jueves 30 de julio de 2009

Una sabiduría oriental muy jesuítica

No tengo la más mínima intención de hacer leña del árbol caído, sobre el cerrojazo en el blog de Juan Masiá. Entre otras cosas porque me parece que más bien es un bonsái frondoso que luce en un patio oriental en todo su esplendor. Creo que Juan Masiá se merece que le dedique unas líneas porque es actualidad, hemos compartido espacio y me parece adecuado desearle lo mejor. Pero es que además lo quieren convertir en bandera de la progresía.

Quede claro que goza de mi estima, porque sabe plantear los temas sin atacar ni denigrar a nadie. Tiene una fina ironía y buenas dosis de sentido del humor. Lo que es signo de preclara inteligencia. Me ha parecido siempre correcto en sus respuestas. A veces también en sus silencios, que hablaban con mayor claridad.

Pero miren ustedes cargar tintas sobre su anunciado abandono de Religión Digital, cuando está abriendo otro blog completamente accesible, y decir que esto obedece a presiones, no lo entiendo. Me parece todo, hablando en claridad, una maniobra muy jesuítica. Eso sí, yo le deseo siempre lo mejor, pero me temo que no cuela lo de la Inquisición y la falta de libertad de expresión, ya que cierra el cerrojo de una puerta y abre la del interior. Si eso no es libertad de conciencia, ya me dirán ustedes qué es.

Por otra parte la libertad de expresión no se le ha negado a Juan Masiá. Y su don de profetismo, de tenerlo, será merecidamente elogiado cuando pase el tiempo oportuno. Como siempre sucedió con los profetas. No me parece atinado airear artículos que hablan del fuego inquisitorial, convirtiéndolo en un icono de la progresía, cuando todos están hablando por los codos y diciendo lo primero que se les ocurre de la Iglesia, los obispos o el mismísimo Benedicto XVI, sin que nadie que yo sepa sea condenado al fuego eterno.

Otra cosa es que los que hablan hayan sido apartados de sus cátedras y sus cargos eclesiásticos, por entrar en conflicto con el magisterio de la Iglesia. Lo siento pero es que ahí cualquiera sabe que no se hacen trajes a medida. Mucho menos si se tienen órdenes sagradas y la responsabilidad de trasmitir la doctrina de la Iglesia. Claro que es admirable la valentía de estar en la frontera, pero también es arriesgado, puedes perder la senda del camino.

Insisto que no se ha coaccionado a nadie. El señor Masiá va a seguir diciendo lo que en conciencia le parezca. Si lo hace como jesuita sus superiores sabrán a qué atenerse. Como siempre lo han hecho con sus miembros. Pero esta jugada viene a ser una vez más la baza maestra del lobby progre. Elegir como víctima a Juan Masiá seguro que le proporcionará muchas ventajas. Es posible que a partir de ahora tenga más conferencias que dar. Incluso que pueda cobrar una buena jubilación con los derechos de autor.

Lo siento pero he ido leyendo lo que ha escrito y su concepto de la Resurrección no me ha entrado en la cabeza. Tampoco los artículos sobre la Virgen María. Si eso es doctrina reservada a sabios y eruditos, al resto nos están estafando. Así que mofarse de dogmas no es muy sensato en quien debe ser fiel a la obediencia de la Iglesia. Pero insisto, Masiá con originalidad lo ha hecho. Tal vez un blog no sea una cátedra, ni el espacio adecuado para sentar doctrina. Sin embargo, tampoco debe ser un púlpito para lanzar consignas que mareen.

Vuelvo a repetir que Juan Masiá tiene mi reconocimiento como persona, estoy segura que guisa de maravilla y que es un excelente conversador en cualquier reunión. Sólo lo conozco de leer su blog, pero no voy a defender su derecho a cargarse la doctrina de la Iglesia. Si alguien sube a un púlpito y proclama algo que no está en el Evangelio, ni dentro de lo que la Iglesia enseña como verdad revelada, está faltando el respeto a su condición sacerdotal. Y encima engañándose y engañando a los demás.

Es posible que todo lo que ha manifestado Juan Masiá sea opinable y respetable, yo eso no lo pongo en duda. Por respeto a su opinión y a su condición de compañero, tampoco me atrevería a denunciarlo a sus superiores. Me repelen ciertas actitudes. Creo se pueden crear debates interesantes sobre determinados temas que a la sociedad le chirrían, pero eso debe hacerse a título personal. Algo que Xabier Pikaza y otros realizan de manera maravillosa en sus respectivos blog. Y no hay más.

Le agradezco todo lo que me ha aportado en sus generosas colaboraciones. Siempre es un placer leer a otra gente opinar sobre lo humano y lo divino. Y estoy segura que Juan Masiá seguirá fiel a sus ideas porque es un señor de principios. Me parece que está en su legítimo derecho a obedecer su conciencia. De manera que no se lamenten pues por lo que anuncia el mismo José Manuel Vidal, tendremos más noticias de Masiá y seguro que sigue colaborando en esta casa. Que el Señor le guíe en su nueva andadura.

martes 28 de julio de 2009

Los sociólogos y la religión

Los sociólogos son una respetable comunidad de analistas; al parecer se han reunido unos cuantos en Compostela, para debatir los desafíos de las religiones en la sociedad contemporánea. Lo que preocupa es que se pongan a realizar un congreso para hablar sobre el uso partidista de las religiones. Y me molesta profundamente lo que subyace en el fondo, una clara embestida a la Iglesia católica, mientras se difumina la infamia de ciertos credos ajenos a nuestra tradición. En definitiva se trata, una vez más, de dar la espalda a Dios; y en especial de perseguir cualquier atisbo de razonamiento que esté influenciado por la fe. Pero todo eso con mucho diálogo, faltaría más.

De esa manera los legisladores se convierten en dueños absolutos de la conciencia de los ciudadanos. Y a este objetivo se prestan con inusitada devoción un gran colectivo de intelectuales que combaten por activa y por pasiva la fe católica y cristiana. Cada día están más cerca de convertir el gobierno de los países en un coto cerrado de influencias que quedan al margen de la dignidad del ser humano. Hablar de los derechos de la mujer, es abonar el campo para utilizar como ariete en otro terreno la sensibilidad feminista.

Vuelvo a repetir, una vez más, que la fe nos libera de nuestras propias cadenas. Esas que hoy se quieren anular vendiéndonos derechos infames como productos de liberación, pero que esconden un yugo draconiano. Y la única oposición que se está estableciendo contra la sociedad actual, es la voz de las conciencias católicas. Los únicos que tienen una postura crítica a legislaciones que afectan a la dignidad del ser humano. Mientras tanto se fomenta el pensamiento engañoso de que se nos quiere imponer una moral universal desde la fe.

No me cansaré de repetir que la sociedad actual es esclava de la imagen. Nos dominan persuasivamente y nos hacen ver un mundo que en nada se parece a la realidad. Cuando la familia queda desprotegida, toda la sociedad paga las consecuencias de la infamia. Ese revoltijo de parejas de hecho con hijos de dos o más individuos, no puede enseñar ningún código ético. Porque viven al albur de su comodidad. Sin espíritu de sacrificio ni deseo de crecer juntos como personas. Fomentar la promiscuidad lleva a reducir al otro a un instrumento de uso.

Cuando una pareja se rompe, se destroza algo sagrado, el santuario del hogar. No es que esté en contra del deseo que todo individuo tienen a rehacer la vida. Estoy en contra de que por encima de los egoísmos propios se sacrifiquen a los hijos, obligados a sufrir la inmadurez de sus progenitores. Y todo esto lleva aires de seguir promoviéndose. ¿No les extraña que no se fomente desde el Estado consultorios familiares? ¿Resolución de conflictos de parejas? Todo lo necesario para fomentar la estabilidad de la familia y la unión de sus individuos, es sacrificado con leyes como el divorcio exprés, para evitar el trauma de un proceso largo y doloroso.

¿Y por qué no hablamos de un proceso de maduración, antes que convertir al otro en un extraño que fue la madre o el padre de mis hijos? En definitiva, nos venden una sociedad sin responsabilidad y una educación permisiva que crea monstruos sin conciencia y dispuestos a sacrificar a cualquiera para satisfacer sus pasiones. No hace falta que hable de los recientes casos que tanto han convulsionado a la sociedad. Ni siquiera que enumere la larga lista de víctimas de la violencia de género.

Pues bien, me huelo que este congreso es uno más para conseguir que ese pluralismo que se defiende desde las tribunas, quede reducido a la mínima expresión. Será el Estado quien decidirá por nosotros y de eso se deduce que bajo el paraguas de la libertad se cuece un Estado totalitario muy difícil de combatir. Porque la partidocracia en teoría nos permite elegir a nuestros representantes, aunque luego ellos legislen de espaldas al pueblo. De esta manera leyes que no entraban en los programas de un partido, salen de la manga para utilizarse como sombras chinescas que diluyen la verdadera realidad.

Mientras tanto la propaganda laicista sigue abonando el campo de consignas contrarias a la religión. Y la fe queda reducida a una ideología que se opone a los intereses de determinados grupos. Me gustaría no denunciar estos hechos y hablar más de la fe como el amor de Dios que se propone al hombre para su salvación. Pero eso lo dejo para otro día

sábado 25 de julio de 2009

¡Santiago y cierra España!



Yo perdí la oportunidad de visitar la tumba del Apóstol Santiago un verano en el que el resto de mi familia decidió hacer turismo en Galicia. Fue la primera vez que me vi sola en casa, dueña y señora del cortijo, sin voces dirigentes. Aquel verano resultó fabuloso y agotador, porque tenía la idea, ilusa y fantasiosa, de conseguir un trabajo en la Administración, que es el sueño de todo escritor adolescente. Algo de medio día que pueda permitir doble jornada. Una para el bolsillo y otra para las Musas. Me quedé con mal cuerpo y un enorme sentimiento de culpa por haberme perdido la excursión a la tierra más occidental de la península. Y desde entonces purgo mi pecado a la espera de un año santo que me permite pedir disculpas al Apóstol. Mi padre no volvió a ser el mismo desde aquel viaje, que por causas que no se deben atribuir al santo quedó parapléjico durante dieciocho años. Algo de resquemor quedó dentro de mí y el encono duró largos años.

Por eso cuando llegó el turno de llevar de peregrinación al resto de mi familia tuve la osadía de retar las tradiciones y marché hacia Covadonga. Y por tierras astures me reconcilié con el Apóstol. Le di gracias a la Santiña e invoqué la protección de toda la familia que llevaba tras de mí. Y desde los Picos de Europa me pareció que la osadía era mucho mayor y el reto más alto visitar Covadonga que pasar por Galicia. Hoy debo decir, que cualquier peregrinación puede ser de indulgencia. No hace falta ir a Santiago. Pero el trabajo realizado por la página web del Arzobispado, merece la visita virtual a la tumba del Santo y conocer la tradición arraigada en aquella tierra. Una visita que da ganas de ganar la indulgencia, que abre el espíritu penitente del peregrino y además nos ofrece la ilusión y el trabajo de cientos de generaciones que dejaron en la Catedral la impronta de su religiosidad.

Hoy no es fiesta en España, por mucho que Santiago Apóstol sea su patrón. Nos hemos vuelto tan laicos y paganos que algunos se van antes a ver las culturas precolombinas que Compostela. Se pierde el deseo de conocer lo propio para seguir la moda exótica de los países lejanos, con culturas ajenas. Sin explorar el significado profundo y arraigado que Santiago tienen en toda Europa. Tiempos recios que diría la Santa de Ávila, donde el empuje musulmán y el peligro turco, se abatía por todo occidente. Justo en Covadonga se inició la Reconquista que duró largos años. Hoy no se permite en el lenguaje de lo políticamente correcto llamar a Santiago Matamoros. Estamos más próximos a considerar un árbitro de la cultura y la elegancia a Almanzor frente a los reyes hispanos.

Ahora vivimos también un periodo curioso en la historia de la humanidad, una cultura eclética y sincretista donde “nada es verdad ni es mentira y todo es según el cristal con que se mira”. Tiempos de Alianzas de Civilizaciones que se caen a trozos y se quieren recomponer en un puzle que sirva al poder del “príncipe de este mundo”. Da mal fario nombrar lo cierto, que las orgias y bacanales paganas ya forman parte de la sociedad actual, donde se olvida que el mundo, el demonio y la carne, son los enemigos del alma.

Todos podemos ver que los jóvenes son corrompidos por series que exacerban los instintos. Me gustaría pedir a Santiago que proteja esta tierra de la embestida hedonista. Que vuelva a elevarse la cruz y los valores cristianos como garantes de una cultura más justa y humana. No sé ustedes, pero yo no me resigno a establecer comparaciones con nuestra historia pasada, para elevar un lamento al cielo. Como cristiana no pierdo la esperanza. Si Dios está de nuestra parte, de la parte del ser humano y del bien, el César de turno no ganará la última batalla. ¡Santiago y cierra España!.

jueves 23 de julio de 2009

La apóstol de la Resurrección



Ayer celebramos a Santa María Magdalena la mujer admirada por toda feminista teóloga que se precie de tal, la tienen en un altar y la veneran no sólo como santa, sino especialmente por ser apóstol, enviada, elegida por El Maestro para que dé testimonio de su resurrección. Una mujer en una época donde sus palabras no eran dignas de tener en cuenta, es enviada a dar la noticia al resto de discípulos. Y esta escena basta para hacer las exégesis más sesudas, no exentas de su parte de razón. Porque la verdad es que el Evangelio presenta una relación de Jesús con las mujeres que se sale fuera de lo normal, no sigue la tradición, ni las costumbres judías.

Y como ahora las mujeres también son estudiosas y eruditas, están desempolvando el material que interpreta en clave femenina el Evangelio. Cuentan que son muchos los textos antiguos que hablan de un discipulado femenino al mismo nivel que el de los varones. Sacan textos que yo no voy a citar, ni tampoco pretendo discutir, esa hermosa labor de fundamentar según el mismo Pablo: “Ya no hay ni judío ni griego, ni esclavo ni libre, ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Ga 3,28). Porque a continuación existe una variedad de párrafos donde se somete a la mujer a la autoridad del varón en boca también del mismo Pablo, ciudadano romano y judío.
Esa relación de sujeción tiene sus raíces en la tradición judía. Pero después de la revolución feminista del siglo XX, se discute la validez de dichas afirmaciones, poniendo como modelo al mismo Jesucristo. Es cierto que éste transgredió muchas de las normas judías, comiendo con pecadores, dejándose lavar los pies por mujeres, y tropecientas actitudes que delatan una transgresión radical de los valores imperantes en el siglo I.

Como no soy experta en la materia no debería meterme en estos berenjenales, pero es que como mujer, no dejo de preguntarse exactamente lo mismo que otras tantas teólogas. ¿En qué clave interpretamos en los hechos de la resurrección esta primera aparición a una mujer como María de Magdala?. Cada vez son más los teólogos que admite la posición relevante de un grupo de mujeres en el entorno de Jesús. Se deduce que estuvieron en la última cena, que pudieron ser testigos de las palabras en las que Jesús instituyó el memorial de su sacrificio. Aquella relación especial con algunas mujeres, el profundo respeto del círculo de discípulos de Jesús hacia ellas, permaneció muy vivo en los primeros años. Luego el tiempo se encargó de devolver a la mujer al recinto sagrado del hogar.

¿Y ahora qué sucede?. Pues que algunos quieren convertir el feminismo en enemigo de la fe, y hablan de él como ideología de género en una mezcla de conceptos a los que se aferran con obcecada fijación. Temen perder la vara de mando y acusan de desear el poder a la mujer. Pero en mitad de esa lucha absurda de extremistas radicales por ambos lados, está la verdad del Evangelio, que nos pide unas relaciones de iguales.

¿Somos iguales?. Es obvio que no, que cada uno tiene un papel específico, sin embargo lo somos a los ojos de Dios, cada uno complementando al otro, hombre y mujer. Hoy Juan José Tamayo, hace una aproximación a la figura de María de Magdala que comparto. En otras ocasiones he discrepado de él. Me parece que su postura es interesante, más próxima al mensaje liberador del Evangelio, que nos pone en relación fraterna unos con otros. Lo que no tienen sentido es empecinarse en mantener la pátina de machismo que la Iglesia ha profesado durante siglos. Es hora de no hundirnos en tendencias extremistas de ningún lado. Cabe desear mayor serenidad para aceptar que la mujer y el varón son iguales a los ojos de Dios y por tanto a los de Jesucristo. Creo que el mundo, en general, sale ganando con la incorporación de la mujer al trabajo y la vida pública

miércoles 22 de julio de 2009

"Homenaje a Cataluña"

Ustedes no lo creerán pero es que se huele en la calle, se respira en los bares como si fueran calamares rebozados. El perfume se expande por doquier. El centro ya no interesa por insípido e inodoro. Y a una que le cuesta mucho adosarse a ningún extremismo, quiere dejar bien claro que esas son las cualidades del agua, algo vital para los seres animados del planeta Tierra. Hoy que celebramos el cuarenta aniversario de la llegada del hombre a la Luna, deberíamos centrarnos en el acontecimiento y no diluirnos en el marasmo veraniego y tortuoso de la política.

Pero miren por dónde algunos celebraron el dieciocho de julio con bromas incendiarias, con la típica frase “La única Iglesia que ilumina es la que arde”. Y resulta que no hace nada en la parroquia de Majadahonda la barbacoa gigantesca quedó en un intento fallido, pues maldita la gracia que venga nadie a reírse de la frase. Y así poco a poco, una va detectando una especie de polarización extremista de un lado y otro, mientras una enorme masa vital como el agua, se encoge de hombros o se diluye en el océano del relativismo.
Dije que hablaría de Orwell y su libro “Homenaje a Cataluña”. Les recomiendo la lectura es un relato apasionado de unos días también apasionantes. Contado por un británico, con la fama de flemáticos que tienen los anglófonos. Y vemos que el abono incendiario eran las facciones que luchaban por el poder en Cataluña. El Frente Popular tenía tal revoltijo de siglas mezcladas como adobo de ensalada, que les salió una menestra racionada en porciones podridas.

Ahora que estamos detectando ese injusto desvarío de gobernar España gracias a los pactos con los nacionalistas, viene bien retomar esta lectura para salir un poco más españoles y sobre todo menos tolerantes. Sí, lo han leído bien, cuando se quiere atracar un banco se disparan las alarmas, pues puestos a esquilmar las arcas del Estado, con acuerdos leoninos, bien está que suene la sirena y se levanten voces de protesta.

Orwell nos vende una Cataluña dividida en rencillas partidistas, donde en medio de una contienda civil, les da por levantar barricadas en la misma Barcelona luchando todas las facciones del Frente Popular entre sí. Y así se entiende que al campo de tiro no llegasen ni armas, ni municiones, ni soldados dispuestos a obedecer. Se podía uno largar de la batalla porque todos son compañeros y tú a mí no me dices que debo hacer. Un lío vergonzoso donde la idílica República se convierte en un patio de alcahuetas. De la misma manera que se fusilaba a los burgueses podía caer cualquier combatiente de permiso, a poco que no supiese identificarse ante un miliciano.

Ya digo que el relato no tiene desperdicio, por mucho heroísmo que Orwell desee impregnar a las fuerzas revolucionarias españolas, la podredumbre, los paletos y la miseria pululan por doquier. Desde luego la España de ahora en nada se parece a la de entonces. Allí los campesinos querían hacer su revolución, ahora es suficiente con tener una cobertura de desempleo y dos trabajos en negro, mientras dura la teta del Estado.

El caso es que “Homenaje a Cataluña” termina por ser un lamento a la España de la República, que todo brigadista con dos dedos en la frente veía irse al garete. Y además sentía que era preludio de una nueva epopeya que sobrevendría unos años más tarde incendiando Europa en seis largos años de guerra sin cuartel. El relato de George Orwell es una vacuna idónea para abominar de nacionalismos sectarios y pacatos.

Ahora que España es socialista, mientras se destruye empleo a marchas forzadas, algunos dirigentes siguen incrementando el número de funcionarios públicos que no producen otra cosa que una larga sangría en las arcas del Estado. Si George Orwell levantase la cabeza volvería a alistarse de brigadista pero esta vez para combatir a los burgueses del puño y la rosa, no les quepa ninguna duda porque él era del POUM. Esa cosa comunista que ya no existe y que dejó en herencia una larga guerra fría hasta rendirse al capital

lunes 20 de julio de 2009

Las medidas Aído y su trampa oculta

Lo están publicitando varios medios y me ha parecido oportuno hacerme eco de la noticia. "El «bebé Aído» es una réplica a tamaño real de un ser humano en su duodécima semana de gestación intrauterina, mide entre cinco y seis centímetros, pesa alrededor de 21 gramos y se distinguen a la perfección la cabeza, los ojos, las manos, los pies y el corazón. La iniciativa de «inundar» España con estas réplicas, no tiene afán de lucro y todos los beneficios se destinarán a la producción de más réplicas y a la ayuda a mujeres que experimentan dificultades a causa de un embarazo inesperado. Se pueden hacer pedidos a través de su página web a precios módicos".

Pues esa iniciativa puede parecer descabellada pero realmente a la vista de la fotografía de la réplica, una no deja de pensar que cualquier batalla contra el aborto entendido como derecho es una batalla bien merecida. La vida humana es sagrada por eso les pido a todas las feministas que defiendan el derecho del ser más débil. Soy de las que no se atreve a criminalizar a la mujer, por lo que entiendo que se legislase una despenalización en supuestos muy concretos. Como es obvio, después de ver como se ha utilizado el tercer supuesto de daño psicológico hacia la madre, que lleva a abortos de seis meses, me parece criminal que se dé soporte como negocio a las clínicas matarifes.

Como católica siempre he tenido claro que no estaba a favor del aborto, también que yo no sería capaz de abortar. Lo digo con claridad, del mismo modo que afirmo que en caso de violación hoy la píldora post coital debe estar en todas las urgencias de hospital. Pero no debe venderse sin receta. Como profesional que ha trabajado con personas disminuidas psíquicas, físicas y sensoriales, puedo asegurar que merecen la pena y hacerse cargo de ellas es un rasgo de humanidad y civilización, permitir su aborto, es sencillamente una medida hipócrita del Estado que le ahorra millones, aunque eso sí legisla a favor de los disminuidos, pero da carta blanca para que se les elimine.

Este gobierno nos ha permitido retomar la batalla contra la banalización de la vida y la justificación del asesinato. Y lo hace de nuevo de manera taimada. Después de años de adoctrinamiento social se confirma la tendencia de una iniciación a la vida activa sexual a edad cada día más joven. Solución, píldora postcoital sin receta y aborto sin asesoramiento a partir de los dieciséis años. El objetivo es conseguir vender como progreso la muerte de un ser inocente, sin educar para la vida, para ser responsables del uso de la sexualidad. Las campañas del póntelo pónselo son de un pansexualismo evidente.

En todo este negocio hay dos motivaciones de fondo, estudios sobre la necesidad de mantener el crecimiento de la población en unos índices y el juego con la palabra libertad e igualdad, donde las feministas caen como moscas en un panal de rica miel. Y conste que me considero feminista, pero por eso mismo defiendo la dignidad de la joven que hoy en día acude al acto sexual como un rito de iniciación en la vida adulta. Desgraciadamente las series televisivas y las películas están todas ellas orientadas a este fin. De la misma manera que otros colectivos contratan sus guionistas para que la sociedad considere normal lo que no lo es.

Hoy en día pocos serán los que afirmen que hay que llegar inmaculados al matrimonio, eso lo dejamos para los creyentes de raíces profundas y firmes. El resto del personal anda con sus juegos eróticos y si tienen consecuencias pues para eso está el aborto. Aquí la decisión más arriesgada la toma la mujer y el hombre la vuelve a utilizar como instrumento para pasar un buen rato. Supongo que decir esto no es conforme con el pensamiento oficial, hundirá en la represión y la culpabilidad y por tanto no es doctrina conforme a la sana sicología. Encima no estamos de acuerdo ni con los anticonceptivos. Pues mire, no es por fastidiar pero se están escondiendo recientes estudios donde se ven los problemas que conlleva para la mujer. Así que el juego de la manipulación no lo tiene la Iglesia. La pelota está en otro tejado y a la mujer feminista le compete la defensa contra las barbaridades a las que se somete a otra mujer. Yo por lo pronto ya he firmado en contra de la nueva ley

viernes 17 de julio de 2009

Una ley progresista no es una ley permisiva


Aunque el Consejo General del Poder Judicial proporcione carta blanca a la reforma de la Ley del aborto, éste seguirá siendo un coladero inhumano. La verdadera educación pro-vida consiste en facilitar la asistencia a madres en riesgo de aborto. Los tres supuestos que la primera Ley enumeraba se convirtieron de hecho en una sangría que clama al cielo. No se puede fomentar una educación sin conciencia hacia el ser más débil e indefenso de la Tierra. Por mucho que algunos insistan en que un embrión no es un ser humano. No voy a debatir sobre parámetros antropológicos o biológicos. Creo que el derecho a la vida debe estar por encima del derecho al aborto, así de simple.

Y además me permito señalar que cualquier ambigüedad en este sentido por parte de la Ley es un retroceso para la humanidad. Progreso no es abortar, progreso es saber hacer frente a una nueva vida y cubrir sus necesidades vitales. Progreso es que la comunidad ofrezca asistencia psicológica, médica y social, para que una joven no decida abortar. Pensar que una niña de dieciséis años debe elegir el aborto como solución para no complicarle el futuro, es lo más inmoral e inhumano que jamás sociedad humana concibió.

En principio estamos rebajando la edad para mantener relaciones sexuales, ese es el resultado de las campañas de educación sexual, aumento de la promiscuidad, banalización de la sexualidad, ausencia de responsabilidad por parte de los implicados, en definitiva un fracaso social que nadie está dispuesto a reconocer. La mujer es la más perjudicada en esta permisividad social, donde siempre es ella la que carga con las consecuencias de un acto realizado entre dos personas. Y rebajar la edad del aborto, o convertir en derecho el mismo, es tratar de eludir la reflexión de fondo, la que nos indica que a este paso consentirán relaciones sexuales con menores sin penalizar el abuso.

No estoy buscando alarmar, lo dicen las mismas encuestas que han promovido esta reforma de la ley. Al parecer un gobierno no es progresista si no es a su vez permisivo en material moral, de manera que es cada día más frecuente noticias como las que hoy publica el país. “Cinco menores detenidos por violar a una niña de trece años”. Según explican coaccionaron a la joven con una grabación donde la menor había mantenido relaciones consentidas. Eso sirvió para que abusaran repetidamente y que la atemorizasen. Se ve muy claro quien coacciona, quien manipula y quien es sometido a la vejación. Supongo que el aborto será la siguiente opción.

No hubiera sido más fácil, educar en el respeto a la propia dignidad. Hoy las jóvenes lo tienen muy difícil para relacionarse afectivamente sin mezclar el sexo por medio. Sexo que se convierte en un juego más junto al alcohol y las drogas de diseño. No parece que las campañas de prevención resulten efectivas. Y es que si una enciende el televisor y contempla dos actrices menores de edad que hablan de felaciones o relaciones completas, como si fuera lo más común, no es de extrañar que el gobierno decida a continuación vender sin receta la píldora del día después, como solución preabortiva. Sin contemplar los efectos secundarios.

Pues nada, frente a ese desbarajuste que van remendando a golpe de ley, la propuesta cristiana es la más estable para la sociedad y la más fructífera para el ser humano. La familia como recinto sagrado y las relaciones cuando el amor se convierte en un proyecto de vida en común. No se trata de prohibir sino de educar en el respeto a la propia dignidad y el de la otra persona. Cuando se da la espalda a Dios, también se da la espalda al ser humano. No olvidemos que estamos hechos a su imagen y semejanza y destinados al Amor; no a hacer el amor, eso es sólo un componente del sacramento del matrimonio, no su finalidad. La pareja aprende a entregarse en comunión y donación, por eso frente al divorcio expres, también el cristiano pide asesores familiares y discernimiento profundo para reorientar la relación. Así podríamos seguir en un largo etcétera que demostraría las bondades de la civilización cristiana frente al hedonismo cultural de este principio del siglo XXI.

¿Y cómo es posible llevar a cabo este proyecto?. Pues con oración y alegría de saberse hijos predilectos de Dios. Por eso estamos llamados a evangelizar que no es otra cosa que proponer un camino de vida fecundo, no imponer un pensamiento. Que es lo que algunos tratan de hacer para regocijo de los enemigos de Dios, que los señalan como la caverna ultramontana

miércoles 15 de julio de 2009

Iglesias que se quieren quemar y conciencias que se quieren callar

No hay nada como disfrutar de un pacífico verano. La gente está de vacaciones, se nota mucho en el goteo de noticias. Me llama la atención que han intentado prender fuego a una parroquia. Y por el tipo de artefactos según detalla la prensa, estamos ante un vandalismo irreverente. No me atrevo a calificarlo de atentado, en principio no hubo víctimas, aunque sí parece que había intención de provocarlas. Y en qué mente cabe la idea de soflamar al personal un domingo mañanero de verano. Perdonen pero el odio a la fe no me lo creo. A la Iglesia, vale. Y si me apuran puede haber venganza personal en lo que se intenta recrear como indicio de algo que recuerda años pasados.

La fe es una cosa que suele preocupar muy poco hoy en día y así nos luce el pelo. En cambio avivar el anticlericalismo ancestral de este país le viene bien a cierto grupo de merluzos. Que invariablemente se identifican por su extremismo. Yo propongo calma y serenidad. No aventemos las pavesas o terminará ardiendo todo. Si bien es cierto que la irreverencia ha ido en aumento a lo largo de dos o tres generaciones, lo cierto es que la gente tienen muy claro lo que es un delito y otra cosa son las gamberradas.

Deduzco que si se ha puesto la correspondiente denuncia corresponde a los peritos expertos en dilucidar si hay algo más detrás de este hecho. Provocaciones diarias a la Iglesia son de dominio público. Pero cuando se las magnifica se corre el peligro de ver fantasmas donde sólo hay un par de desequilibrados. Cierto que se están organizando campamentos infantiles de ateismo. Que se publicita el ateismo como pose ideológica contratando buses que niegan la existencia de Dios. Fehaciente también que se intenta relegar la religión al ámbito de lo privado, como si pudiéramos situar en compartimentos estancos lo que forma parte consustancial del creyente.

El católico lo es las veinticuatro horas y en todos los ámbitos de su vida, tanto en la esfera pública como privada. Por tanto, no podemos quedarnos indiferentes ante hechos de esta naturaleza o de otra. Por ejemplo cuando se oye que no hay libertad de conciencia es difícil que no se ponga en duda la malicia de esa futura Ley de reforma de la Libertad Religiosa. Convendrán conmigo que exhibir la palabra libertad para declarar sin rubor que la objeción de conciencia no es factible tiene bemoles. Una entiende que se deba acatar la ley y otra es que esa ley esté a la altura de la propia Constitución. Y hoy sucede que en España se vive en materia de leyes muy por debajo de los derechos fundamentales enumerados en la Carta Magna.

La demagogia forma parte consustancial del manual de primeros auxilios del político. Yo siempre he dicho que creo que los burros vuelan cuando los montan en Iberia. Pero nada más, en general los borricos no vuelan. Y no me harán comulgar con ruedas de molino, por mucho que sea palabra de Ministro. Por utilizar a los clásicos la conciencia es patrimonio del alma y el alma sólo es de Dios. Si bien Calderón de la Barca hablaba del honor, no es menos cierto que la conciencia es recinto sagrado para cualquier creyente. Más difícil es explicar el término a quien no tiene escrúpulos en delinquir, prevaricar o mentir. Cosa que evidentemente no hace el Ministro.

En cualquier caso aprobar una Ley que hace tambalear los artículos de la Constitución o los Acuerdos suscritos entre la Iglesia y el Estado, sin que estos hayan sido denunciados previamente. Supone entrar en una espiral bastante rastrera. Ya que de hecho se estaría trabajando con sombras chinescas. Mostrando unas palabras que no se corresponden con la realidad de los hechos y haciendo peligrar la confianza en los Poderes Públicos. Lo cierto es que el tribunal Constitucional tiene mucho trabajo en los últimos meses. Y esa no es la dinámica de una democracia sana, sino más bien el detonante de una partitocracia insalubre

lunes 13 de julio de 2009

Cuestión de fe

Un poco sensibilizada por las últimas noticias que explican la ola de indiferencia religiosa de la sociedad, sustituida por otro tipo de fe, en la ciencia, en la técnica, en los ídolos. Me pregunto: ¿Cómo se puede hacer un mundo más humano y más cristiano?. Lo primero es algo que toda sociedad desea, ser más humanos, más justos; lo segundo ya es prohibitivo. Nadie podría hoy salir a la calle a predicar en las plazas. Eso está reservado a los púlpitos. Una sociedad plural impone sus códigos. La futura reforma de la Ley de Libertad Religiosa proviene de esa mentalidad relativista en la cuál todo vale siempre que no se saque de contexto. Hay que regular en igualdad de condición la fe mayoritaria, por partida de bautismo, y el resto de las confesiones que vienen creciendo, así como las diferentes asociaciones que se acogen al amparo de la libertad de culto.

Sin embargo las estadísticas nos dicen que el porcentaje de creyentes es sensiblemente inferior al de los indiferentes. ¿O tal vez son esos indicadores los que hacen que se atrevan con la citada ley?. No lo sé. Pues bien la diferencia entre un ateo y un cristiano cabal es abismal. El creyente sabe que vive por la gracia de Dios. Y su fe es un don recibido que debe trasmitir. Pero ¿cuántos son conscientes de ello?. La sociedad actual no es cristiana, ni por ideología ni por hábitos o costumbres. Hoy se está perdiendo la fe cristiana sustituida por una fe a la carta. Creo, sí, pero según en qué cosa. Se suele escuchar. Creo en Dios, y en Jesús, pero eso de la Iglesia, de los curas, de las monjas, todo eso, pues como que no.

Y sin embargo Dios espera a todos con los brazos abiertos, como un mendigo de amor, dejándonos la libertar para aceptarle o rechazarle. Y el mal y el pecado existen, claro que existen, a poco que leamos un periódico se nos caen las escamas de los ojos, y descubrimos que algunos pecados se han convertido en hábitos adquiridos a lo largo de un largo proceso de adoctrinamiento social. ¿Y el ateo?. El ateo es un hombre que ha dado la espalda a Dios, pero sigue siendo llamado por Él, porque para Dios no hay creyentes y ateos. La humanidad entera es su obra y nosotros los bautizados deberíamos ser instrumentos para la propagación de su Amor.

Y algo falla en esta sociedad de la globalización, donde la ciencia y la técnica toman el relevo a Dios. Ya no se cree en la confesión, leíamos ayer. Y eso no es cierto, la gente se confiesa delante del televisor, lo hace por dinero, por salir en la tele, porque busca ayuda y no sabe dónde encontrarla, porque necesita hablar. Lo que sí que es cierto es que se ha perdido la conciencia del pecado. Y el pecado estructural es inmenso. Yo a veces me siento mal por tener un ordenador y una vida que para muchos es puro lujo, aunque solo consista en un salario fijo, una vivienda propia y un vehículo. Si además tienes algunos ahorros en el banco, ya es el acabose.

Y por qué me siento mal, pues porque sé que hay muchos que no tienen sus necesidades básicas cubiertas, incluso que no tienen un trabajo digno para vivir. Por eso creo que debo colaborar en una sociedad más justa y solidaria, donde se ponga límite al exceso y al mismo tiempo exista la libertad. No, no es socialismo, aunque su raíz provenga de esa justa redistribución de la riqueza. Se trata de crecer como personas, como creyentes y estar convencida de que mi fe es la fe que salvará a la humanidad. Si no creo en ello, si no firmo por ello, es que estoy en esa mayoría indiferente y silenciosa.

Supongo que en general está cuestión no se debate a pie de calle, no interesa más que a unos pocos. Por eso hay que llevarla al ágora pública. La fe salva al ser humano y la caridad es su consecuencia. Caridad y Verdad, dice Benedicto XVI. “Tengo por misión ser testigo de la verdad, para eso nací yo y vine al mundo. Todo el que está por la verdad me escucha”. Juan 18, 38. ¿Está claro o no que Cristo es la Verdad?. ¿Está claro o no que somos corredentores, en la medida que nos ofrecemos como otros Cristos?. Y no es un camino de rosas lo que se nos ha prometido, ni mucho menos. Es un completo salto en el vacío donde no podemos decir, si Señor te seguiré a donde vayas, pero con condiciones.

Volvamos un poco la mirada al mundo afligido por tantos males, y pensemos un poco en que somos ovejas en medio de lobos. “La humanidad es una gran familia”, afirma Benedicto XVI. Entender como familia a la humanidad, cuyas autoridades deben velar por el bien común, como un padre o una madre vela por sus hijos, sólo es posible cuando se tiene por padre y madre a Dios. El sumo bien, la suma perfección. Yo así lo creo y por eso lo proclamo.

viernes 10 de julio de 2009

Caritas in Veritate un reto a la humanidad



Parece mentira la que están liando con el tema de la nueva encíclica del Papa Benedicto XVI. Y es que cuando se trata de reestructurar el orden social para cumplir con la norma de obligado cumplimiento del “bien común”, todo se mezcla y cualquier ayuda es poca. Y ahora está de moda citar la encíclica del Papa y llevarla al terreno ideológico: es de izquierdas, es marxista, es socialdemócrata, es....

Dejémonos de tontería la encíclica es un análisis del mundo actual convulsionado por las migraciones, las guerras enquistadas, la crisis económica, la globalización, el problema del medio ambiente y, en general, en la falta de credibilidad hacia la política. Cuando el Papa habla de dotar a la ONU de contenido, está refiriéndose a que debe existir un organismo que actúe respetando “la verdad”, la justicia, el derecho, trabajando por el bien común. Pero eso no puede realizarse si la persona carece de una ética y unos principios irrenunciables. Hacen falta personas íntegras que no se mezclen con la corrupción.

En realidad volvemos siempre a referirnos a unos principios que la Iglesia sitúa en la Ley natural y el respeto a la dignidad del ser humano. La avaricia, el egoísmo, y tantas otras secuelas que arrastran nuestros políticos actuales, serían fáciles de erradicar si existiese en los individuos un respeto a principios que hoy por hoy son expuestos en los grandilocuentes discursos, pero conculcados diariamente. Resulta ridículo que un cardenal, cuyo nombre voy a omitir, afirme que Obama se sitúa en sus discursos próximo a la doctrina social de la Iglesia. A mi juicio Obama es un producto del mundo actual y por ahora excepto sus palabras no veo grandes cambios en la política de EEUU.

El personalismo es una filosofía acuñada por Mounier y que tiene muchos seguidores en la Iglesia, el mismo Juan Pablo II era un convencido seguidor de ese pensamiento. Y el personalismo hunde sus raíces en los principios evangélicos. En realidad todos sabemos muy bien la teoría, lo difícil es hacerla realidad en el día a día. Por eso mientras se habla de la paz y la colaboración entre naciones en los foros diplomáticos, se sigue fomentando la industria bélica, en un contrasentido que debería avergonzar a los responsables de cualquier nación.

Si uno defiende la paz y la distribución equitativa de los recursos naturales, no puede al mismo tiempo fomentar la venta de armas a países cuyos conflictos son provocados con objeto de esquilmar sus riquezas naturales. Es vergonzoso que esas realidades no se muestren a la opinión pública, mientras se debaten con lupa las palabras del Papa.

En teoría lo que Benedicto XVI ha denunciado es que la ONU tal y como actúa es un organismo decorativo. Al servicio de grandes intereses difíciles de controlar. Y volvemos a lo mismo. Un mundo sin Dios, es un mundo sin esperanza. Los católicos estamos llamados a ser “la levadura que fermenta la masa”. Los principios irrenunciables deben ser defendidos sin actitudes maquiavélicas que buscan el poder por encima del “bien común”.

La encíclica es un canto al amor de Dios hacia la humanidad, que nos reconcilia con el bien y la verdad. Los hombres estamos llamados a ejercer la caridad y el bien entre unos y otros. Ese es el designio divino, que colaboremos en el desarrollo de la humanidad. Aún a sabiendas de que el pecado está presente en nuestra vida. Por eso la conversión del corazón implica un cambio de paradigma en la persona que renuncia a sus propias ambiciones y egoísmos para colaborar en el “bien común”. Benedicto XVI propone una sociedad con personas de principios volcadas en los demás. Esa sería una de las múltiples lecturas que podemos extraer de “Caritas in Veritate”. Las palabras de Carrillo y las apreciaciones del purpurado sobre Obama no parecen otra cosa que serpientes de verano.

Carias in Veritate un reto a la humanidad

miércoles 8 de julio de 2009

El reto de la globalización en palabras de Benedicto XVI



Ayer el mundo convulsionó durante la espectacular y multitudinaria despedida a Michael Jackson, ídolo de barro, muñeco destruido por sus propios demonios, icono de una era. Sí, el mundo se conmueve con la pérdida irreparable de un mito. Y por esos designios extraños de la providencia compartía portada con la nueva encíclica del Papa, la más comprometida con la era moderna; una reflexión sobre el poder y la corrupción que el dinero engendra. Las desigualdades fruto de la falta de amor entre los seres humanos, llamados a la santidad, a un proyecto de vida eterno.

Ha nacido un reto para la globalización que en palabras de Benedicto XVI “será lo que nosotros sepamos hacer de ella”. O una máquina para repartir equitativamente los recursos naturales, o un engendro para abrir desigualdades entre países ricos y pobres. Pero aunque eso no sea una novedad, lo cierto es que se presenta como el pecado social más grave de nuestra era. Una época capaz de comunicarnos a millones de kilómetros de distancias, con las ventajas que ello supone, y con los retos que se prevén.

Porque si algo queda claro es que el ser humano es un proyecto divino, y el mal no tiene la última palabra. Ahí está la unidad entre los tres documentos que Benedicto XVI ha publicado. Dios amor, Dios esperanza, Dios justicia y caridad. Sin separar ninguno de esos calificativos. Pues en todos ellos se resume el aliento divino. La justicia sin caridad, no es nada. La gratuidad es un don que el hombre no debe perder, ese don le lleva a buscar el bien común, por encima de intereses egoístas. Y este es el mensaje que hace el Papa al mundo moderno. Sin Dios el hombre esta vacío y su trabajo carece de sentido, se queda en mero egoísmo circunstancial que empobrece las relaciones humanas.

La sombra de Michael Jackson y el derroche en el que se envolvió su triste vida, no deja de sobrevolar sobre las palabras del Papa. Es una figura que puesta como ejemplo nos hace escuchar al mismo Jesús: ¿Qué deseáis ídolos que se quiebran o vida plena?. La respuesta es evidente. La mitificación de nuestra era moderna, está alejada de la mirada divina. Nadie puede estar por encima del bien y del mal, ni convertir sus talentos en mercancía negociable. Todos estamos llamados a dar lo mejor de nosotros mismos allí donde nos encontremos. En ese sentido Michael Jackson fue un hombre que amó su trabajo y se entrego de lleno a él. Se exigía a sí mismo al máximo, todos lo califican como un ejemplo de superación, pero su vida estuvo golpeada por las propias inseguridades.
La encíclica de Benedicto XVI no deja de hablar sobre el respeto al ser humano, al cuidado de los más desfavorecidos, incluso de los no nacidos. Leída punto por punto, no hay nada original, la receta para sanar el mundo pasa por la conversión de los corazones, y nuestra labor debe precisamente consistir en generar esperanza. Con Dios el hombre cumple una misión en la tierra. Trasformar un mundo injusto en un mundo más habitable, donde todos sean hermanos y cuiden unos de otros. El camino no es fácil, está lleno de piedras que hay que sortear, en especial el egoísmo, que nos hace olvidarnos de los demás.

Benedicto XVI aborda la crisis del mundo moderno y la deja en manos de los hombres que están llamados a poner de su parte lo mejor para el bien común. Eso sí, nos vuelve a señalar el camino del amor fraterno por encima de los intereses egoístas y la preocupación por resolver los problemas sociales con esperanza en el futuro. Resalta que es posible un cambio de paradigma, que el proyecto capitalista puede superarse hacia una mayor reciprocidad y reparto de los recursos naturales, que forman parte de todos porque son un depósito dejado en nuestras manos que debemos negociar con generosidad

lunes 6 de julio de 2009

Crónica de un verano con Honduras

La frase no tiene desperdicio: “No dejes que la verdad te estropee un buen titular”. Digo que no tiene desperdicio porque alude al escaso respeto que cierto mundillo periodístico tiene hacia la verdad. El imperio mediático lleva tras de sí el calificativo del cuarto poder. Dime quien financia y cubre las espaldas de un rotativo y te diré a qué causa sirve. Pues ahora mismo gracias a la red, brilla por momentos la libertad de información, que ya no tiene monopolio y, en cambio, los medios se convierten en marionetas intoxicadoras. Aunque siempre nos quedará la opinión, esa mirada lúcida que en ocasiones poseen algunos profesionales.

Y es que hay profesiones que no deben ser sacrificadas a las excelencias del dios Mamón. Profesiones donde la calidad humana, la preparación y la vocación, no saben de horarios o de vacaciones. Detrás de un buen cirujano existe un hombre capaz de aguantar el tirón de doce horas de quirófano. Y cuando hablamos de los jueces a cuyas espaldas caen gruesos dossier, sucede otro tanto. Por eso, la vocación no se compra y es libre. Más aún quien cobra por hacer aquello que le gusta y en lo que se realiza, puede dar gracias a Dios.

En esta canícula insoportable un buen periodista sabe vender su historia y olfatear el titular detrás de cualquier acontecimiento. Si todo el mundo se preocupa ahora de Honduras, es gracias al mundo periodístico, que explica la relación entre el depuesto presidente y los Césares de las repúblicas bananeras del Cono Sur. Relatar un golpe de Estado, que no es tal para algunos, mientras se ve salir a la calle al ejército y palpar la movida apasionada de un país convertido en foco estratégico de determinados políticos, es propio de uno de los clásicos de Woody Allen.

Pero es que además uno de los papables del último Cónclave, el Cardenal Madariaga, ha levantado su voz, situándose en una esquina determinada del conflicto. A mí lo único que me viene a la cabeza es que Honduras va camino de convertirse en satélite de oscuros intereses. No me negaran que el viajecito de quien fuera su presidente, sacado con nocturnidad del país, da juego para muchos relatos y películas. Mejor vivir en el exilio que morir con las botas puestas, o con las zapatillas de andar por casa, todo sea dicho. ¿Quién es capaz de retar dos veces a la parca?.

Hemos estrenado el milenio con un nuevo ensayo de golpe de Estado. Ya no se elimina al enemigo, se le deja asilado en otro país, a la espera de que busque refuerzos y vuelva a entrar a sangre y fuego en lo que considera su terreno. Ya puede sentirse afortunado el depuesto presidente. Y a todo esto qué pinta la Iglesia. Pues lo mismo de siempre, auxiliar al desvalido y denunciar al tirano, aunque a veces se equivoca de territorio y termina por callar frente al peor de los asesinos. Es el tiempo el que marca inexorable el éxito o el fracaso de una decisión. Mientras ésta se toma, sólo podemos confiar en la buena voluntad y abandonarse en las manos de Dios.

Que Él acompañe a ese país convulso en estas horas inciertas, donde cualquier pequeña equivocación puede dar lugar a otra guerra enquistada. Que por cierto, le vendría de maravilla a algunos mandamases innombrables de determinados países que servían de ejemplo para el depuesto presidente.

A todo esto, felices vacaciones a quienes hoy inician su descanso y paciencia a quienes están a la espera de los ansiados días de asueto

viernes 3 de julio de 2009

Lo último del día a día

El Islam entra en la escuela; los gay supervisan EPC y fiscalizan al menor no vaya a ser que se vuelva homófobo; el idioma español se difumina en algunas autonomías; y mientras se quiere reformar la Ley del Aborto, el mismo Zapatero confiesa que desearía que su hija le consultase antes de abortar. Todo esto con unos termómetros que funden el asfalto a 41 grados a la sombra. Se nos está derritiendo la masa gris. Por eso algunas piden perdón por ser heterosexuales mientras lanzan el pregón del día o la semana del orgullo gay; incluso si me apuran del universalismo del plumero y del palmito que hace inclinar la cabeza al mismísimo presidente Obama.

Estamos listos, fritos, anulados. La normalidad ya no se lleva, es sospechosa. Por eso si usted no opta por la religión católica en la escuela, puede que su hijo termine por recibir las consignas del mundo de Yupi. Yo estoy por subirme a la primera nave extraterrestre que aterrice por estos parajes. En el barrio de Chueca los vecinos están también por la labor. Han pasado de las simpatías iniciales por el mundo del arco iris, a cerrar las puertas y tomarse las cervezas en casa. Y es que ir solo/a según por dónde, puede ser todo un reto.

Algunos Miuras llevan tacón alto, y mientras buscas la farmacia de guardia te sacan la lengua. Eso cuentan las crónicas, yo por si acaso ni me acerco. No vayan ustedes a pensar que me escandaliza la trasgresión, mi generación vivió de lleno “la movida”. Pero íbamos más de espectadores. Era la fiebre del dejar hacer, que ya está bien de tanta represión. Ahora, en cambio, ha llegado la imposición y la consigna. A mí me huele a totalitarismo de pensamiento único. Por mucho que haya cobertura legal. O seguramente es eso, que cuando vienen imposiciones refrendadas por las urnas cometemos las peores tropelías.

No sé, ya digo, con estos calores no es ni medio normal salir a la calle, lo mejor es retirarse del campo de tiro, porque terminan por apuntar a todo lo que se mueve. Una tiene su caché bien alto, según cuenta el colega Julián Moreno Mestre. Estar en los foros lapidada como una pecadora retrógrada me conmueve. Será por haber dicho que Dios proteja a los gay y la jurisprudencia defienda a los niños. En el fondo les deseo lo mejor, por eso una vez pasada movida anual, qué menos que dedicar algunas líneas a tan eximia labor de amaestramiento social.

Desde los tiempos de Nerón al pueblo se le contenta con pan y circo. A los cristianos nos dejaban de bocadillo y tentempié de felinos hambrientos, mientras la jauría humana vociferaba pletórica con el hedor de la sangre. Hoy sigue habiendo gente dispuesta a incendiar Roma mientras compone una oda. Y es que para gustos colores, y si es todo el arco iris pues ya saben, ¿verdad que se me entiende?. Dios, ya hasta me autocensuro, esto es grandioso según que cosas ya no se puede hablar. Y eso que hay liberad de expresión.

Por si quieren una muestra de cómo está la realidad social, basta con seguir el espectáculo de la muerte de aquel a quien acusaron de pederasta y hundieron en la más absoluta depresión. No pudo recuperarse de lo que fue una jugada rastrera con soporte mediático. Y ahora asistimos a la segunda parte del despojo de su herencia, convertida en capítulo diario de todos los titulares. Si, me refiero al negrito desnatado a fuerza de pastillas y bisturí. Descanse en paz.

Aterricemos en el suelo, la gente de la calle sigue pidiendo que se abran economatos en las diferentes parroquias. Y es que cuando la crisis golpea a la sociedad, el circo lo abren las autoridades y el pan lo reparte los cristianos. Esto siempre fue y será así, lo pueden rastrear en la historia universal. Primero la Iglesia dio educación a los más pobres, también abrió los primeros hospitales, después ayudó a los obreros y más necesitados y hoy sigue dando de comer al inmigrante, mientras las leyes intentan blindar las fronteras. ¡Dios, qué calor hace!.

miércoles 1 de julio de 2009

Los curas vascos fusilados por los nacionales


La catedral de Vitoria acogerá el próximo 11 de julio una celebración en memoria de los catorce sacerdotes que fueron ejecutados en los años 1936-1937 por los vencedores de la Guerra Civil. Es una noticia que está hoy en cabecera en religión digital. Y me parece que es encomiable rescatar de la memoria la muerte de estos sacerdotes cuyas causas no parece que vayan a producir ningún proceso de martirio ni beatificación. Creo que llegan excesivamente tarde. La prudencia proverbial de la Iglesia se descuelga del pelotón de la sociedad. Pero más vale tarde que nunca.

Hace años con motivo de las primeras beatificaciones de los mártires en España, escribí reflexionando sobre la muerte de muchas víctimas inocentes que cayeron del otro lado sin posibilidad de subir a los altares. Salvo que el tiempo nos depare el orgullo de encontrar un católico fiel a la Iglesia y a la República y con las virtudes heroicas de la fe en proceso de estudio. Ya sé que muchos considerarán eso imposible, pero nunca se sabe. Sería el caso más equilibrado de memoria histórica que simbolizaría la unión de legalidad y la fe dentro de una contienda fratricida. Y el hecho de que fuera la Iglesia quien los rescatase del olvido, serviría para desenmascarar esa mirada tendenciosa que tantos han querido vincular entre el clero y el dictador.

El resultado de esta dignificación de la memoria colectiva de un grupo de sacerdotes nacionalistas muertos a manos del bando nacional, esperemos que tenga al menos la virtud de separar de una vez por todas esas muertes del mito patriótico, para recordarlas como víctimas de las circunstancias, como miles de otros casos, olvidados en cualquier cuneta. No se las rescata del olvido porque siempre estuvieron presentes en el recuerdo del pueblo vasco. Pero el hecho de haber sufrido la represión por parte de las fuerzas nacionales les hizo acreedores de una aureola mitificada por el imaginario aberchale. Bien está que ahora vuelvan a entrar de mano de la Iglesia en los archivos de la diócesis.

Creo que es un gesto más de los muchos que ha llevado la Iglesia adelante durante los años de la Transición y de la consolidación de la democracia para cicatrizar las heridas abiertas por la contienda entre hermanos. Estos sacerdotes son motivo de orgullo de los vascos y fueron las circunstancias especiales de la dictadura franquista las que les sometieron al silencio ominoso. Bien está que ahora se produzca un funeral en su memoria, se estudien sus procesos, se considere que si no son mártires porque no murieron en razón de su fe, son víctimas en razón de sus creencias democráticas.

De esas víctimas la Iglesia tiene innumerables casos. Recordemos a los jesuitas del Salvador, a monseñor Oscar Romero enfrentado con el poder de su gobierno y a tantos otros que cayeron por defender unas ideas o unos valores de justicia que están muy relacionadas con las virtudes evangélicas, aunque no se haya muerto por la fe. Porque, ¿qué es la justicia social sino una fuente inagotable de caridad puesta al servicio de los demás?. El Papa Benedicto firmó ayer su encíclica social. En tiempos de crisis económica y crisis social. El origen de sus palabras tiene como fuente el Evangelio. De modo que podemos concluir para muchas víctimas de la represión del poder, que fueron asesinados por defender a los más débiles de la sociedad.

Tal vez la historia de estos sacerdotes nos depare una imagen de clérigo comprometido con su pueblo que algunos les puede molestar, pero que demuestra como las personas creyentes podemos encontrarnos con situaciones en las que nos pongan extrañas etiquetas. Siendo que el origen de su compromiso con la sociedad tenía su raíz en el Evangelio y en la doctrina social de la Iglesia.

Los obispos de Bilbao, San Sebastián y Victoria, quieren purificar la memoria y dan respuesta con este funeral a la petición de muchos fieles. Descansen en paz Martín Lecuona Echabeguren, Gervasio Albizu Vidaur, José Adarraga Larburu, José Ariztimuño Olaso, José Sagarna Uriarte, Alejandro Mendicute Liceaga, José Otano Míguelez, C.M.F., José Joaquín Arín Oyarzabal, Leonardo Guridi Arrázola, José Marquiegui Olazábal, José Ignacio Peñagaricano Solozabal, Celestino Onaindía Zuloaga, Jorge Iturricastillo Aranzabal y Román de San José Urtiaga Elezburu, O.C.D.


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua.