lunes 29 de junio de 2009

Cuatro años con Benedicto XVI


Celebramos hoy la festividad de San Pedro y San Pablo, es un buen momento para recordar que el Papa ya lleva cuatro largos años en el pontificado. Un tiempo breve comparado con el cuarto de siglo de Juan Pablo II, pero suficiente para intuir por donde va andar la barca de Pedro hasta el próximo Cónclave. Que esperamos tarde en llegar. Se ha dicho que la salud del Papa es excelente para su edad. Y hay que anotar ese dato porque Benedicto XVI no es un chaval.


En sus dos encíclicas se muestra el maestro y erudito. Queda por leer la que ha firmado hoy mismo sobre la doctrina social. Lo cierto es que a lo largo de estos cuatro años sus declaraciones han producido mucho revuelo mediático. El Vaticano y sus comunicados se miden con lupa. Han sido un referente a lo largo de la historia. Y podemos afirmar que Benedicto XVI provocó momentos muy tensos con el mundo musulmán. Y ha chocado con la sociedad hedonista al hablar del preservativo. Por si fuera poco tiene por objetivo zanjar el cisma con los lefebvrianos, mimando a unos díscolos obispos que en la última jugada han pasado de su autoridad para seguir ordenando sacerdotes.

El mundo progresista le tiene en el punto de mira. No hay ninguna indicación ni en sus escritos, ni en sus actuaciones, que puedan albergar esperanzas de un gobierno más colegiado y menos vertical. Ni asoma por el horizonte ninguna posibilidad de rectificación en materia de moral sexual. Por no entrar en temas como el celibato o la ordenación de mujeres. Esta última cuestión zanjada por Juan Pablo II, pero presente en la sociedad cuya dinámica incorpora en todos los ámbitos a la mujer.

Benedicto XVI lleva tras de sí un catálogo largo de teólogos censurados. La cuestión es que los temas más polémicos no se resuelven a gusto de los estudiosos, sino que siguen siendo materias doctrinales del Catecismo, con el consiguiente estancamiento en el mundo del pensamiento. Los teólogos brillantes del Concilio Vaticano II, ya quedan muy lejos y sin embargo siguen siendo referentes en la actualidad. El resto publica pero al cabo de muchos años en la defensa de unas posturas que se trasmiten por las Facultades de Teología, devienen en una notificación de la Congregación para la doctrina de la Fe que echa por el suelo lo que ha sido cátedra en el púlpito de la Universidad.


Es cierto que la Iglesia siempre esta auxiliada por el Espíritu Santo, pero también que tiene una estructura fosilizada con tiempos excesivamente largos para la vida actual, donde fluyen los acontecimientos y se precipitan en una cadena de manera global. Hay por tanto un camino que no ha recorrido Benedicto XVI y es el de dotar de mayor agilidad a la curia. Se nota ese fallo, por ejemplo, en el Portavoz de la Santa Sede y en algunos Dicasterios.


Pero lo imperioso es ahora las reprobaciones que vienen sucediéndose y crean alarma social. Está cercano el caso de Pagola y corre ahora el rumor con Torres Queiruga. Alguien debería tomar las riendas en estos casos de adhesiones y manifiestos que salpican a la Santa Sede con un manto de sospechas Inquisidoras que no son propias del siglo XXI.

sábado 27 de junio de 2009

Teresa Forcades, médico, teóloga y feminista

Una entrevista de más de una hora de duración con Teresa Forcades, monja benedictina, se resume en un calificativo misógino, machista y falaz: Teresa Forcades, monja feminista abortista y mediática. Creo que no se merece estas palabras, por mucho que entienda el enojo de su autor y de quienes comparten su misma opinión. En principio Teresa habla con datos y análisis contrastados sobre las farmacéuticas; es obvio que su estudio la lleva más lejos aún, a cuestionarse la manipulación del poder y la ambición sin límites de la mentalidad capitalista. Por eso entre otras cosas denuncia que la salud en EEUU se basa en primer lugar en el beneficio económico y en segundo lugar en el bienestar del enfermo.

Me parece notable su rigor científico y su prudencia para no afirmar nada que no haya sido debidamente analizado. Esa es la sensación que tengo tras escuchar íntegra su entrevista. Es obvio que su preparación académica y cultural supera la media de muchos compañeros de camino. Es médico, teóloga, feminista y monja. Un cóctel difícil de digerir. Y encima no se calla, sino que sale a la palestra pública a defender con pasión lo que cree. Perdonen pero está en su derecho y si me apuran, casi diría que se siente en la obligación de hacerlo.

Bien, algunos compañeros en la vocación de comunicadores de la información religiosa, le tienen cierta ojeriza a Teresa. Llevan mal que vista un hábito que a mí misma me sorprende. Me parece que va a crear estilo incluso en su indumentaria, es la primera monja que veo en pantalones y con velo. Algo que me chirría pero que entiendo en su contexto feminista, donde la indumentaria del varón culturalmente ya ha sido incorporada al fondo del armario femenino. Que ella decida romper moldes, lo encuentro provocativo, pero ya digo su postura es comprensible, transgresora y supongo que consentida por sus superiores. Eso no le hace peor monja ni menos fiel a sus votos.

Insisto que en su análisis sobre la pastilla del día después la religiosa adopta la precisión de un cirujano: si hay que cortar por lo sano, se corta. Porque así lo dice el protocolo en casos similares. Ahí es donde Teresa alude a EEUUU para establecer que allí en los casos de violación, existe consenso para dar, incluso sin consentimiento ni advertencia, la píldora del día después. Por otra parte defiende el derecho a la vida, y explica como Dios ha querido trasmitir esa fecundidad en la mujer, sin cuya presencia es imposible que el feto sobreviva. Por ello, no se puede equiparar el asesinato con el aborto, en términos científicos ni jurídicos. Porque no se trata de un ser independiente y autónomo, sino que necesita de la vida de la madre para subsistir.

La verdad, no sé por qué sacan de contexto sus palabras. Porque cuando ella habla desde la experiencia de médico y científico, la condenan por no ser claramente fanática de la doctrina pro-vida. Creo que lo explica con claridad, pero no han querido entenderla. Supongo que tras escribir un libro, que habrá que leer para juzgar, Teresa se ha lanzado sin paracaídas. Le deseo mucha suerte. Como médico, feminista, teóloga y mujer tiene mucho que aportar. A mí me ha parecido brillante y eso en un hombre se llama erudición, inteligencia y buena preparación. En una mujer, la cosa ya cambia, sobre todo cuando se intuye que está a favor del sacerdocio femenino. Y cuando reconoce que las mujeres también fueron apóstoles en los primeros años del cristianismo. ¿Dónde vamos a parar?.

Pues bien, su feminismo me parece muy racional, muy bien explicado. Partimos de dos géneros diferentes que llegarán a un mismo destino donde el sexo no parece que vaya a tener mucha relevancia. Y Dios no es ni hombre, ni mujer. Pero cuando entramos en estos terrenos quienes desean justificar lo injustificable toman su batería de palabras altisonantes para acoquinar a quienes no piensen como ellos. Teresa no ha defendido el aborto, sino la utilidad de la píldora post-coital en caso de violación y su utilización muy pautada dentro de un protocolo médico. Lo siento pero tendrán que ver toda la entrevista y dura una hora. Han sacado un tercio de su declaración para volver a lanzarle los perros. Son ustedes muy caritativos

miércoles 24 de junio de 2009

Anécdotas de un sacerdote



Es una iniciativa de chatolic.net. El certamen consiste en contar anécdotas que traten de sacerdotes. Ofrecen como premio un viaje a la localidad del santo cura de Ars. Con motivo del año del sacerdocio se quiere coleccionar bellas experiencias. Las propuestas se admitirán desde el 19 de junio hasta el 19 de septiembre del presente año. Las bases del concurso están en “Anécdotas de un sacerdote”. Por lo que los artículos publicados en religiondigital.com no valen. Así que lo siento compañeros, tendréis que resignaros a buscar historias buenas, pero buenas, de verdad.
Ya sé que es un reto, pero este blog se adhiere a publicar cualquier historia que sirva para devolver la dignidad a los presbíteros que están un poco alicaídos con lo que les llueve por los medios de comunicación. Por cierto, para mí son igual de válidas las historias de religiosos y religiosas. Yo publico lo que me quieran enviar. Más que nada para variar el tono de esta casa, donde se suele dar caña de lo lindo.

En otra ocasión buscaremos historias de abandonos que no han supuesto una ruptura con la fe. Porque me temo que algunos blogs, basándose en testimonios dolorosos y casi de manual psiquiátrico, se han lanzado a un apostolado de frontera, que básicamente consiste en matar la buena fe de mucha gente.

Insisto. Si se atreven a enviarme historias de perfil adecuado serán publicadas. Yo no les puedo ofrecer un viaje a Ars, ni mucho menos. Pero aquí estará el blog para las anécdotas inolvidables que marcaron a otras personas. He querido buscar en mi memoria. Pero no he encontrado ningún sacerdote que me haya impactado. Lo siento, así están las cosas. Puedo hablar de algunas religiosas con afecto, y nada más. Pero lo que sé es que mi vida sería diferente sino hubiera sido agraciada por la fe. ¿Y a quién se lo debo?. Pues eso tal vez me anime a contarlo algún día.

Creo que entre todos los creyentes que entran en este blog, que son cientos al día, podríamos recoger un buen ramillete de historias. De esas que son ejemplares para reafirmar la confianza en las personas con votos solemnes. Y es que anda el patio muy revuelto con el aggiornamiento de la clerecía que algunos a lo basto denominan secularización pura y dura.

Me da que la vida moderna ha golpeado la sesera de los consagrados, con más crueldad si cabe que en otros casos. Pero no es de esas historias de lo que se trata, ese campo y especialidad está copado por un ilustre compañero. Y puestos en la faena lo que yo quiero es precisamente contar el rostro más auténtico de tantos miles de personas, que no son noticia aunque estén al pie del cañón las veinticuatro horas. ¿Tendré suerte?. ¿Podré publicar en un apartado específico historias ejemplares?. Si, de esas que nos prestaban en la biblioteca del colegio.

Digo yo que esta revolución cultural que ha sufrido la sociedad en cuarenta años, les ha afectado más a los consagrados. Andan un poco desnortados, destocados, deshabitados. Pero pese a todo ello, tienen que existir los tipos con carisma que impacten por su bondad y su entrega. .
Por fin hay una productora religiosa, que este año se estrena con Pablo de Tarso. Me parece que ahí hay un campo muy amplio para pasar de ser irrelevantes, a tener una cuota de mercado y público. La música religiosa está también entrando con fuerza, especialmente en Hispanoamérica. Pues bien, si los macro-botellones se sustituyen por las macro-convocatorias de festivales religiosos, parte de cierta juventud, no necesitará coger una cogorza cada fin de semana.

Pero bueno, me he alejado de lo principal que es ser promotora de un apartado específico: Anécdotas de un sacerdote, religioso o religiosa. Anécdotas de las que impactan en lo bueno. Del resto ya conocemos demasiadas.

lunes 22 de junio de 2009

Vicente Ferrer, algo más que un hombre bueno


Hemos salido de la festividad del Sagrado Corazón y estamos a un paso de la renovación de la consagración de España al símbolo que mejor refleja el Amor de Dios por la humanidad. Y mientras esto sucede, nos ha vuelto a golpear el zarpado del odio en la piel de un miembro de las fuerzas de seguridad del Estado. Con semejantes titulares el óbito de Vicente Ferrer ex jesuita santificado como filántropo por Juan José Tamayo y bendecido por la mano del Padre Ángel, no ha pasado desapercibido.

No podía dejarse en el olvido quien ha trasformado una pequeña región de la India en un semillero de solidaridad. Se le considera el pionero de las ahora tan abundantes ONG. Y a mí lo que me gustaría destacar, es que a los hombres se les puede mejorar la calidad de vida. Que en eso debemos todos colaborar. Pero no se les puede dejar huérfanos del Amor de Dios. Vicente Ferrer era algo más que un cooperante.

El análisis que glosa su figura, supera a las diatribas que Juan José Tamayo hace de este hombre bueno. No hacía falta descubrirnos sus simpatías por los revolucionarios, ni relatarnos como dejó de ser jesuita y se convirtió en símbolo del progreso en un país fatalista donde pertenecer a una determinada casta social, te condiciona el futuro. Este hombre cambió el crucifijo y el Evangelio por los brazos y hombros de su escuálida figura, para hundirlos en el barro de la vida. Allí donde la mano de Dios parece que no ha llegado nunca.

Siguiendo la estela de San Pablo podemos decir con él “Ya puedo dar en limosnas todo lo que tengo, ya puedo dejarme quemar vivo que, si no tengo amor, de nada me sirve.(1 Corintios 13). Por eso no vale presentar esa imagen como mera filantropía. Nadie es capaz por sí mismo de realizar una labor filantrópica; no vale hacer un análisis marxista de la figura de Vicente Ferrer. Considerando que su labor no fue meramente benéfico-asistencial, sino que logró trasformar las estructuras que van a las raíces de las injusticias.

Politizar de ese modo a un hombre bueno, profundamente creyente en el Amor de Dios que se derrama en todos los corazones, mediante las gotas de bondad que unos a otros nos ofrecemos, es mucho más importante que, ensalzar su imagen al paroxismo revolucionario de una teología que es superada por el mismo Evangelio. Cristo no edificó hospitales, ni creó escuelas bíblicas, por no decir que jamás se opuso a la invasión romana de su tierra. Estaba completamente alejado de los transformadores de las estructuras.
En realidad hoy en el Cerro de los Ángeles se nos muestra su figura tal y como se ofrece Dios a los hombres, con los brazos abiertos de quien nos muestra el camino del servicio y, se vuelve a escuchar la epístola de San Pablo: “El amor es paciente, es afable, no es grosero ni busca lo suyo, no se exaspera ni lleva cuentas del mal, no simpatiza con la injusticia, simpatiza con la verdad. Disculpa siempre, se fía siempre, espera siempre, aguanta siempre...”. ¿Quién puede con ello sino está unido al Corazón de Jesús?.
Ya puedo cambiar las estructuras de la sociedad, que si no tengo Amor, todo será un fracaso. Esa es la imagen que hoy me gusta relacionar. La de un hombre que supo levantar la cabeza de los derrotados de la historia, devolviéndoles la dignidad que todo ser humano merece. Y lo hizo porque tenía una profunda conversión interior a los valores del Evangelio.

La raíz de las injusticias y los desajustes sociales está en el corazón de cada persona. Por eso Jesús dijo que había que nacer de nuevo. No valen los esquemas del pasado. Pero tampoco el ajetreo del activismo político. Eso no nos hace cristianos. Es la figura de Cristo y la imagen de su corazón traspasado la que renueva por dentro a las personas trasformándolas en otros Cristos entregados a lo cotidiano, pero capaces de esparcir gotas de Amor a su alrededor. Así se transforma la realidad de manera radical

sábado 20 de junio de 2009

Protestas por la nota de la CEE sobre la reforma de la ley del aborto

No lo van a conseguir, por mucho que les echen los perros a los obispos, el aborto no es ningún derecho, es un asesinato, siempre lo fue matar a otra persona. Y eso está en el decálogo, e incluso contemplado por el derecho penal. Ahora parece que no, que todo el monte es orégano y van a dejar morir a la vida. Curiosa paradoja, perdemos el respeto a nuestra propia integridad. ¿Quién me dice que en el futuro no se pedirá a la carta a los hijos?. Les parecerá tan magnífico, cuando descubran que mataron al amor de sus amores y crearon el monstruo del lago Ness; puede que entonces reaccionen, pero las cifras cantarán.
No, no son fantasías, es una realidad que se repite cíclicamente en la humanidad. Somos capaces de lo mejor y de lo peor. Si no cultivamos los valores que hacen crecer como persona, nos vamos al sumidero. Aunque eso es lo que suelen argumentar quienes no tienen respeto por nada. A vivir que son dos días y el que venga detrás que apechugue. Es puro egoísmo. Lo bonito es trabajar por construir un mundo más justo y más humano, más reflejo de Dios que es amor, que es quien nos bendice con las maravillas del Universo y de la vida.

Les voy a contar la historia de quien puso más en la partida. Lo puso todo, incluso la posibilidad de que le demos la espalda y le neguemos. Ahí está siempre mirando en silencio y esperando que cante de nuevo el gallo para perdonar otra vez más. Pues esa historia de Amor es un idilio que sigue derramando preciosas joyas de bondad e inteligencia al servicio de los demás. No vale la pena nombrar todo lo bello que somos capaces de crear, desde las obras de arte, pasando por esos gestos sin igual que se graban a fuego en el corazón.

Si, sí, la vida es un don que no debemos manipular. Y ha llegado esa fase donde algunos quieren emular a Dios. Gigantes con pies de barro. Y sin embargo, qué de maravillas nos quedan todavía por descubrir. Esos científicos de laboratorio con perseverancia y paciencia inigualable, siguen estudiando la cadena de la vida. ¿Y si somos capaces de generar vida artificial?. ¿Y si logramos colonizar otros planetas?. ¿Y si dentro de cien años el cambio climático es irreversible?.

No seamos catastrofistas, pero es que hoy la vida ya no es un derecho. ¿Se dan cuenta de la paradoja?. Hay gente a quien se le está prohibiendo vivir. No figuran en las partidas de defunción de ningún organismo, son menos que nada, son invisibles. Y Jesús dijo en voz alta "Lo que hicisteis a uno de estos pequeñuelos a mí me lo hacéis" (Mt 25,34). ...

Hasta no hace mucho la izquierda era la defensora de los derechos humanos; de los derechos de los trabajadores; de los derechos de los más necesitados. Esa imagen hoy es rotundamente falsa. Ahora son los provocadores natos del fracaso social. Si, si, como lo oyen. Les regalan los oídos con lo que saben que les tranquilizará. Los obispos están contra las mujeres y su derecho a decidir. Bonita manera de enfocar el tema. Por qué no decimos, los creyentes defendemos la vida del ser más débil, del que no tienen voz, ni abogado defensor.

La voz de la conciencia dormida de esos mutantes que bailan según les tocan la melodía, eso es lo que son los obispos y eso son los creyentes. Los progresistas que defienden al inmigrante, al niño soldado, al bebé abandonado, al ser humano que van a matar, recién iniciado su trayecto por la vida. Porque cuando no se pone límites al egoísmo, se es capaz de todo.
No, no seré yo quien juzgue a una mujer abandonada cuya sociedad le ofrece como alternativa acabar con el ser que se gesta en sus entrañas. No, pero algunos afirman que son los gobiernos quienes están manipulando interesadamente la población mundial. Les asusta que tres cuartas partes de la humanidad les pidan cuentas de lo que están haciendo con ellos.

jueves 18 de junio de 2009

El S.O.S. de la generación web


Aumenta el consumo de alcohol entre los jóvenes. Lo dicen las encuestas y lo afirman las puertas de urgencia de los hospitales donde cada fin de semana abandonan al beodo de turno en coma etílico. Hay una juventud sana, que ni fuma, ni se droga, ni bebe. Pero lo tiene crudo, muy crudo en esta cultura dominante que consiste en “dejarse llevar”. Y esa juventud no sale en la televisión, para desgracia de los educadores, que no podemos poner a nadie como referente.

Cuando más bibliotecas hay por metro cuadrado, menos les gusta la lectura a los jóvenes. ¿Saben cuál es la consecuencia?. Carecen de profundidad de pensamiento. La cultura actual es meramente visual y agotadora por acumulación de estímulos. Podemos comer viendo morir de hambre a un niño o como han quedado esparcidos por el suelo un grupo de cadáveres tras un atentado. Luego están las figuras, las estrellas que brillan en pantalla y constituyen el espejo donde se refleja lo peor. Comprenderán ustedes que pasen de política cuando un día y otro día están escuchando los escándalos de corrupción en todos los partidos.

Lo cierto es que por mucho diagnóstico que le echemos al asunto, lo principal es que los referentes culturales, los modelos, ya no reflejan lo mejor del ser humano Y en una época donde surgen los ideales, estos han terminado por convertirse en la mejor manera de pasar el tiempo y comprometerse lo menos posible. Tenemos al deportista, al actor, al músico. Y ellos eclipsan al resto, es el brillo estelar el que les llega más hondo. Pero no valoran para nada el esfuerzo. Como alguien dijo en su momento hay que educar para la reciedumbre. Que es lo que nos prepara para superar las dificultades de la vida.

Si ustedes son un matrimonio que trata de solucionar sus problemas y en televisión ven a una pareja humillarse de continuo, terminarán por considerar algo normal enviar a freír monas a su compañero/a. Ese bagaje cultural marca la línea fronteriza. Analicen las series de televisión y luego hagan la comprobación. La publicidad tampoco se queda a la zaga, a poco que nos fijemos veremos reflejar una sociedad que no se parece en nada a nuestra vida cotidiana.

Les propongo que fomenten la cultura del diálogo, de los grupos que hablan y juegan a un deporte; que llevan a cabo aficiones constructivas. Y luego, propongo que sigan invirtiendo en la música; todos los jóvenes viven conectados a sus ídolos musicales. Si es posible entrar a formar parte de ese universo, sin necesidad de consumir ninguna droga ni blanda ni dura, se habrá ganado terreno a la parte oscura de la noche. La música que más nos influye es la que nos llega al corazón. Por eso hacen falta buenos juglares del siglo XXI que les curen por dentro.

Pregunten cuáles son sus modelos. Los personajes que les hacen desear ser como ellos. En los años de televisión en blanco y negro, cuando ésta no había llegado a convertirse en un negocio para manipular a la sociedad. Se sabía quien obraba mal y quien lo hacia bien. Hoy es probable que no encuentren la línea que separa una actitud correcta de otra equivocada. Eso ahora ha sido sustituido por un juego donde el simpático es el más trasgresor y el peor hablado; el líder de hoy no es un médico o un abogado, como en las series de los años sesenta y setenta.

Hoy el modelo social suele ser un bacilón mal hablado, que triunfa cuanto más borde es. Pena, penita, pena. Por cierto, aumenta el porcentaje de universitarias. Los estudiantes más brillantes suelen ser por mayoría las mujeres. El cambio cultural ha sido evidente, cada día disminuyen las familias donde la mujer o el marido se queda al cuidado de la casa y de los hijos. El vértigo del doblete pasa factura. Y de eso no hablan los partidos. Si la educación es la base, deberían invertir más en apoyar a las familias.

La escuela, en cambio, se ha convertido en una guardería de los tres a los dieciséis. Ahí quedan aparcados los niños, con comedor incluido, porque los padres trabajan y no pueden hacerse cargo de ellos. El deterioro social es evidente, el aumento del fracaso escolar se debe más veces de las que pensamos a la deficiente cobertura emocional que tienen el niño.

Pues añadan que el imperio gay quiere salir del armario escolar. Consideren las maquinitas expendedoras de condones alrededor de los Institutos. Pregúntense si su niña de quince años sigue siendo virgen o ya ha tomado la pastilla del día después. Valoren de una vez y sin cortapisas si esta sociedad permisiva no está estropeando el futuro de un puñado de generaciones. Y hablemos de Educación para la ciudadanía no en la escuela sino en la calle, en las casas de cada familia. Y a lo mejor cambiamos algo de nuestro entorno

martes 16 de junio de 2009

Los niños transmisores de la fe

De noticias como esta da gusto ser portavoz, esto es evangelizar como los pioneros de toda la vida. Sin tener que leer doctrinas que ponen en cuestión la base del mismo catecismo. Mi enhorabuena a los escolapios y a quienes siguen su ejemplo.

El “Oratorio de Niños Pequeños” o grupos infantiles de oración, que promovió el sacerdote escolapio valenciano Gonzalo Carbó Bolta hace veinte años, se encuentra difundido en la actualidad en centenares de colegios y parroquias de una veintena de países de Europa, América y África, en los que participan a diario decenas de miles de menores.El P. Gonzalo, que ha recibido la visita del arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, en el Oratorio del colegio escolapio de San Joaquín de Valencia, ha indicado a la agencia AVAN que “se trata de una actualización de algo que ya hacía san José de Calasanz”, fundador de la orden religiosa de los Escolapios, “cuando llevaba a los niños ante el Santísimo invitándoles a que rezaran”.

El Oratorio fue iniciado por el sacerdote escolapio en el colegio de San Joaquín de Valencia en 1989, tras una experiencia de oración con niños dos años antes en la parroquia Nuestra Señora de la Visitación de la localidad valenciana de Real de Gandia, su población natal. Para el P. Gonzalo, el Oratorio “lo ha inspirado el Espíritu Santo, la Virgen y los niños bajo la guía de san José de Calasanz, así que no es algo que nos pertenezca a nosotros”.

En la actualidad, el “Oratorio de Niños Pequeños” está implantado en centenares de colegios y parroquias, muchos de ellos regidos por los Escolapios pero también por otras instituciones religiosas y diocesanas, de numerosos países iberoamericanos, así como de Camerún, Senegal, Guinea Ecuatorial, Polonia y Francia. Desde hace años, el escolapio valenciano se traslada “a estos y cuantos otros lugares lo solicitan” para impulsar la creación de nuevos grupos de oración de niños.Asimismo, hay grupos del Oratorio en numerosas diócesis de España. En el colegio escolapio San Joaquín de Valencia, con un millar de alumnos, “han ido pasando todos por el oratorio como corazón de la educación que reciben”.

Las celebraciones del Oratorio, que incluyen lecturas bíblicas, cantos, meditación y oración comunitaria, se desarrollan durante una hora a la semana en horario escolar para grupos de doce niños desde los cinco a los doce años y, en horario extraescolar, para grupos a partir de la ESO y hasta los 18 años. El Oratorio es “un itinerario de fe para los niños que les inicia en la relación con Jesús resucitado desde una edad temprana”, ha indicado el P. Gonzalo, quien ha precisado que, “cuanto más pequeños, más capacitados están para dejar que Jesús les ame, les conozca y viceversa”.

El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, ha presidido el final de curso de uno de los grupos del “Oratorio de Niños Pequeños” en el colegio San Joaquín que rigen los Escolapios en la calle Carniceros de Valencia. Durante la celebración del Oratorio, que se ha llevado a cabo en la iglesia de San Joaquín, dentro del recinto escolar, el prelado ha expresado a un grupo de 75 menores que “el Arzobispo necesita de los niños para dar a conocer el Evangelio en esta tierra”, por lo que les ha pedido que le ayuden en esa tarea. En el comentario a la Palabra que ha pronunciado tras leer él mismo un evangelio, se ha dirigido a los niños diciéndoles que “sois felices, porque conocéis a Jesús” y les ha animado a “seguirle siempre”.

El arzobispo de Valencia ha elevado preces, al igual que los niños participantes, y también ha realizado junto a ellos una oración meditada que han seguido los niños con los ojos cerrados. Además, monseñor Osoro ha bendecido libros del Oratorio, con oraciones, lecturas bíblicas y cantos, así como iconos de la Santísima Trinidad, y los ha repartido a los niños para que los “utilicen en el oratorio que también están habilitando en sus habitaciones, dentro de sus casas”, ha explicado el P. Gonzalo.
A su vez, los menores le han regalado a monseñor Osoro una carpeta con cartas escritas por ellos mismos al prelado. Igualmente, el superior provincial de los Escolapios, Francisco Montesinos, le ha obsequiado con un bajorrelieve que representa a san José de Calasanz, fundador de los Escolapios, junto a niños.En la celebración del Oratorio presidida por monseñor Osoro han participado también varios padres, tutores y animadores de los niños, así como religiosas y sacerdotes escolapios

domingo 14 de junio de 2009

Los coletazos de la vieja sociedad

Creer en contubernios masónicos es propio de quienes buscan el origen de la situación actual dentro de una compleja red manipulada por alguien. La historia, sin embargo, nos muestra que a veces se producen pensamientos que guían de manera fanática a los pueblos, sin que exista un solo detonante, sino más bien una pluralidad de factores que se concatenan, dando lugar a revoluciones y cambios significativos, tal fue el caso del imperialismo marxista o del fascismo europeo.

En el siglo XX se tuvo constancia de esa pluralidad de factores que sirven como detonante para un cambio de era. El mayo francés en Europa y el pensamiento no violento frente a la guerra de Vietnam en EEUU, son hitos difíciles de soslayar en la historia del pasado siglo. Lo que intento expresar es que ahora también se está viviendo una revolución social, latente. Se palpa en el ambiente, en los diferentes sucesos que van llegando a nuestro conocimiento. Hay una extraña metamorfosis de la sociedad envuelta en una crisis no sólo económica sino también social, en la que los creyentes, tendremos mucho que decir.

El país más influyente del siglo XX, está copiando la ingeniería social de nuestro gobierno. Parece que Obama toma como referentes los peores modelos, desde el pensamiento que propugna como derecho al aborto, hasta llegar al paroxismo de proclamar por decreto el presente mes de junio como el mes del Orgullo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales. Creo que el colectivo puede sentirse orgulloso de los logros conseguidos hasta la fecha.

Que el impulso provenga de EEUU es muy significativo, y muestra hacia donde nos lleva el mito Obama, un gigante con pies de barro que aprende a manejar la opinión pública mediante el lavado de cara y una ración de populismo para acallar problemas reales y profundos. Esa dinámica la conocemos los españoles en carne propia. Esa experiencia me vuelve escéptica, y no quisiera ser catastrófica, porque en definitiva el ser humano está en las manos de Jesucristo quien prometió no abandonarnos nunca.

Entre las brumas veo también destellos de luz. La convicción de que la crisis trae cambios que pueden regenerar la sociedad. Por lo pronto el flujo de la marea humana que invade los países occidentales nos proporciona un mestizaje universal. Las raíces profundas de muchos países sufrirán una metamorfosis que necesita trazados firmes y claros que no rompan en añicos el esfuerzo de muchas generaciones.

Creo que es el momento de los pioneros, de los audaces, y también de pagar los errores. Porque lo que se ha iniciado no tiene retorno, no se puede volver atrás, de ahora en adelante tendremos que aprender a convivir con una sociedad plural y multiétnica, con las ventajas e inconvenientes que ello pueda ocasionar. En la mano de los creyentes está poner de nuestra parte la mejor de las voluntades para facilitar la convivencia, sin renunciar a la fe. Seguir evangelizando desde las nuevas tribunas del ágora pública que es Internet es ya un imperativo.

Pero no podemos caer en el error de la falsa tolerancia, esa que nos hace girar el rostro mientras se aprueban leyes que nos llevan directos al abismo. En ese sentido la voz serena de Benedicto XVI se ha convertido en el referente moral del mundo. Hoy todo es universal, las fronteras diluidas promueven el diálogo, pero también favorecen los enfrentamientos enquistados por extraños fenómenos nacionalistas que recuerdan el pasado.

Salen a la luz nombres y datos de los corruptos y corruptores de las naciones. Se puede fotografiar la perversión y es cada día más difícil creer en la buena voluntad de quienes gobiernan las naciones. El sueño de Barack Obama, puede ser el detonante del cambio o la triste confirmación de un espejismo.

La voz profética de Benedicto XVI apuesta por la conversión del corazón, me parece que su mano traza la línea que promueve la convivencia y el respeto entre todas las naciones. No está de más que los creyentes de hoy sigamos rogando al buen Dios que guíe nuestro destino.

jueves 11 de junio de 2009

El propósito de la vida cristiana es ser santos, no echar al PSOE de la Moncloa

El título sale de un comentario en un blog; es una frase que me ha impactado, por lo que tiene de concreta y real. Se puede ser santo con una dictadura atea y también dentro de una sociedad con un relativismo moral a ultranza. Pero no se puede ser santo sin la gracia de Dios y una vida dedicada a ese propósito. Sin embargo, la palabra santo conlleva una hagiografía pacata que la gente ha terminado por aborrecer. Y es que no se puede crecer un palmo de estatura, ni alcanzar la virtud por mérito propio. De manera que el listón puesto en imágenes beatíficas, sin apenas genio ni color, ha hecho mella en muchas generaciones.

No obstante, el objetivo de la vida cristiana es la santidad en cualquier condición de vida. Y a ello se debe aspirar. Hoy celebramos “El Cuerpo y la Sangre de Cristo”. Y no dejo de pensar que cuando vivimos el misterio de la Eucaristía también ofrezco mi cuerpo y mi sangre por los demás. El día que tomé conciencia de ello me entró un escalofrío por la espalda. Puedo asegurar que sentí miedo. No tengo madera de héroe y muchas veces había dicho que no quería ser santa. Especialmente durante un período en el que me revelaba por los acontecimientos que tenía que soportar. Todo lo que yo sabía de los santos es que lo habían pasado mal. Y a mí me parecía que ya tenía bastante, que no podía dar un paso más allá, sin derrumbarme.

307. Dios concede a los hombres incluso poder participar libremente en su providencia confiándoles la responsabilidad de “someter” la tierra y dominarla. Dios da así a los hombres el ser causas inteligentes y libres para completar la obra de la Creación, para perfeccionar su armonía para su bien y el de sus prójimos. Los hombres, cooperadores a menudo inconscientes de la voluntad divina, pueden entrar libremente en el plan divino no sólo por sus acciones y sus oraciones, sino también por sus sufrimientos (Col. 1, 24). Entonces llegan a ser plenamente “colaboradores de Dios” (1Co 3, 9-Ts 3,2) y de su Reino.

Extraer palabras del Catecismo no es lo más apropiado, pero creo que en un día tan señalado donde el bien más preciado que es Dios, se nos ofrece con su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del vino y el pan, utilizar este recurso está justificado. De lo que se trata precisamente es de tomar conciencia de nuestras debilidades y como pueden transformarse en algo que nos supera, con la gracia de Dios. No cuenta llegar a los altares, cuenta en definitiva aquello que sólo Dios ve.

No, a los santos de hoy, no se les ve la corona, como tantas veces nos los han presentado en miles de imágenes. El creyente camina la mayor parte de su vida a tientas, con innumerables contradicciones, pero ofrece todo lo que hace para la mayor gloria de Dios, y por eso, intenta hacerlo lo mejor que sabe. Con sus aciertos y con sus equivocaciones. Y Dios es quien hace las obras magníficas del barro en que nos moldea.

314. Creemos firmemente que Dios es el Señor del mundo y de la historia. Pero los caminos de su providencia nos son con frecuencia desconocidos. Sólo al final, cuando tenga fin nuestro conocimiento parcial, cuando veamos a Dios “cara a cara”(1 Co 13, 12), nos serán plenamente conocidos los caminos por los cuales, incluso a través de los dramas del mal y del pecado, Dios habrá conducido su creación hasta el reposo de ese Sabbat (Gn 2.2) definitivo, en vista del cual creó el cielo y la tierra.

“El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día, porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida” Juan 6,53-54. No pongamos más florituras, el Cuerpo y la Sangre de Cristo está presente desde entonces hasta hoy, en cada Eucaristía. Este día se celebrará solemnemente el próximo domingo como el día de la Caridad, para manifestar que la Eucaristía es saber compartirnos a nosotros mismos, saber darnos a los demás. A cada uno, Dios le dirá de qué modo y manera puede realizar esa santificación diaria.

martes 9 de junio de 2009

Cuando los símbolos son algo más


Le vengo dando vueltas al asunto. Cada día es más frecuente encontrar mujeres con velo recorriendo el paisaje de nuestras calles. Optan a ello con libertad, según nos cuenta hoy en este espacio, la portavoz de la comunidad islámica en Valencia. De igual modo, las tribus urbanas marcan territorio, hay grupos de jóvenes con una estética determinada que les ubica claramente. El resto nos desvanecemos, nadie puede identificar nuestro credo o nuestras ideas políticas, pertenecen al ámbito de lo privado. No es el caso de los militantes combativos que salen a conquistar el voto, ellos llevan sus consignas a la plaza pública, porque tienen que conseguir convencer a los siempre aburridos y hastiados ciudadanos.

Y mira por donde, con esto de la globalización es frecuente también encontrar en manos de algunos inmigrantes unas cuentas como si fueran el rosario. Madonna, la diva del pop, también ha utilizado los símbolos religiosos como estética provocativa. Algunos optan por las cruces, grandes y barrocas, colgando de su cuello de modo ostentoso.

Cuando yo era niña llevaba la medalla de la comunión, ya de joven me colgué una cruz sencilla en el cuello. Estaba de moda lo jipioso: cinturones anchos, pantalones acampanados y camisas militares. Pero no era ese el motivo de llevar una cruz al cuello, ésta era producto de mi fe y una manera de hacer señalar mis convicciones. Aquello removía a mis compañeros de estudios, todos ellos escorados hacia el ateismo militante.

Ahora que han retirado los símbolos religiosos de los sitios públicos, he vuelto a colgarme la cruz al cuello. Pero ha llegado el verano y se vuelve provocación o rareza. Nadie, hasta hoy, me ha dicho nada. Sin embargo observo sus miradas. Ya no paso inadvertida, lo mío no es moda, sino fe que se hace pública. ¿Protestarán los padres de niñas musulmanas?. Su velo no les hace a ellas más devotas de Alá, ni mi cruz mejor cristiana que si no la llevo al cuello.

Sin embargo, cuando se viene arrinconando la religión a la esfera de lo privado, viene bien que los propios creyentes demos testimonio sin temer manifestar la fe, porque ella está presente ahora, con los símbolos que llevamos al cuello. Y porque ellos son el único camino para volver a la escuela y a la plaza pública. ¿Pueden obligarme a ser neutral en la función docente?. Pues claro que sí, pero lo que no pueden evitar es que haga ostentación de mi fe, no por provocar sino por simple coherencia. Si es posible que una compatriota se ponga el velo tan tranquila y todos lo encontremos aceptable; no tienen que sentirse molestos si yo me pongo la cruz al cuello, por mucho que me miren como una extraterreste.

Es curioso que la fobia laicista llegue incluso a la América profunda. Esa tierra que William Faulkner relató de modo magistral. Allí alguien tuvo el coraje de poner los diez mandamientos a la puerta de un juzgado, ahora les han obligado a retirarlo, creen que invade un espacio que tiene que ser neutral. Cualquier día les molestarán las cruces que pueblan nuestros caminos y pedirán que sean retiradas. Aunque ellas hayan sido testigos mudos de varias generaciones y recuerden el trasiego de creyentes hacia Compostela.

Propongo seguir esa fiebre reivindicativa laicista, y exigir más militancia creyente. Para empezar que retiren la publicidad pornográfica de los periódicos y páginas de Internet, porque invaden mi espacio, ofenden mis creencias, son reclamos burdos de hedonismo de mercadillo y ¡qué diantre, ahora para entrar en mi casa hay que pasar los filtros antispam!. No se puede permitir que la impudicia esté al alcance de menores, ni de personas que se sientan ofendidas por la falta de decoro de esos anuncios.
Pero vuelvo al inicio, si se atreven cuelguen de su cuello una sencilla cruz, los únicos que no tienen reparos por ahora son los conversos evangélicos. Gitanos y ortodoxos también hacen gala de objetos sagrados en sus cuellos. Pero los católicos han perdido la costumbre de colgar medallas a los niños, de bendecir imágenes u objetos que nos recuerdan qué somos y a dónde vamos. Todo es cuestión de empezar. Y a quien le pique que se rasque.



domingo 7 de junio de 2009

La oración del corazón un camino para todos



No se aprende a orar a base de raciocinios ni se adentra uno en la vida de oración porque esté convencido de que es más perfecto, sino porque algún día se ha notado el soplo del Espíritu que, desde el bautismo vive en el interior esperando el momento de expresarse.

El cristiano debe liberar dentro de sí esta fuerza que puede invadirle como a bocanadas en medio de la monotonía, y vivir la experiencia de los discípulos de Emaús que sentían arder su corazón o la de Pablo, obsesionado no tanto por encontrar a Dios como por aguantar hasta el día de la visita.

Jean Lafrance opina con experiencia que, para llegar a descubrir el rostro del Resucitado, hay que andar unos pasos que van desde la conversión hasta el verdadero amor al prójimo pasando por la oración ininterrumpida; etapas que explica en “La oración del corazón” de Editorial Narcea.

Esta es la sugerente contraportada del libro que hoy he querido traer al blog. Cuando se tiene sed de conocer a Dios, de hablarle, hay un camino seguro, la oración. Escuchemos la voz experta que nos guía con la sabiduría recogida en la propia experiencia:

Hagámonos en este sentido una pregunta: ¿cuándo nos acaece una pena, una tentación, una prueba o una alegría, nuestro primer movimiento es pensar en salir de ella, o nos ponemos de rodillas para alabar a Dios o para suplicarle que mueva nuestro espíritu y nuestro corazón de acuerdo con su voluntad?. ¿Oramos por todos los rostros que encontramos?. En otras palabras, ¿sabemos transformar en oración nuestras impresiones, nuestros sufrimientos y toda nuestra vida?.

Llegar a tocar fondo es a veces el camino más recto para orar con fe desnuda. Por eso no hay que cansarse nunca de orar, de buscar momentos de silencio interior, de reflejar la bondad de Dios que ofrece un rostro transfigurado por la oración. Hoy me acuerdo de todos los amigos del blog, algunos pasando dificultades, y he cogido de nuevo este libro entre las manos. Es más he pensado hacer llegar al blog esos libros que me han conducido durante años, que siguen apilados en los estantes esperando pacientemente que los vuelva a abrir y releer.

La gracia de la conversión, no es en principio una gracia de fuerza, sino de luz; una luz que no podemos fabricar nosotros mismos. Dios no nos pide que la fabriquemos sino que la aceptemos y nos dispongamos a recibirla esperándola con deseo; ésta es la fidelidad de los que velan esperando la visita del maestro.

Así se expresa en este breve libro, apenas cien hojas. Vale la pena entrar en su rumor plácido y sabio, dejar mecer el corazón con las palabras que nos guían por el sendero de la oración ininterrumpida.

Todo sería mucho más sencillo, nuestras miserias, nuestros sufrimientos, nuestros defectos, nuestros mismos pecados, esos días en los que tenemos la impresión de haber fracasado, si pudiésemos comprender que el problema no está en funcionar bien sino en ofrecer. La materia de un sacrificio no hace falta que sea noble, basta que sea ofrecida. En vez de ofrecer un día perfecto, ofrecemos un día lamentable, ¿qué importa, con tal que se ofrezca?. Dios puede hacer lo que quiera del menos instante de nuestra vida si nosotros estamos decidido a ofrecérselo como es.La fe supone humildad, pues los actos de confianza son privilegio de los humildes. Mediremos nuestra humildad por nuestra confianza porque, para tener confianza, es preciso no mirarse a uno mismo, sino únicamente a Dios y a lo que él quiere hacer.

Les dejo estas perlas de sabiduría para que mediten o sugieran nuevas experiencias más personales que podamos compartir entre todos. Yo hoy he vuelto a la lectura orante de este libro. Y a recordar que el blog es un espacio de encuentro para dar testimonio del humanismo cristiano, con las luces y las sombras que su editora lleva a cuestas. Pero con la mejor de las voluntades

viernes 5 de junio de 2009

Las linces y el pensamiento "sin credos"

Si ayer fueron lo humanistas laicistas quienes se metieron conmigo y me obligaron a recordarles que predican sus consignas volterianas con verdadero afán proselitista, hoy son “las linces” el motivo de mi escrito. Llevan tiempo enviándome por e-mail sus proyectos, supongo que para tocarme las narices. Es un escándalo que estén infectando la red con unas consigas falsas buscando provocar una reacción solidaria. Ellas son libres de querer que el aborto sea un derecho, pero yo también lo soy para sentirme feminista y sin embargo considerar que es un delito. Así lo establece el código penal y no veo motivo de modificación. El ser humano debe ser protegido de personas sin escrúpulos.

Y vuelvo sobre la prédica laicista que mezcla las ideas de modo arbitrario. El aborto se está configurando como un punto incuestionable del pensamiento progresista. Al parecer no tienen suficiente con despenalizar en tres supuestos, quieren cortar de raíz cualquier responsabilidad y poder decidir sobre “eso” que les molesta en el vientre. Se trata de conseguir la misma libertad que el varón para deshacerse de cualquier compromiso. Como la naturaleza nos ha hecho santuario sagrado de la vida, hay que batir el nido con pastillas postcoitales y aborto libre y gratuito. Y esto se vende como progresía, mientras da igual que existan cuatro millones de parados. Lo dije y lo mantengo es su programa social que mejor vende.

Si no estás con ellos ya no eres feminista. Tendremos que debatir sobre lo que es igualdad, pero claro eso en el Ministerio de Aído supone exclusivamente ser “miembros y miembras” arrasando con todo aquello que pillen por delante. Así llegan a la insensatez de soltar una increíble e impensable parrafada manipulando el bien más preciado del ser humano, el de la vida. De esa manera establecen que a las trece semanas lo que hay no es un ser humano. El caso es manipular la conciencia y el derecho natural. Por no hablar de la biología y la ética.
Pues ese programa de salud reproductora también lo lleva el flamante Obama que ahora se pasea con las mismas consignas zapateras de buen rollito para los del turbante y paz mucha paz, mientras sus fábricas de armamento siguen escupiendo metralla por todo el orbe. Como también soy una euro-escéptica no caeré ahora en prédicas apocalípticas, de peores hemos salido. No obstante estamos en una era que a buen seguro será apasionante para los historiadores. A mí me da que pese a toda la que cae, hoy estamos más próximos a poder aplicar la Doctrina Social de la Iglesia.

Sin embargo, dado que lo que vende es construir un paraíso laico donde la religión es siempre enemiga del progreso, tendremos que demostrar que progresista es quien cuida de la Tierra, respeta la naturaleza y los seres vivos, incluidos los humanos. Progresista es quien da un diezmo voluntario y no defrauda a Hacienda. Progresista es quien trata a su semejante como igual, porque todos somos hijos de Dios. Y progresista es quien no se calla frente a la dictadura del pensamiento dominante, aunque le cueste que le tachen de reaccionario.

En definitiva, renunciando a los valores cristianos la sociedad lo que se hace es desintegrarse en un caos relativista en el que todo vale. Por eso algunos llegan a justificar la corrupción, el robo y el asesinato, porque nadie es más importante que mis deseos y las leyes me las salto cuantas veces sea necesario, pero ojo, con cuidado de que no me pillen, porque ya sé a lo que me arriesgo. Por eso, si se tercia, mienten y prometen lo que saben que nunca cumplirán. ¿Se nota que vienen elecciones?.

miércoles 3 de junio de 2009

Otra vez en el Cerro de los Ángeles, para católicos sin complejos

La próxima renovación de la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús en Getafe, levanta suspicacias entre quienes apenas tienen idea del significado que entraña dicha consagración. Seguramente tampoco saben que mayo es el mes de María y Junio el del Sagrado Corazón, cuya festividad está arraigada en muchos fieles. El hecho de que se convoque un evento multitudinario pone de los nervios a muchos. Se vuelve a sacar a la calle la idea de que la Iglesia reta al gobierno. No son pocos los católicos que se duelen amargamente de que la Iglesia ofrezca actos públicos. Como deseando permanecer en el anonimato, en la indiferencia, sin tomar ninguna postura que pueda herir a la sociedad laicista.

Pues deberán acostumbrarse porque la fe tiene derecho a manifestarse en la vida social. Bien sea en procesiones, romerías, eucaristías o renovaciones públicas de la fe, como será la que acontezca en el Cerro de los Ángeles. Claro que la imagen nos retrotrae al pasado cuando el Corazón de Jesús fue literalmente acribillado por los milicianos. En un acto que simboliza la misma barbarie que la demolición del enorme Buda dinamitado por los talibanes. En ambos casos la ceguera fanática condujo al gesto incivil.

La vigilia de oración convocada con motivo de la celebración de la fiesta el 21 de Junio, debe contemplarse con naturalidad, con esa misma naturalidad en la que miles de fieles renuevan sus promesas realizadas los nueve primeros viernes de mes. Es la tradición la que nos acerca de mano de Santa Margarita Maria de Alacoque a la devoción que promete frutos espirituales de diversa índole.

Jesús prometió a la religiosa que si se comulgaba los primeros viernes de mes, sin pecado y consagrándose al Corazón de Jesús, les concedería las siguientes promesas:

Les daré todas las gracias necesarias a su estado: casados, viudos, solteros, consagradosPondré paz en sus familiasLos consolaré en todas sus afliccionesSeré su refugio durante su vida y, sobre todo, en la hora de su muerteBendeciré abundantemente sus empresasLos pecadores hallarán misericordiaLos tibios se harán fervorososLos fervorosos se elevarán rápidamente a gran perfecciónBendeciré los lugares donde mi imagen sea expuesta y veneradaLes daré la gracia de mover los corazones más endurecidosLas personas que propaguen esta devoción, tendrán su nombre escrito en mi corazón y jamás serán borrado de Él.Otorgaré la gracia de la penitencia final. Es decir no morirán en desgracia ni sin haber recibido los sacramentos.

Estos últimos años, pocos han intentado revivir la devoción, aunque existan lugares que la mantenga, pero son los menos. De hecho hoy lo que mueve al compromiso es el activismo, el pertenecer a una ONG, lo que se dice orar y asistir a los actos de culto, pues como que se ha abandonado. Eso se ha considerado de modo erróneo que era propio de una fe infantil. Cierto que nadie va a recibir las promesas del Corazón de Jesús si se dedica a comulgar los nueve primeros viernes de mes y a continuación hace lo que le viene en gana, fastidiando a quienes están a su alrededor. Eso sería superstición.

Pero hay una realidad personal que nunca falla, se tiene que orar y alimentar la fe. Un medio adecuado puede ser esta devoción, en otros casos acudir todos los días a la eucaristía, también rezar determinadas oraciones vocales, y mejor aún realizar oración mental. Todos esos caminos se perdieron al finalizar el nacionalcatolicismo, volver a ellos no es retomar el franquismo, sino seguir con naturalidad alimentando nuestra fe, como lo han hecho sin complejos en el resto de Europa. Fueron los aires del Concilio quienes hicieron hincapié en el compromiso con los demás y en suprimir las devociones. Cierto que ellas no nos hacen mejores personas. Pero si ayudan, en la medida que somos conscientes que por nosotros mismos nada conseguiremos.

El activismo sin fe, es solidaridad. Con fe es caridad. Con oración es además participación activa de la comunión de Cristo. Sin ella, el trabajo y esfuerzo cuyos méritos nos atribuimos se los estamos arrebatando a lo que es obra de Dios. Por otro lado, en España parece que los católicos tengamos siempre que estar pidiendo perdón por el cordón umbilical que unió el franquismo con el nacionalcatolicismo. Señores, la transición ya ha pasado, es hora de vivir con naturalidad las devociones de la fe, sean estas expresiones multitudinarias o actos privados en el rincón de cualquier parroquia. Ver lo contrario es vivir acomplejados por una época que debemos asumir con sus luces y sus sombras. Lo demás son pamplinas. Ya son mayoría quienes no vivieron el franquismo. Estamos en una nueva era.

lunes 1 de junio de 2009

Células parroquiales



Cuenta la agencia Zenit que el Consejo Pontificio para los Laicos ha decidido proceder al reconocimiento del sistema de células parroquiales de evangelización introducidas en Europa, en Milán, hace poco más de veinte años (1988) y en gran expansión hoy en el mundo. Hoy es el día en que la Iglesia celebra el apostolado seglar, de manera que os dejo con este acontecimiento que va en aumento y puede que sea el sistema más sencillo de revitalizar las comunidades parroquiales.

"En 1987 -añade--, el padre Pigi, párroco de San Eustorgio en Milán, fue a ver, por el consejo de amigos, esta parroquia: una parroquia inflamada, con fuego, y se convirtió a ello radicalmente. Organizo sesiones de formación que tuvieron un impacto en el mundo entero. El Consejo Pontificio para los Laicos se dio cuenta de que este método irrigaba bien a las parroquias de los cinco continentes y propuso al padre Pigi crear un organismo internacional para que después de él esta gracia pueda seguir sirviendo a la Iglesia".

El padre Adrien atribuye el éxito de estas células "a la necesidad de tener un método para traducir a hechos este deseo de evangelización que Juan Pablo II imprimió a la Iglesia. Partiendo de la Evangelii nuntiandi de Pablo VI, toda una corriente de evangelización irrigó a la Iglesia. Y para los párrocos que no tienen un nuevo movimiento para apoyarles, las células se convierten en una posibilidad de transformar la pastoral ordinaria en pastoral misionera, y es esto lo que atrae precisamente del método de las células: la posibilidad de continuar la pastoral ordinaria haciendo una pastoral misionera".

El padre Adrien explica en qué consiste concretamente: "Es un método muy simple que no exige tener capacidades enormes. De hecho, el párroco forma su parroquia para la evangelización. Utilizando el texto de la Evangelli nuntiandi, tomando tiempo para estudiar y dar así una conciencia misionera a todos. Juan Pablo II decía: ‘Toda comunidad cristiana que no es misionera no es ni siquiera una comunidad cristiana'".

Por tanto, añade el padre Adrien, "el párroco debe infundir en el espíritu de sus parroquianos este deseo de evangelización que forma parte de nuestra gracia bautismal. Invitará a cada parroquiano a formar parte de una pequeña fraternidad. La llamará célula. ¿Por qué? Porque las células de un cuerpo que crece, se hacen complejas, se mutliplican y permiten el crecimiento del cuerpo. Por tanto los invitará a constituir células de una decena de personas. Formará a los líderes que formarán a sus co-líderes. Cada parroquiano será llamado a servir a la gente de su entorno. Esto se llama en término técnico el oïkos, es decir la gente que está en nuestro entorno, parientes, amigos, colegas de trabajo. Asumirá respecto a ellos la actitud de servicio que Jesús tuvo para lavar los pies a sus discípulos. Les invitará a venir a la célula y cuando esta sea muy grande, se multiplicará. Como ve es muy simple".

De esta manera, indica el padre Adrien "el cuerpo de la parroquia puede crecer y llegar a los no practicantes. Porque las células están hechas verdaderamente por los no practicantes, por aquellos que están lejos de la Iglesia. Es un método muy simple. Quiero insistir en esto porque cada sacerdote puede decir: ‘es un buen método para mi parroquia'".

¿Cómo puede ayudar este método a despertar a las parroquias, a llenar las iglesias?. "Devolviendo una conciencia misionera a cada parroquiano --afirma el padre Adrien--. Es lo previo. Esto no es muy difícil porque hoy los cristianos sienten que hace falta despertarse y evangelizar, si no serán otros los que tocarán a quienes buscan un sentido a su vida. Cuando un párroco se moviliza verdaderamente, los parroquianos le siguen con gusto".

El padre Adrien constató con sorpresa, cuando era párroco en Sanary-sur-Mer en Francia, "que la gente venía más, empezaba a volver a la Iglesia, y la iglesia se llenaba. Tenía un número creciente de participantes en la misa cada semana. Y este método permite incluso resolver ciertas tensiones muy fuertes en este momento en la Iglesia, como por ejemplo la cuestión de los divorciados vueltos a casar. Gracias a la existencia de una comunidad fraterna construida por células, yo veía con alegría y sorpresa a los divorciados vueltos a casar venir a la misa incluso en de la semana, sin comulgar sacramentalmente pero comulgando realmente, de modo diferente".

El padre Adrien explica que este reconocimiento de la Iglesia tendrá un impacto externo e interno. "Externo, quiere decir que los que contestaban la validez del método, a causa de sus orígenes evangélicos ya no pueden hacerlo. De hecho, Roma reconoce la justeza del método y le da una etiqueta de catolicidad incontestable. Por tanto, ese temor cae. Esto es muy importante".

"Interiormente --añade--, nos abrirá necesariamente al mundo entero. Porque Roma afirma que es un método útil para la Iglesia universal, no nos podemos ocupar sólo de nuestra parroquia. El Concilio Vaticano II, en Presbyterum ordinis, dice que cada sacerdote debe tener el cuidado de todas las Iglesias. No es sólo el cuidado de los obispos. Es deber de todo sacerdote asumir, como Pablo, el cuidado de todas las Iglesias. Es necesario por tanto que cada párroco comprenda que tiene una responsabilidad frente a otras parroquias y otros países. Este reconocimiento de la Iglesia nos envía. Recibimos un mandato para proponer a las Iglesias locales que lo deseen esta forma de evangelización".

Para saber más de las células de evangelización en Francia: http://cellules-evangelisation.org