sábado 30 de mayo de 2009

El travestismo en la fe del padre Cutié



Dicen que “la mujer del César no sólo debe ser honesta sino parecerlo”. Lo mismo me sucede a mí con la catadura moral de los consagrados. Les supongo un plus de honestidad. Viene bien hablar del tema porque tenemos a un sacerdote mediático que ha abandonado las filas de la Iglesia católica para pasar a los episcopalianos. El padre Cutié ha sido una especie de estrella televisiva, con un programa en antena lleno de admiradoras/es. No tengo ni idea de qué iba el citado programa, ni los frutos espirituales que podía conseguir. Yo conocí al padre por la prensa, que le pilló acaramelado con una mujer en una playa de Miami.

Dejen que piense que no hay nada casual. Me resulta insólito que un sacerdote salga a la calle siendo conocido por miles de televidentes, para refugiarse, no en una isla perdida, sino en la populosa playa de marras. Si al escándalo le añadimos ahora su travestismo de fe, nos queda un sabor amargo en la boca. Todo parece más milimetrado de lo que a simple vista podría deducirse. Esa oscura segunda intención, no es propia de un hombre culto y maduro, sino de un rebelde “sin causa”, que me parece totalmente infame.

Este sacerdote no tiene bastante con romper sus votos sino que además elige abandonar la fe a la cual consagró su vida. Ha sido deshonesto consigo mismo y con la mujer. Un buen sacerdote hubiera puesto pies por medio. Pero ya sabemos lo que dice el refrán. No sé si habrá una billetera oculta que pague la traición a precio de cuestionar el celibato en la Iglesia católica. Francamente, da lo mismo. Según tengo entendido nos separa algo más que eso de los anglicanos.

Total que las crisis religiosas no se viven en la soledad de un monasterio, sino bajo los flashes de los paparazzis, ya ven ustedes a donde nos lleva esta especie de exhibicionismo que marca el imperio mediático. Su caso es una pieza codiciada para la carnaza que se presenta en los programas rosas de televisión. En el fondo a mí el padre Cutié no me produce pena, creo que está mercadeando con su porvenir. Ha ido a enamorarse de una divorciada. De manera que no podía secularizarse para unirse en otro sacramento. Todo un culebrón para cualquier serial tipo Pájaro Espino.

Sería bueno que los principios no se rompieran con tan alegre inconsciencia. Pero eso es pedir mucho en estos tiempos donde ninguna promesa dura para toda la vida. Es duro fracasar en un proyecto y tener que coger otra nueva ruta, pero si se tiene fe en el Señor podemos estar seguros que Él nunca nos fallará. En cambio, este Cutié renuncia a aquello que prometió defender hasta con su vida. No sé si después de eso se puede uno mirar al espejo sin vergüenza.

Hay quien dice que ha sido un valiente y que mejor eso que vivir amancebado. ¡Por supuesto!. ¿Pero cambiar de Iglesia?. ¿El primer mandamiento no dice amarás a Dios sobre todas las cosas?. Pues al parecer de ese tema se ha olvidado. Y ahora que estamos a un paso de Pentecostés, rebuscando he encontrado algunas líneas que nos pueden hacer meditar:

La gracia es, ante todo y principalmente, el don del Espíritu que nos justifica y nos santifica. Pero la gracia comprende también los dones que el Espíritu Santo nos concede para asociarnos a su obra, para hacernos capaces de colaborar en la salvación de los otros y en el crecimiento del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. (Catecismo 2003)

La gracia, siendo de orden sobrenatural, escapa a nuestra experiencia y sólo puede ser conocida por la fe. Por tanto, no podemos fundarnos en nuestros sentimientos o nuestras obras para deducir de ellos que estamos justificados y salvados. Sin embargo, según las palabras del señor: “Por sus frutos los conoceréis”(Mt. 7, 20), la consideración de los beneficios de Dios en nuestra vida y en la vida de los santos nos ofrece una garantía de que la gracia está actuando en nosotros y nos incita una fe cada vez mayor y a una actitud de pobreza llena de confianza. (Catecismo 2005)

Es bueno que roguemos por los sacerdotes y los consagrados en general, porque nuestras oraciones deben ayudarles a ser coherentes con sus promesas. Esperemos que el padre Cutié medite que es lo que ha puesto en cada lado de la balanza. Que el Señor le acompañe.

jueves 28 de mayo de 2009

La corte del faraón

La ministra de Igualdad Bibiana Aido y la corte del faraón socialista me tienen en un dilema moral. Para la ilustre una operación de las glándulas mamarias y un aborto vienen a ser la misma cosas. Las niñas de dieciséis son aptas para decidir qué hacer con su cuerpo. En este punto es cuando descubro que una niña no puede pagar un aborto, ni mucho menos una operación de estética, salvo que tenga un padre con la billetera a buen recaudo. De manera que en la práctica a la niña no la operan sin el consentimiento de sus progenitores y, por lo mismo, no se opera de tetas por mucho que se empeñe.

Llegados a este punto cualquier diatriba arriba o abajo sería vana, carecería de sentido. Salvo que pensemos que los señores que hacen las leyes y las promueven tienen materia gris con neurotransmisores en buen estado. Por ello Cospedal supone una intención aviesa de cambiar la edad de la madurez rebajando el cupo a los dieciséis. Esa obra maestra dejaría a los adolescentes en la más absoluta manipulación. Es la ingeniería social, tantas veces denunciada.

Pero como yo no tengo claro que eso sea así, me queda la duda cartesiana. ¿Vale la pena gastar horas en semejante ley, que nos compara a matarifes con esvástica trasmutada en una rosa con puño?. ¿No estarán buscando, como apuntó Legina, sacar el rancio catolicismo a la calle y provocar un trasvase de votos?. Es curioso que las aguas se remuevan cuando nos encontramos próximos a unas elecciones. Y entonces me digo, que las voces tienen que escucharse, que al menos se oiga nuestra indignación y que sea lo que Dios quiera.

Y llegados a este punto me asombro. No estamos ante una embestida progre, sino en la antesala de la idiocia. Consentir que una niña decida por sí misma sobre la vida y la muerte es delegar la responsabilidad y cargarla en una persona que todavía no está preparada para asumir el destino de su vida. Esto no es equiparable con ningún país, por mucho que vendan el espejo Europeo cada vez que les conviene aprobar una ley. Parece que el tema queda resuelto cuando nos comparan con el resto. Pues no, señores, no nos lo creemos. Sabemos que Zapatero ha pisado el acelerador para lo peor.

¿Qué debemos hacer las personas decentes?. En principio asociarnos y denunciar, y no parar hasta conseguir desenmascarar la ruina moral a la que están llevando a esta sociedad. Hay que levantar el freno de mano. Los jóvenes hoy están siendo manipulados por una sociedad hedonista que les hace confundir la libertad con la falta de responsabilidad. Eso no es educar para la ciudadanía sino para el aplauso cómodo de una franja electoral.

Insisto, es una vergüenza que sean las propias mujeres las que han abierto la espita de esta bomba de relojería social. Nos han dejado sin protección a la familia ni jurídica, ni social, y dejan que las píldoras del día después se consuman sin receta con perfecto conocimiento de que su mal uso provoca enfermedades. ¡Les da igual!. Señores, ¿cómo quieren que los jóvenes respeten las señales, si ustedes les rebajan la responsabilidad a precio de saldo?.

Pues nada ya lo saben, Bibiana A-ido, y a su vuelta no sabemos que otra tontería se le puede ocurrir. Ha concedido a las mujeres libertad para convertirse en... ¡ahórrenme la expresión!. No será raro que estas medidas provoquen más violencia de género, pero con cuatro frases de postín seguirán camelando a la clientela. ¡Lástima de país!. Pensar que esta señora juega a llamarse feminista produce ganas de pedirle el cambio de género.

martes 26 de mayo de 2009

Los abusos de la Iglesia

El escándalo de los abusos a menores confiados a instituciones católicas, por parte de religiosos o sacerdotes, es un tema delicado que suele utilizarse de manera bochornosa. La verdad es que asuntos turbios los hay en todos los sitios. Pero da la sensación que sólo suceden dentro de la religión católica. Por desgracia los abusos se dan en cualquier tipo de sociedad y creencia; desde luego tienen que salir a la luz y debemos purgar por los pecados de nuestros hermanos. También se tendrán que tomar las medidas necesarias para evitar situaciones similares. Y por supuesto dar el merecido castigo a quienes rompieron la inocencia de los niños.

Este asunto no puede cambiar una hermosa realidad, la de miles de religiosos y sacerdotes que viven gozosos su vocación entregados a los demás. Serán personas con defectos, tendrán errores y pecados ocultos, pero desde luego sin ellos miles de niños estarían muertos. Basta pensar en toda la labor que se está realizando en África con los niños soldados, secuestrados por la guerrilla y utilizados como esclavos sexuales. Pues bien, son instituciones de la iglesia y religiosos de diferentes congregaciones quienes están realizando una obra maravillosa para recuperar a esos niños y sanar su mente cargada de culpabilidad y horrores.

Nadie debe esconder a ningún pervertido bajo el paraguas de la Iglesia, hay que apartarlos de los jóvenes, por mucho que confiesen su pecado; la obligación de los superiores es orientarlos para que cumplan las penas civiles y canónicas que merezcan. Pero no caigamos en ingenuidades. Lo que no se puede hacer es ventilar estos abusos como si fueran el pan nuestro de cada día.

En miles de paraísos sexuales las niñas son explotadas y utilizadas por sus mismas familias, y quienes las rescatan de las mafias son precisamente los religiosos. Quienes les ofrecen una oportunidad de reorientar su vida han decidido abandonar todo para servir a esos niños. Y cuando digo todo, me refiero a su familia y a su comodidad en un destino más tranquilo en Occidente.

Tolerancia cero a los pervertidos, que los hay de toda clase y condición. Especialmente entre el género masculino con tendencias muy concretas. Mi opinión es que son enfermos. El sexo genera adición en muchas personas y no especialmente entre quienes hacen voto de castidad. Esa imagen del religioso torturado por sueños libinidosos forma parte del imaginario con la que algunos quieren identificar a la Iglesia. Pero se corresponde con un porcentaje insignificante.

Molesta y avergüenza tener que aguantar los datos de abusos en Irlanda o en cualquier parte del mundo. Pero no olvidemos que existe un porcentaje de escándalos que obedecen a causas económicas. Esto no significa que esté defendiendo supuestas inocencias sino que estos casos se deben tratar con cuidado porque pueden hundir en la miseria a personas de bien. No sería ni la primer ni la última vez que la calumnia rodea un escándalo de estas características.

En cualquier caso, me consta que quien ama a Dios, ama a su hermano y no abusa de él ni psíquica ni físicamente. Por si queda alguna duda de que monstruos morales los hay en cualquier lado, ahí queda como aberración el padre que viola a su hija y la mantiene encerrada en un sótano durante años. Ese escándalo no nos hace sospechar de todos los padres. Por mucho que exista quien se dedica a adoptar niños para explotarlos, la mayoría lo que les ofrece es cariño y dedicación.

Denunciemos a los abusadores, pero no caigamos en conclusiones simplistas. La Iglesia, pese a todo, tiene más cosas buenas que malas. Lo digo porque leyendo determinada prensa parece que más que barrer para limpiar, lo que se hace es llenar de porquería el felpudo de la puerta de entrada

domingo 24 de mayo de 2009

Socialistas conversos y democristianos divorciados

Algunos no se cansan de bailarle la cuerda al PSOE, como si hubiera sido el único partido que nos quitó el sambenito de tercermundistas. ¡Vale ya de atribuirse méritos!. Si somos europeos, lo somos gracias a todo el arco parlamentario y a nuestro empeño de superación. Dejen ya de vender el izquierdismo y la progresía. Hoy las fronteras se difuminan para un católico. No encontramos partido que represente no los 100 años de honradez que blasonaba el PSOE, sino los treinta últimos años sin ninguna mancha en el expediente.

Es obvio que ambos partidos PSOE y PP, tienen en sus filas ovejas negras. ¿Quién puede escapar de los cuervos?. Vale que una oveja lanera arruinada no significa que el resto se encuentre tan manchada como la primera. El beneficio de la duda tiene que valer para algo, es como la presunción de inocencia. Pero hoy, se lanzan a la yugular levantando calumnias y jugando con esa presunción. Y el resto asistimos a un sarao que nos da ganas de vomitar.
Cada vez que hablo de política salen los fieles de cada partido a limpiar la honra mancillada de los suyos. Me parece muy bien, sería lamentable que no lo hiciesen, aunque sólo sea por coherencia con quien les mima a mesa y mantel. He hablado del video del PSOE para las elecciones de junio y me temo que el PP sacará su equivalente. Eso nos llenará de hastío a todos los votantes. Pero hay una realidad que nadie puede negar, los creyentes socialistas tienen que tragarse los sapos por bemoles.

Así que después de analizar bien la situación se llega a una triste conclusión. Si tienes carné de partido, te han partido, ¡jo, qué crudo!. Tener que tragar que un feto no es “un ser humano”; vivir colgados de las series adoctrinadoras de televisión; seguir las consignas del partido aunque salga la mierda por todos los sanitarios de la casa. Y tener que avergonzarse por creer en Dios y en la Iglesia. Ojo, Iglesia, no curas o monjas. Aquí no se cree en las personas, porque estamos hechos todos de barro.

La esquizofrenia de la progresía está asegurada. Tanto es así que Mercedes Aroz, ex senadora del PSC, se da de baja del partido en el que ha militado durante 33 años. ¡Ahí es nada, oiga!. Toda una vida dando la cara para reconocer un siniestro total de ideales. Pero esa coherencia de vida no es equiparable con las componendas de algunos democristianos como Josep Piqué, al que ha unido en matrimonio civil el alcalde Ruiz Gallardón. ¿Ven ustedes como la incoherencia no tiene color?. Los democristianos se casan por lo civil y los socialistas se convierten y abandonan el partido.

No voy a decir que el Sr. Piqué haya incumplido ninguna ley. No soy yo la que se oculta en su conciencia y por tanto ni digo que está bien ni que está mal. Sólo señalo datos y nombres al hilo del revoltijo electoral que nos están preparando. La conciencia de unos cae en los brazos del pensamiento dominante y la de otros se revela ante los hechos consumados de convertir el aborto en un método anticonceptivo.

Pero si no creen ustedes en lo que ven sus ojos, ¿cómo van a creer en lo que no ven?. Es decir, Dios. Si encima les sacan los trapos sucios de la Iglesia, la gente debe andar muy desorientada. Yo les recomiendo una cura infalible, encomendarse a Dios cada mañana y seguir rezando por la conversión de los pecadores. Créanme, la oración te cambia por dentro, que es de lo que se trata. Porque por fuera, las grietas siguen viéndose y producen escándalo. Pero, ¿quién conoce tu interior salvo Dios?. El único capaz de enderezar lo torcido.¡Que Él nos proteja!.

jueves 21 de mayo de 2009

"¿Dónde estaba Dios?"

La frase no es mía. Esa expresión se ha creado para definir el horror del Holocausto y está dicha en boca de católicos como Benedicto XVI. Es obvio que a los creyentes también nos interpela. Dios estaba allí, aunque las víctimas padeciesen la más absoluta soledad. El silencio de Dios nos lleva a la increpación de Jesús en la cruz, una oración milenaria en boca de cualquier afligido ¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?. Supongo que en las cárceles clandestinas de todo el mundo los creyentes siguen musitando la misma oración, las mismas palabras.

Es un insulto para la conciencia creyente que sigan sucediendo crímenes en todo el mundo. Es un insulto que no se denuncie la corrupción, que no clamemos por la vida, ahora que la ministra Bibiana se atreve a afirmar que “un feto de 13 semanas es un ser vivo pero no es humano”. Yo creo que hay situaciones donde se nos exige tomar partido y el no hacerlo ya nos hace cómplices. Europa está perdiendo las raíces cristianas, bajo los eufemismos creados por la modernidad. Y Dios no está callado, sigue clamando en cada una de sus víctimas. En este caso los fetos no nacidos exigen el derecho a la vida que está protegido por la misma Constitución. Y que las personas de bien elevemos la voz en su nombre, esa voz hoy es la de la Iglesia y sus fieles.

Así que no hay silencio de Dios, aunque a alguno le pueda parecer lo contrario a la vista de cualquier aborto con las extremidades desmembradas de su tronco. De manera que nos toca a los ciudadanos de a pie manifestar la opinión y denunciar la sutil cadena de desaciertos que la máquina socialista ha puesto en marcha, con la esperanza de permanecer en el poder, a costa de un par de reformas que tocan la fibra sensible de todos los ciudadanos y separan la supuesta progresía del pensamiento conservador.

Si por el camino asocian conservador con Iglesia católica y levantan el fantasma anticlerical soterrado durante generaciones en esta tierra, pues mil sobre hojuelas, objetivo conseguido. Pero no quiero hablar de política, sino de Dios, de su voz que resuena todos los días en la Palabra y sigue presente en la cadena de oraciones que miles de fieles realizan a diario. Dios es vida y amor, y donde esté presente un gesto de vida y de amor, se manifiesta algo de lo divino. No en vano dijo que nos había hecho “a su imagen y semejanza”.

Tenemos la seguridad de que Cristo permanecerá junto a nosotros hasta el final de los tiempos. De manera que incluso en las guerras y cataclismos el rostro de Dios se puede hallar en mil pequeños gestos cotidianos. Y es que a veces un pequeño detalle puede hacer mucho más que cualquier frase grandilocuente. Por eso se nos advierte “No todo el que dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino quien cumple su voluntad”. Mateo 7, 21-27. ¿Y cuál es su voluntad?. Desde luego que respetemos la vida del ser más débil, que abramos los brazos a la solidaridad y construyamos un mundo más fraterno y justo. Donde la riqueza de unos no grave la vida de otros.

Todo esos se realiza en cada tiempo y lugar. Hoy como ayer, el soplo divino sigue presente en cada uno de los acontecimientos. Cuando se pide una Alianza de Civilizaciones, estamos cimentando la base para la pluralidad y la convivencia, pero no caigamos en el error de considerar que todas las religiones son iguales, porque se ha abierto la espita a cualquier secta que esté ávida de subvenciones estatales. Hay una historia universal que habla de la fe en el mundo. Del arraigo en determinadas civilizaciones, y el cristianismo forma parte de la historia Europea y de América.

De modo que hoy, las voces de cada ciudadano pueden y deben alzarse en la defensa de cada hermano necesitado. Si posicionarse a favor de la vida se considera política, también lo será el pedir una justa distribución de la riqueza. El construir un mundo más fraterno y solidario. Eso en cada tiempo y lugar exige una opción personal. El cómo se haga ya es otro cantar. Por lo pronto la política como negocio está llegando a su fin, no hay mentira que no se descubra, ni escándalo que no de la vuelta al mundo.

La propuesta cristiana es una opción de vida, siempre lo ha sido. Y durante miles de años ha estado del lado de los más necesitados. Por eso hoy se manifiesta a favor del ser humano y el peligro nada ficticio de que su esencia divina se manipule en el laboratorio.No, no hay silencio de Dios, mientras los fieles sigan clamando noche y

martes 19 de mayo de 2009

Mario Benedetti y el silencio de Dios

Se ha ido Mario Benedetti, pequeño, enjuto, de mirada frágil, lo recuerdo hablando de literatura con voz grave en la Facultad de Letras, lo que él más amaba, al margen de sus veleidades revolucionarias. Por ellas traía la voz quebrada por el dolor de su pueblo. Él tuvo en sus manos los informes de las trágicas desapariciones de miles de compatriotas derrotados por el ruido de los sables. Y supo que hay un terror sin nombre, sin testigos, un terror de medianoche y persianas bajadas. Cuando lo siniestros escuadrones de la muerte se lanzaban a la cacería de civiles desarmados. Cacería por pensar o sentir de modo diferente, por ser demasiado de izquierdas, tal vez por sentirse socialistas.

Ese terror lo conocía muy bien Mario Benedetti, en sus ojos llevaba escritos muchos nombres y ahora mirará sus rostros allí arriba, buscará cada uno de sus desaparecidos. No voy a hacer un panegírico del poeta comprometido con su gente. Cada uno es hijo de su tiempo y Benedetti en mi recuerdo es un manojo de cuentos publicados en Alianza Editorial. Allí conocí al escritor en la década del ochenta, mientras estudiaba crítica literaria. Cuando se ama la literatura, no hay nada más divertido que sentirse obligada a leer, a ver cine, a estudiar teatro. Y Mario Benedetti ya era una figura que además poseía la aureola de todo exiliado. Su ponencia se escuchaba con un silencio sobrecogedor.

Su rostro estaba surcado de arrugas y llevaba en sus hombros hundidos el fracaso de América Latina. Ese fracaso que supuso una goteo de dictaduras por todo el cono sur, desangrando los países en un siniestro plan Cóndor que hacia inviable la huida tras otra frontera. Ya sé que el idealismo no pinta héroes de barro, del barro que estamos hechos cada uno. Pero por utilizar un título de uno de sus libros “El último viaje” se debe hacer rodeado de los seres queridos y nunca en un salto al vacío desde un avión en medio del Océano.

A mí me pasa como a Mario Benedetti, que también llevo el recuerdo de muchos nombres, por quienes escribía a las autoridades del país con la esperanza de que aquellas cartas fueran de algún modo su pasaporte de huida de la muerte. Llegaban las noticias con muchos años de atraso, pero eran iguales de terroríficas en El Salvador que en Uruguay, en Argentina, que en Chile. Era noticias de cárceles ocultas, de terrorismo de Estado, de torturas. Supongo que seguirá pasando lo mismo en otras partes, pero en España dolía como si la gente fuera de aquí mismo.

Hay otros escritores marcados por la tragedia de América Latina, Cristina Peri Rossi, Isabel Allende, Cortázar, Vargas Llosa, nombrar a todos es imposible. La verdad, no importan las ideas políticas, sino como se defienden. Al final de la historia lo que cuenta es que hubieron muchos muertos, demasiados, y nada justifica el terror. De ello sabía mucho Benedetti porque había escapado de sus garras tanto en Uruguay como Argentina. Exiliado en España como tantos otros, tuvo que sufrir diez años separado de su esposa. Un precio muy alto por defender la libertad y la vida.

No tengo mejor homenaje que un poema de contenido social a los abogados laboralistas de Atocha, de una poeta adolescente que recién se iniciaba en las letras, con la inocencia de la juventud y el idealismo por bandera:

Ráfagas de plomo vil
derrumbaron su firmeza,
muro de contención
ante tanta villanía
de solapadas ideas.
Sangre brotó de sus cuerpos,
roja como la grana,
generosa como una amante entregada
¿Quién pudo vencer nunca
al que sin armas combate
y defiende y se defiende
con ética intachable
del lodo capitalista?.
Provocan por ser hombres,
que no lacayos sumisos.
No sonarán ya sus voces
denunciando las mentiras
de respetables señores
enfundados en chaqué
labrado en cuentas corrientes
de proveniencia dudosa
¡Que este lamento suene
de pueblo en pueblo!.
¡Que este grito lo oiga
el mundo entero!
Vuestra sangre hoy es río
el cuál no va hacia la mar,
leve afluente de aguas
que el campo ha de regar
para que crezcan simientes
de justicia y verdad.

Por ti Mario y por todos aquellos que quedaron en el camino en la década del setenta y el ochenta. Descansa en paz

sábado 16 de mayo de 2009

Pluralismo y convivencia sin fe, una camino hacia el caos



Metida de lleno en la vorágine de la información religiosa tengo que confesar mi sorpresa sobre mitos que de pronto se deshacen como azucarcillos en el agua. Siempre tuve la percepción de que la educación en un colegio religioso imprimía carácter. Yo no tengo especial dificultad en reconocer que agradezco la educación recibida. Y eso que he recorrido bastantes centros, debido a determinadas circunstancias. De modo que me siento a gusto con mi pasado, sin traumas sobre mi formación, ni remilgos, ni tonterías.

Al parecer mientras yo me hacía adulta cambiaba el país y la democracia traía un gobierno socialista y nueva ley de educación. Y de pronto todo cambió, los colegios religiosos se convirtieron en satélites del Estado pendientes de un concierto que les obligaba a rendir pleitesía al gobierno de turno. Y según cuentan las crónicas estos centros experimentaron con los jóvenes confiados a su cuidado. Aparecieron las figuras de los psicólogos y los mediadores, aumentaron las reuniones de trabajo y los grupos de diálogo. Pero algo debieron hacer mal, cuando sólo consiguieron movilizarles hacia las ONG y el voluntariado, mientras soslayaban la vocación religiosa.

O tal vez, pese a lo que digan los demás, nuestra cultura se ha secularizado y vivimos otros tiempos que deben experimentar nuevos modelos de vocaciones religiosas. Si se analiza el pasado vemos que, efectivamente, cada época tuvo su reformador y sus peculiaridades. Conseguir que la asistencia médica y la escolarización fueran gratuitas, son objetivos de hace muy pocas décadas; pero que tienen mucho calado en la sociedad. Eso ha hecho desaparecer la influencia de las órdenes y congregaciones religiosas, que ya no pueden realizar por caridad lo que el Gobierno ofrece por justicia.

¿Qué significado puede tener esta evolución?. Es evidente que el religioso de hoy en día no puede anclarse en los métodos del pasado y, sin embargo, su fecunda revisión de los carismas del fundador/a, les ha llevado a experimentar nuevos modos de hacer y obrar; que por desgracia no ofrecen ningún atractivo a las nuevas generaciones. Supongo que aquí en Occidente duele reconocerse cansados, mayores y solos, sin relevo generacional. Mientras que en los países emergentes apuntan hacia un saludable semillero de vocaciones muy centradas en la asistencia social.

No hablo con datos en la mano, sino con el corazón, con la experiencia de mirar hacia atrás. He visto abandonar los hábitos a mucha gente. Y más allá de sus contradicciones personales, siempre admiré que tuvieran el valor de romper con lo que en algún momento fue su opción de vida, antes que seguir en una hipocresía farisaica. Me han dicho que la vida en comunidad es muy difícil; se convierte en un club de solteros maniáticos que se unen por afinidades. Esa imagen no seduce a nadie.

En cuanto a ser evangelizadores, mejor ni comentar; han convertido en negocio la religión, siendo ejecutivos de editoriales y librerías, de venta de cursillos por módicos precios para ofrecer su producto como cualquier gurú de la Nueva Era. Sus casas de ejercicios acogen eventos que sorprenden a los fieles hasta el estupor. Pueden darse cursos de relajación, conferencias sobre sexualidad, autoestima y conflictos familiares. En realidad no se diferencian demasiado de otras organizaciones civiles que reciben subvenciones por realizar actos culturales.

Ese mercantilismo recuerda mucho a los mercaderes del templo. Y la gente hoy vive sedienta de predicadores de la Palabra, tanto que las sectas evangélicas captan más fieles que la sana doctrina católica. Si a eso se añade que venden la imagen de una iglesia dialogante, frente a una jerarquía ortodoxa, veremos que en el fondo lo que hay es un terrible miedo a perder su seguridad.

Es posible que este análisis superficial necesite muchas matizaciones. Disculpen que no me introduzca de lleno, no creo que este sea ni el lugar ni el momento adecuado. Pero es posible que sirva lo que ofrezco como reflexión personal. El religioso tiene que trasmitir la fe sólo con su presencia, si se confunde con cualquier civil, en realidad está renunciando a su propia coherencia. Y las contradicciones terminan por pasar factura.

Estamos viviendo una realidad caótica con las migraciones que ha cambiado radicalmente la faz de Europa en cuestión de tres décadas. El pluralismo y la convivencia están muy bien, pero sin avergonzarse de predicar la fe que nos acompaña. De lo contrario, más vale dedicarse a vender libros o cursillos desde una plataforma civil, bajo la subvención del gobierno de turno

jueves 14 de mayo de 2009

Tierra Santa, una oportunidad para la paz

Como no podía ser de otro modo, el viaje de Benedicto XVI al polvorín de Oriente Medio trae sus análisis en los medios. Algunos consideran un fracaso su presencia en Tierra Santa. Dicen que tanto palestinos como israelíes están molestos con el Papa. Los unos porque no ha pedido perdón por el Holocausto, los otros, porque quieren que el “muro de la vergüenza caiga al suelo”. Pero si analizamos los discursos del Santo Padre, ni unos ni otros pueden en justicia reprochar nada.

Hoy es portada su postura frente al muro, su apuesta por un estado Palestino, su oración en el memorial del Holocausto. Y ante todo ello los hay que siguen sacando de contexto su pertenencia a las juventudes hitlerianas en una burda manipulación de la historia. Es de sobra conocido como se reclutaba a la juventud para tareas de retaguardia, obligando a ello bajo coacción. Por edad, Benedicto XVI vivió la guerra como adolescente, y siguiendo la intención de voto de la Alemania nazi se sabe que había más oposición que apoyo por parte de los católicos.

Los totalitarismos comunistas y nacionalsocialistas fueron condenados por la Iglesia. De modo que volver a manipular los datos para desprestigiar a Benedicto XVI origina como mucho una falta de credibilidad a quienes publican dichas noticias. Sacar Ratisbona, el obispo que niega el Holocausto, el choque con cierta parte de la Iglesia que se posiciona a la contra por sistema, es enfangar un viaje por sí mismo bastante delicado.

Lo cierto es que si se consiguiera aumentar la población cristiana en Oriente Medio, las dificultades serían menores que las actuales. Basta recordar la trayectoria de la población palestina e israelí conviviendo durante años. Ahora, en cambio, existe una dificultad clara, la presencia del islamismo fundamentalista que se alimenta del conflicto. Y también una corriente judía muy ortodoxa que hace difícil la convivencia.

En realidad el problema de Oriente Medio es un quiste cuya pústula revienta por etapas. Sin embargo, la mayoría de la población que convive en esta tierra llena de la sangre de sus víctimas, es una ciudadanía que sufre y se exilia. La mayor parte de los cristianos han tenido que huir. Ese es el drama de Oriente Medio. Monopolizado el conflicto por las dos facciones extremistas de judíos e islamistas, las buenas intenciones de Benedicto XVI sólo pueden servir para abrir puentes. Pero debe ser el pueblo israelí y el mismo pueblo palestino quienes tomen la decisión de perdonar y darse una oportunidad.

Nosotros conocemos bien como son los conflictos de los grupos terroristas. Un cáncer que reconcome el corazón de la ciudadanía. Dar una oportunidad a la paz y la convivencia requiere eliminar las facciones armadas y devolver los territorios ocupados. Si no se cumplen esos dos objetivos que corresponden tanto a judíos como a islamistas, el futuro seguirá estando comprometido.

De momento, no veo que se haya cometido ningún error preocupante por parte de la autoridad moral con más peso en Occidente. Benedicto XVI ha visitado las diferentes zonas del conflicto y su voz se eleva con una claridad y mansedumbre que convoca a la reflexión. Que todos estén esperando el traspié parece más evidente que nunca. Confiemos que la oración de todos los fieles evite los equívocos y las manipulaciones que algunos medios no cesan de lanzar.
Hay resultados que no se miden a corto plazo sino en la maduración de los acontecimientos. Después de ver caer los satélites soviéticos y el muro de Berlín, cualquier cosa es posible si se tiene fe y paciencia.

martes 12 de mayo de 2009

Coge la pastilla y corre

Ese puede ser el título adecuado para la liberación de la píldora abortiva que nuestras flamantes ministras de Sanidad e Igualdad –tanto monta, monta tanto- han aprobado. Parece que su objetivo es cortar cualquier atadura legal para que las jovencitas puedan acudir libremente y sin receta a solucionar su jolgorio de la noche anterior. Así son las medidas que está fabricando este gobierno, el de la progresía inconsciente y hedonista. Pero lo cierto es que la vida no es una bacanal tras otra, hay que educar para la reciedumbre, lo dicen los expertos. Nuestros niños son de algodón, acostumbrados a tener todo lo que quieren y a tirar a la basura lo que les molesta. Esa es la educación para la ciudadanía que nos venden estas flamantes ministras de tacón alto y baja cama.

Ahora un padre y una madre se quedan al margen de la salud de su hija. La niña aconsejada por los colegas de la tribu urbana a la que se adhiere tomará la pastillita sin autorización médica. ¡Toma del frasco Carrasco!. ¿Hay estudios seguros sobre la reacción que el organismo puede tener ante un cóctel de hormonas?. Porque ahora parece que eso de abortar ya resulta más económico que ir al dentista. No necesitas ni cita previa, ni monsergas. El previsible daño psicológico de la menor puede convertirse a corto plazo en un problema social.

¿Señores ministras, con una España en recesión, cuatro millones de parados, miles de personas tirando de las ayudas de Cáritas, a ustedes sólo se les ocurre legislar para el escaparate?. Seguro que la tribu juvenil adormecida por el bombardeo psicológico de la televisión y la publicidad, está ahora pletórica. ¿Oye tía, nos lo hacemos, llevo la pastillita?.¡No seas estrecha colega!. Menudo par de dos ministras cuyo calificativo me ahorro. Y no es por falta de ganas, sino por educación.

El colectivo feminista-abortista, que no siempre van al alimón, ahora están bombardeando los medios para sentirse libres de ataduras morales. Quieren tener derecho a abortar, y las ministras les han facilitado el camino. El voto fácil se sigue trabajando a precio de dejar España a la altura del Decamerón. Cronista vendrá que refleje esta ingeniería social, donde los valores más nobles del ser humano son pisoteados por una camarilla de interesados que sólo buscan ganar elecciones al precio que sea.

Estoy de acuerdo con Benedicto XVI, estamos frente a una crisis de valores global. Que afecta en especial a los países desarrollados acostumbrados a un ritmo de vida que carece de sentido. Si esto no es corrupción de menores, ya me dirán sino lo parece. Al cuartelillo con todos aquello que viven de esa siniestra conjunción de promiscuidad fomentada con el "póntelo pónselo y tómatela que no pasa na". Sinceramente la sexualidad no puede convertirse en un negocio de las farmacéuticas y de las clínicas abortivas. Si no podemos educar a nuestros jóvenes porque la presión social los corrompe, algo deberemos hacer por el bien de todos en general.

Llegará el tiempo que lamentaremos callar ante tanta infamia. Hoy como en el siglo pasado durante los años treinta quien se quede indiferente será cómplice de lo que se está cociendo. Y créanme si les digo que hay que reaccionar. El mal en mayúsculas está cercando a la ciudadanía. Y cuando la sociedad pierde sus referentes éticos todo se va al garete. Recemos para que Dios proteja a nuestros jóvenes, sacudidos por la moda del relativismo y presionados por los programas basuras que fomentan lo más basto y zafio.

Ojalá consigamos que la presión ciudadana salga a la calle para demostrar que no estamos dispuestos a callar frente a la dictadura de la democracia partidista.

domingo 10 de mayo de 2009

La llamada plataforma por la laicidad

No es mi intención escribir a la contra. Pero que la Unión de Libre pensadores y ateos esté junto a la plataforma de Redes Cristianas para pedir la derogación de los acuerdos con el Vaticano, da una idea de por donde andan las redes y la calidad de sus pececillos. Hay un revoltijo de discrepantes y disgustados con la Iglesia católica que en vez de posicionarse fuera de la misma, tienen la desvergüenza de llamarse católicos. Está bien discrepar y llevar el diálogo y la reflexión a la calle. Pero es que en su caso se trata sencillamente de ser una plataforma de descontentos incoherentes.

Europa Laica, la Lliga per la Laicitat de Catalunya, la Plataforma Ciudadana por una Sociedad Laica, Redes Cristianas y la Unión de Ateos y Librepensadores. ¿Se puede navegar en la misma barca pidiendo un Estatuto de Laicidad?. Por supuesto, si de lo que se trata es de poner el dedo en el ojo de la Iglesia. Como deseo que todo creyente viva feliz no entraré en más detalles. Pero dicen que son muchos. Lo siento señores, no son muchos. Apenas un millar, pero lo que si hacen es confundir al personal.

No sé en qué fragmento de los documentos del Vaticano II se encuentra escrito que desprestigiar a la Iglesia y a sus fieles, entra de lleno en el diálogo fecundo de la Iglesia que se revisa a sí misma. Lo que si puedo afirmar es que la mayoría de los creyentes se encuentra al margen de esos extremismos que se viven tanto de un lado como de otro. Los fieles no acostumbran a posicionarse en ninguna plataforma. Viven tranquilamente su fe, sin más vaivenes que los que da la vida.

Pero lo que sí puedo afirmar es que las plataformas que aglutina Redes Cristianas, no representan a la totalidad de los católicos, sino exclusivamente a pequeños grupos que seguramente han existido siempre y a lo largo de la historia del cristianismo. No aman a la Iglesia, ni quieren lo mejor para ella, ni hacen nada por ayudar a la conversión del corazón y a pacificar el espíritu de sus hermanos. Se dedican exclusivamente a agitar las aguas y cazar incautos. Quienes las frecuentan terminan por irse agotados. Y quienes se mantienen en ellas lo hacen con el espíritu contestatario de sesenta y ocho. Huelen a naftalina.

Alandar. La Federación Estatal de Lesbianas Gays, Transensuales y Bisexuales. Esglesia Plural. Dones Creients. Curas obreros. Católicas por el derecho a decidir. Atrio. Ecuvives. Somos Iglesia. Mujeres y Teología. Servicios Koinonia, y una largo etcétera que sigue utilizando el nombre de la Teología de la liberación como bandera de enganche. Conozco alguna de esas plataformas y el origen de las mismas, puedo asegurar que cada una de ellas aglutina como mucho medio centenar de personas. Todos juntos no llegaran al millar. Pero eso sí, tienen abiertos los medios de comunicación para lanzar sus propuestas como gotas de lluvia que caen invariablemente todos los años.

Cuando el Papa realiza algún acto, ellos automáticamente lanzan su ofensiva, la publican en El País y dan la imagen de que la Iglesia se opone a sus pastores y al Papa. Que éste está solo junto a su curia encerrado en un búnker sin conocer la realidad pastoral. Pues nada de eso. Lo cierto es que hay miles de asociaciones fieles en la Iglesia que realizan labores meritorias, no de zapadores dispuestos a minar el camino de los pastores, sino cristianos que codo a codo realizan el mismo camino.

Redes cristianas se ha convertido en el portavoz oficial de todas las voces cuestionadas por el Vaticano y sus organismos oficiales. En eso reside su mérito, acoge a los discrepantes, a los que abandonaron sus votos, a quienes fomentan una vida religiosa que nada tienen que ver con la que propone la Iglesia. Y allí revueltos y en compañía se consuelan mutuamente. Dicen que defienden una Iglesia Plural. Nones, ni se lo crean. Estoy segura que algunos de ellos volverá al seno de la Iglesia como el hijo pródigo. Porque no se puede realizar un camino de conversión en la casa de alguien que está cuestionando la religión a todas horas. Que Cristo los guíe hacia la verdad, mientras tanto la Iglesia seguirá rezando por cada uno de ellos.

viernes 8 de mayo de 2009

Salam. Shalom. Paz



Benedicto XVI iniciará su viaje a Tierra Santa como un peregrino de la paz. Quiere que vuelva a brillar la esperanza, la convivencia y el diálogo tantas veces rotos, desea como tantos en el mundo que renazcan como el ave Fénix los frutos de la paz. Cada vez son menos los creyentes cristianos que viven en la Tierra que recorrió Jesús. Tanto judíos como musulmanes conviven en mayoría junto a otras creencias, casi todas cristianas. Sea como sea, lo cierto es que Tierra Santa sigue siendo zona de misión. El diálogo abierto hacia otras religiones es acuciante cuando se dan choques de civilizaciones.Resulta que los países por donde surgió el cristianismo están ahora en tierras del Islam, salvo Israel, donde palestinos y judíos conviven con las dificultades de sobra conocidas. Llevamos siglos de historia tras nosotros con actitudes, en ocasiones prepotentes, esas que tanto nos molestan a nosotros cuando se dan en otros casos. En el Islam a pie de calle no hay diálogo posible, otro tanto sucede con los judíos. Pero sin embargo, si existe ese diálogo entre personalidades del mundo de la cultura y de la religión.

La visita del Papa puede ser una peregrinación que lleve un papel mediador en el conflicto palestino-israelí, también un acercamiento a los cristianos ortodoxos. Si bien hay precedentes con los viajes de Pablo VI y Juan Pablo II, nada cambió en ninguna de las dos visitas, aunque se valoraron como muy positivas. El intercambio cultural se produce en Occidente y está ausente en la mayoría de países musulmanes. En cuanto a Israel, cercado por quienes considera sus enemigos, sobrevive con el apoyo de financiación exterior y con una férrea disciplina de su población.

Sigo recomendando el libro de Dominique Lapierre y Larry Collins, “Oh Jerusalem”, para entender el origen del conflicto. En sus páginas se explica la formación del Estado de Israel tras siglos de peregrinaje del pueblo judío. Al terminar su lectura, ya no sabes dónde posicionarte. La tierra Palestina cobró valor tras la ocupación de los judíos. Durante la segunda y primera guerra mundial, seguía siendo un pequeño asentamiento de tribus sin líder. Pero lo paradójico es que allí podían convivir diferentes credos en paz y armonía. Sin embargo, con posterioridad a la fundación del Estado de Israel, la guerra con el mundo árabe inició una espiral que todavía no ha finalizado.

Quedan los flecos de esa formación de resistencia que fue la OLP, creada en 1964, alimentando el conflicto durante años, gracias a la financiación del resto de países árabes, convirtiéndose en una guerra interminable con decenas de treguas. Supongo que el viaje del Santo Padre no es sólo un peregrinar a Tierra Santa, tierra de musulmanes, judíos y cristianos, donde el turismo da de comer a muchas familias de diferente credo.

Conseguir mantener en paz los lugares significativos para el pueblo cristiano, es uno de los deseos más fervientes de Benedicto XVI, mediar en un conflicto que dura ya más de medio siglo, puede estar al alcance de la mano, siempre que no entren en juego otros intereses estratégicos de la zona, por parte de países dispuestos a encender la mecha.

Que las oraciones pedidas por Benedicto XVI se eleven por todo el mundo para que este viaje siembre la esperanza en una población marcada por sucesivas guerras y donde la casi totalidad de las familias de uno u otro lado tienen víctimas de la guerra. Que de nuevo se escuche el clamor de sus habitantes: ¡Salam, shalom, paz.!

jueves 7 de mayo de 2009

Una movida singular: ¿Te apuntas?



El mes de mayo es es mes de María, el mes del rosario. Algunos lo recordarán, a otros le sonará anacrónico. Sin embargo, el rezo meditado de los Misterios del Rosario nos abre la puerta a las verdades reveladas en el Evangelio. La vida y obra de Jesús de Nazaret. Emmanuel: Dios con nosotros.

Me sorprende la imagen de africanos que llevan en sus manos un manojo de cuentas similar al rosario. No parece que les afecte el que puedan verlos rezar. ¿Sería posible sentarse en el autobús con el rosario en los dedos?.

Les confieso que en los viajes suelo rezar el rosario, pero de modo mental, llevando las cuentas con los dedos. Me da un poco de vergüenza sacar mi fe del armario. ¡Bien por los jóvenes, siempre más transgresores, capaces de desesenvolverse con soltura con un rosario en la mano!.

martes 5 de mayo de 2009

La "auctoritas" del Papa y la Iglesia


Como no parece que la gente lo entienda vuelvo a explicar que ser laica y católica no quiere decir ser papista, en el sentido que insinúan los protestantes o ateos. Al Papa se le respeta por lo que representa y se le cuestiona lo que haga falta, que no sea dogma de fe. Faltaría más. Ahora bien, si nos detenemos en el fondo de las furibundas críticas que algunos hacen al Santo Padre, observamos que siempre son personas polémicas a las que no les gusta la autoritad. Y me explico: Los romanos hacían una distinción entre ‘auctoritas’ y ‘potestas’, alabando la primera por encima de la segunda.

La “auctoritas” se posee y es la facultad de persuadir y argüir, se basa en el ejemplo y conlleva una superioridad moral. En este sentido el Papa elabora sus discursos y sus declaraciones a los medios con una gran “auctoritas”, sugiriendo no obligando. Luego está la potestas, que se relaciona con la fuerza y la imposición coercitiva, con el poder someter al otro a la fuerza con amenaza y coacción. Aquí es donde viene el dilema, porque cualquier sociedad jerarquizada lleva tanto a la auctoritas como a la potestas. Y lo que reclama cierta corriente de la Iglesia es una sociedad donde no existan más que la auctoritas.

Es el ideal del Evangelio, la fraternidad idealizada frente a la lucha fraticida que se da de modo consustancial en el ser humano, donde el instinto de dominio es tan fuerte que lleva a ejercer la potestas en todos los niveles sociales. El caso es que la principal autoridad moral de Occidente es el Santo Padre y algunos le rebaten su “auctoritas”, buscando ridiculizar esa aceptación general de su superioridad moral. Hay todo un lobby dedicado a alimentar la leyenda negra de la Iglesia.

Tenemos ahora en pantalla una nueva saga “Ángeles y Demonios” que volverá a sacar los colores a todo católico que se aproxime a una sala cinematográfica, con esas truculencias tantas veces oídas y relatadas sobre sociedades secretas y manos negras que pululan en la curia Vaticana. Hoy también es noticia en este medio la sospechosa muerte del Papa Luciani. Y es que tras una estructura de más de dos mil años se puede rascar toda la porquería que se quiera, porque en definitiva está hecha de la misma piel que la sociedad civil. Formada por personas que debieran ser ejemplo de conducta, pero no están exentas de caer en las intrigas de cualquier advenedizo o grupo de advenedizos.

En cualquier caso, los creyentes confiamos en el Magisterio de la Iglesia, pese a saber que hay errores y defectos en todos los creyentes. Se busca rebatir la superioridad moral de la Iglesia, cuestionando sus normas y ridiculizando a sus miembros, aireando toda la porquería que se encuentra por el camino. Pero si se acusa a la Iglesia de querer imponer una moral, tal vez debiéramos preguntarnos si la sociedad civil no se dedica con mayor afán a mantener una potestas legal que convierte a los creyentes en parias de la sociedad.

Siempre ha sido difícil ser creyente y manifestarlo públicamente, pero hoy es casi una proeza salir con la etiqueta de católico sin que te consideren poco más o menos que un débil mental. De hecho hay una corriente de pensamiento que acusa de sectario el funcionamiento de la Iglesia en su estructura y organización. Cosa que pudiera ser cierta, en algunos casos concretos, por la natural dificultad de relación que tiene el ser humano.

Yo sólo puedo decir que los medios de comunicación ejercen una influencia aplastante sobre los ciudadanos a quienes se les manipula de un modo u otro a fuerza de consignas que terminan por apartar la verdad de su camino, para finalizar discutiendo sobre las ideas más absurdas. Afortunadamente a los cristianos la libertad nos la da el ser hijos de Dios. Que el Papa diga que el preservativo no soluciona el SIDA no quiere decir que esté en contra de su uso en ciertos casos. Pero el revuelo mediático logrado sirve para despistar de otros problemas más acuciantes. ¡Y vaya si sirve!. Ahí se unen a la contra todos los grupos anti Vaticano, pagados a precio de oro para lanzar consignas desde los púlpitos mediáticos que todos conocemos. Creo que en el catecismo hay un apartado específico para definir lo que es el escándalo. Pero claro, eso hoy es moneda corriente en cualquier canal televisivo.

domingo 3 de mayo de 2009

Una felicitación para todas las madres

Como hoy es el día de la madre me siento afectuosa y melosa. Está bien reivindicar la figura materna y agradecer sus desvelos que no tienen fecha de caducidad, por mucho que los retoños vayan peinando canas y acumulando grasa. Podría poner algún poema como el amigo Nicolás, de esos que reivindican el amor filial extrauterino más allá del diván psicoanalista. El caso es que madre no hay más que una, a ella le debemos todo, aunque por el camino existan sus más y sus menos.

Tengo la suerte de gozar de su compañía y hay un duelo al sol por mantener la autoridad materna como una matrona romana, mientras yo me reafirmo en mi independencia y el derecho a equivocarme como cualquier hija de vecino. Y es que para una madre no pasan los años, sigue mirando la pieza como si fuera un cachorro en propiedad. Supongo que las habrá de todos los colores, pero la mía es firme y robusta como un roble. Con dote de mando natural sin necesidad de que le impongan galones.

En cambio, hay otro tipo de madres, o tantos tipos como mujeres. Cuando me cuentan historias familiares de algunos alumnos queda en el aire el quid de la cuestión: ¡Qué suerte tienen algunos y qué desgracia otros!. Madres que no se preocupan de sus hijos o consideran que por vestirlos, alimentarlos y llevarlos al colegio ya lo tienen todo cumplido.

Hay niños con déficit de cariño y otros super protegidos y mimados. Y es que en el arte de la educación y la crianza no hay más que el camino intuitivo y la ley del ensayo prueba-error. Metes la gamba sin querer, incluso con toda la buena intención del mundo. Y luego sale lo que sale. Por eso las madres pueden llegar a estar muy orgullosas de sus hijos o rechazarlos en su fuero interno sin terminar de aceptar como son.

De todo hay en la viña del Señor. El modelo edulcorado de la Virgen Maria, nos presenta la maternidad como un ideal de vida que nada tiene que ver con nuestra sociedad actual. Las madres de hoy en día reparten su tiempo en el trabajo y en el hogar, con esas doble jornadas agotadoras que apenas les deja tiempo libre. Por eso la vocación a la maternidad es un don que hay que vivir con intensidad y gozosa alegría. En caso contrario terminaríamos por agotarnos en el esfuerzo diario que conlleva ser esposas, madres y trabajadoras.

Pero no puedo dejar de lanzar un ramillete de piropos a todas las madres sea cual sea su condición laboral. Porque lo primero es ser madre y tener ganas para aprender un arte en el que dejas lo mejor de ti mismo en los demás. Pero no nos engañemos hay hijos que no se merecen a su madre y madres que no se merecen a sus hijos. Es la ley de la vida la que nos enseña quien puso más ternura y comprensión. A todas las madres que lo fueron en su entrega generosa a los demás, sin necesidad de parir ningún hijo. Felicidades. Y a quienes los tuvieron desde sus entrañas más profundas, también mi felicitación.

Y para mi madre, mi cariño, mi comprensión, y mi anhelo de que algún día llegue a entender que yo no soy un clon de nadie. Que Dios me hizo singular y única. Que me gusta ser así como soy, sin parecerme a ella nada más que en el rostro, aunque hay heredado todos sus tics por simbiosis de convivencia. Gracias, por la vida, gracias por estar ahí, gracias por las noches en vela, gracias por quererme aunque a veces te equivoques en la manera de demostrarlo. Feliz día mamá