No tengo la más mínima intención de hacer leña del árbol caído, sobre el cerrojazo en el blog de Juan Masiá. Entre otras cosas porque me parece que más bien es un bonsái frondoso que luce en un patio oriental en todo su esplendor. Creo que Juan Masiá se merece que le dedique unas líneas porque es actualidad, hemos compartido espacio y me parece adecuado desearle lo mejor. Pero es que además lo quieren convertir en bandera de la progresía. Quede claro que goza de mi estima, porque sabe plantear los temas sin atacar ni denigrar a nadie. Tiene una fina ironía y buenas dosis de sentido del humor. Lo que es signo de preclara inteligencia. Me ha parecido siempre correcto en sus respuestas. A veces también en sus silencios, que hablaban con mayor claridad.
Pero miren ustedes cargar tintas sobre su anunciado abandono de Religión Digital, cuando está abriendo otro blog completamente accesible, y decir que esto obedece a presiones, no lo entiendo. Me parece todo, hablando en claridad, una maniobra muy jesuítica. Eso sí, yo le deseo siempre lo mejor, pero me temo que no cuela lo de la Inquisición y la falta de libertad de expresión, ya que cierra el cerrojo de una puerta y abre la del interior. Si eso no es libertad de conciencia, ya me dirán ustedes qué es.
Por otra parte la libertad de expresión no se le ha negado a Juan Masiá. Y su don de profetismo, de tenerlo, será merecidamente elogiado cuando pase el tiempo oportuno. Como siempre sucedió con los profetas. No me parece atinado airear artículos que hablan del fuego inquisitorial, convirtiéndolo en un icono de la progresía, cuando todos están hablando por los codos y diciendo lo primero que se les ocurre de la Iglesia, los obispos o el mismísimo Benedicto XVI, sin que nadie que yo sepa sea condenado al fuego eterno.
Otra cosa es que los que hablan hayan sido apartados de sus cátedras y sus cargos eclesiásticos, por entrar en conflicto con el magisterio de la Iglesia. Lo siento pero es que ahí cualquiera sabe que no se hacen trajes a medida. Mucho menos si se tienen órdenes sagradas y la responsabilidad de trasmitir la doctrina de la Iglesia. Claro que es admirable la valentía de estar en la frontera, pero también es arriesgado, puedes perder la senda del camino.
Insisto que no se ha coaccionado a nadie. El señor Masiá va a seguir diciendo lo que en conciencia le parezca. Si lo hace como jesuita sus superiores sabrán a qué atenerse. Como siempre lo han hecho con sus miembros. Pero esta jugada viene a ser una vez más la baza maestra del lobby progre. Elegir como víctima a Juan Masiá seguro que le proporcionará muchas ventajas. Es posible que a partir de ahora tenga más conferencias que dar. Incluso que pueda cobrar una buena jubilación con los derechos de autor.
Lo siento pero he ido leyendo lo que ha escrito y su concepto de la Resurrección no me ha entrado en la cabeza. Tampoco los artículos sobre la Virgen María. Si eso es doctrina reservada a sabios y eruditos, al resto nos están estafando. Así que mofarse de dogmas no es muy sensato en quien debe ser fiel a la obediencia de la Iglesia. Pero insisto, Masiá con originalidad lo ha hecho. Tal vez un blog no sea una cátedra, ni el espacio adecuado para sentar doctrina. Sin embargo, tampoco debe ser un púlpito para lanzar consignas que mareen.
Es posible que todo lo que ha manifestado Juan Masiá sea opinable y respetable, yo eso no lo pongo en duda. Por respeto a su opinión y a su condición de compañero, tampoco me atrevería a denunciarlo a sus superiores. Me repelen ciertas actitudes. Creo se pueden crear debates interesantes sobre determinados temas que a la sociedad le chirrían, pero eso debe hacerse a título personal. Algo que Xabier Pikaza y otros realizan de manera maravillosa en sus respectivos blog. Y no hay más.
Le agradezco todo lo que me ha aportado en sus generosas colaboraciones. Siempre es un placer leer a otra gente opinar sobre lo humano y lo divino. Y estoy segura que Juan Masiá seguirá fiel a sus ideas porque es un señor de principios. Me parece que está en su legítimo derecho a obedecer su conciencia. De manera que no se lamenten pues por lo que anuncia el mismo José Manuel Vidal, tendremos más noticias de Masiá y seguro que sigue colaborando en esta casa. Que el Señor le guíe en su nueva andadura.












