos la oportunidad de construir un país democrático sólido.

Se siguen contando historias de ambos lados, “Soldados de Salamina” es otra muestra de ese revisionismo cultural, quizá el mejor que he leído hasta la fecha. Novela del extremeño Javier Cercas, originó una película que nos devuelve al pasado desde la óptica de un joven que mezcla ficción con realidad. Porque Javier Cercas su creador, nació en 1962, de manera que su edad encuentra la equidistancia necesaria para mirar hacia atrás sin perjuicios. Y lo hace con una honestidad que se agradece, fantaseando sobre la figura del falangista y escritor Rafael Sánchez Mazas.

Me viene a la memoria otra película que es apropiada a esta fecha, una película que aquí no pudo estrenarse por la censura hasta que llegó la democracia, me refiero a “¿Por quién doblan las campanas?”. Basada en una obra de Ernest Hemingway que como es bien sabido estuvo de corresponsal en la guerra civil española, está interpretada por Gary Cooper e Ingrid Bergman, y tuvo nueve nominaciones a los premios Oscar en 1943. Pues esta de hoy es mi contribución a pasar página desde la literatura, el cine y la historia. Dejando al pasado lo que es pasado y mirando hacia el futuro