martes 29 de septiembre de 2009

Recemos una oración a favor de la vida


Cuando pasamos la hoja de septiembre aparece el mes del rosario. Octubre da paso al otoño que invita al recogimiento, a entrar más en casa, a encender la luz más temprano con ese atardecer que se va adelantando paso a paso hasta la llegada del invierno, ya noche oscura a las seis.

Si hay un racimo de Misterios que saboree con más gozo, he de proclamar que son los Luminosos. El Santo Padre Juan Pablo II tuvo pleno acierto en la incorporación de esos cinco pasos de la vida del Señor en el rosario: El Bautismo, La trasformación del agua en vino, el inicio de la vida pública, la Transfiguración en el monte Tabor y la instauración de la Eucaristía. Son sin lugar a dudas capítulos de la vida de Jesús que debemos agradecer e incorporar a nuestra vida de oración.

En ocasiones el día a día se vuelve mero consumismo, donde todo se mercantiliza, y la oración puede aparecer ante nosotros como un obstáculo insalvable: ¿Quién encuentra tiempo para dedicar unas horas a Dios?. ¿No serán instantes perdidos?. Y sin embargo el cristiano, no sólo tiene encontrar tiempo, sino que debe estar en permanente disponibilidad para el encuentro con el Señor, en cada minuto de su existencia. Pero es cierto que la vida moderna no favorece ratos de silencio y recogimiento interior. Y aquí viene el rosario como un desgranar las oraciones más perfectas, las más amadas por Jesús y por María.

El Padrenuestro, gracia abundante de disponibilidad al servicio del Señor: “Hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo”. El Ave María: “Santa María ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte”. Así, despacio, decena a decena salpicados con el gloria: “Gloria a al Padre al Hijo y al Espíritu Santo”. Son tres oraciones y una larga meditación por cada uno de los misterios.
Lo apropiado es rezar el rosario en una capilla y recogerse interiormente, pero en un mundo activo también encuentra su lugar la repetición mecánica con intención de estar unidos al Señor y a María; en el autobús, por la calle, incluso ocupándonos de miles de asuntos mecánicos, que dejan libre a nuestra mente para que vaya recitando las oraciones una detrás de otra.

Esa es mi propuesta para este mes. Intentar rezar el rosario, sabiendo que cuanto más me fuerzo a recitarlo, más me introduzco en su gracia. Porque el rosario es una fuente de bendiciones y de gracias. Cierro los ojos y represento en mi imaginación el Misterio que voy a orar, y mientras lo recito mecánicamente tengo presente en mi cabeza un cuadro, con la imagen de ese misterio. Puedo también dejar reposar mi mente en cada una de las palabras que recito, pero prefiero evocar los misterios. Así descubro la humildad de Jesús que acude al bautismo como cualquier pecador; la solicitud de María en las Bodas de Caná, donde la súplica es atendida al instante; el comienzo de la vida pública; la gozosa Transfiguración donde los apóstoles son devueltos a la realidad después de quedar deslumbrados por unos momentos de la gloria divina; finalmente la instauración de la Eucaristía, el alimento de Vida Eterna. El maná diario ofrecido para la salvación del ser humano.

No quiero desaprovechar la ocasión para recordar que se puede rezar el rosario por una intención particular. Por ejemplo para que el derecho a la vida pueda ser una realidad que sobresalga por encima del relativismo legal. Y terminar con la oración que Juan Pablo II propagó con esa finalidad y que un amigo me hizo llegar hace unos días:

Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Madre, el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres
víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos
muertos a causa de la indiferencia
o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu Hijo
sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo
como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud
durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo
con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres
de buena voluntad, la civilización de la verdad
y del amor, para alabanza y gloria de Dios
Creador y amante de la vida

lunes 28 de septiembre de 2009

Quien calle ahora tal vez mañana se arrepienta

No, no estoy por el enfrentamiento bronco, pero tampoco por el silencio cómplice. Ver aprobar leyes que destruyen el tejido humano de la sociedad no va a convertirme en una espectadora sumisa. Europa ha cambiado, desde el hundimiento del bloque comunista, podemos decir que nos invade una especie de desconcierto. Las utopías cayeron con el muro. No era cierto que el socialismo repartía mejor la justicia, lo confirmaban los numerosos gulags y también la falta de libertad para creer en un ser trascendente, por encima del nihilismo ateo.

Cierto que el pensamiento socialista tiene una matriz muy cristiana, tanto es así que dio origen a la Teología de la Liberación y se convirtió en la bandera de América Latina, tierra llena de desequilibrios estructurales, donde unos pocos ricos, sometían al resto de la población. Pues bien, no han cambiado las cosas, ahora seguimos igual de peor o más, porque tenemos un enorme baile de la confusión. Los socialdemócratas cubren el despilfarro de los banqueros y sangran las economías modestas, mientras ofrecen en bandeja los subsidios a quienes guardan sus ahorros en paraísos fiscales.

¿No hay ninguna voz que denuncie las subidas desproporcionadas de salarios a Consejeros de Administración?. ¿Nadie que denuncie las cuentas opacas?. No me he inventado la realidad, los hechos se empeñan en demostrar que unos pocos controlan el tinglado y el resto sobrevive como puede. Pero las desigualdades aumentan. Las esclavitudes se suceden, aunque el gobierno sea socialista y existan los sindicatos, el trabajador en precario, no puede hace otra cosa que callar y venderse por un plato de lentejas. Hemos construido una sociedad cínica y cada día más deshumanizada.

Por eso es tan importante la voz de Benedicto XVI, no calla frente al mal estructural, denuncia las injusticias y propone lo que un judío nazareno predicó hace dos mil y pico años, la conversión del corazón, la fraternidad y el amor como brújula en nuestras relaciones unos con otros. Hoy nos dice en el Evangelio del domingo:

“si tu mano es ocasión de pecado para ti, córtatela. Más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al fuego eterno que no se extingue. Y si tu pie es ocasión de pecado para ti, córtatelo. Más te vale entrar cojo en la vida, que ser arrojado con los dos pies al fuego eterno. Y si tu ojo es ocasión de pecado para ti, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios que ser arrojado con los dos ojos al fuego eterno, donde el gusano que roe no muere y el fuego no se extingue." Marcos 9, 43-49.

Para quienes busquen lo cómodo y fácil está muy claro. A veces hay que arrancar de cuajo aquello que nos ata al pecado, porque corremos el peligro de condenarnos. Por ejemplo no levantando la voz frente a estructuras injustas: la banalización de la sexualidad; la consideración de derecho para el aborto; la subida de impuestos que no gravan a quienes más tienen para ayudar a los más necesitados; las mentiras repetidas una y otra vez para dominar a la opinión pública. Nuestros descendientes nos lo echarán en cara si ahora nos callamos. No, no estoy haciendo política. Estoy hablando del cristiano comprometido con la sociedad, activo y coherente.

Jesús ha venido a superar cualquier división, pero nos exige renunciar a nuestros apegos y egoísmos. También nos propone un camino difícil, porque decir la Verdad supone enemistarse con los poderosos. De esta manera las palabras de Benedicto XVI se convierten en puñales que atraviesan la corrupción de todos los partidos para llegar al corazón de cada persona, sin distinción de clases. Y además de actuar nos pide orar, porque el mundo sí puede cambiar a través de la comunión de los santos. Podemos y debemos intentar construir un mundo más justo y más fraterno. Que el Señor nos ayude

sábado 26 de septiembre de 2009

Solicito la objección de la educación para la manipulación


Sería cosa de pensar si no podemos llevar ante el tribunal a quienes nos aprueban leyes basura. La píldora post-coital estará en las farmacias el lunes, sin receta, al alcance de cualquier adolescente, debidamente asesorada. Es decir, tú no te preocupes, vas a la farmacia y el asunto se arregla, seguro que con eso no te quedas preñada. El boca a boca irá por todos los Institutos. “¡Chicos, no hacen falta condones, ahora que se paguen ellas la pastilla!. Me van a decir que soy una exagerada. Que la juventud no es afortunadamente la que se empeñan en mostrarnos en la televisión.

Pues yo insisto en protestar en público por estos hechos deleznables. Porque las estadísticas demuestran que el aborto en España no es una excepción, sino más bien un índice en aumento alarmante, que supone la sangría de miles de vidas humanas. Y como no se puede jugar con la vida, me niego a aceptar con resignación lo que se nos viene encima. El mal uso de la píldora post-coital y la falta de sentido común del gobierno de turno.

Esto es un nuevo giro de tuerca en la historia de la revolución sexual, ya no hace falta condón, ni tomar anticonceptivos. Aquí te pillo, aquí te mato. Que la farmacia se encargue de arreglar lo que no se sabe si ha sucedido. Yo no sé quien inventa estos mecanismos de corrupción de la sociedad, pero debiéramos levantar la voz y denunciar la manipulación a la que se está sometiendo al personal.

En primer lugar, ya se escuchan voces de alarma, respecto a los efectos secundarios de la citada píldora. Algunos afirman que las jóvenes pueden terminar con una vejez prematura, que las deje a los pies de los caballos cuando lleguen a la edad de la madurez. No lo sé, no soy experta en el tema. A mí me preocupan más las relaciones humanas, especialmente las que afectan a los más jóvenes. Creo que la educación sexual debe pasar por el control de la libido. Le fastidie a quien le fastidie, a las multinacionales farmacéuticas o a los ingenieros sociales del hedonismo.

Me niego como mujer, a considerar feminista a quien apruebe el aborto como derecho y la píldora post-coital como recurso de urgencia de un fin de semana loco. Prefiero pensar que se debe educar en la responsabilidad y la no banalización del sexo. Y desde luego aceptar de una vez por todas que quien lleva la peor parte en estas cuestiones siempre es la mujer. Convertirnos en un juguete en manos de irresponsables no es ningún progreso. Más bien parece que vamos hacia atrás, si es cierta la teoría de la evolución, estamos a un paso de volvernos tan simios como fuimos en su origen, gracias a la ciencia.

Los inconvenientes de los anticonceptivos se manifiestan con claridad en muchas jóvenes, que tienen que someterse a procesos de fertilización in vitro, cuando deciden que ha llegado el momento de una maternidad responsable. Si hoy le dices a alguien que los niños los trae la cigüeña, te envía directamente al frenopático. Almas cándidas quedan muy pocas, de ello se encarga bastante la ventana contaminadora de la televisión. Los niños juegan a hacer el amor, aunque no sepan muy bien de qué va la cosa.
Lean con detalle como recoge El País la noticia:

La píldora del día siguiente se podrá adquirir el lunes en las farmacias sin receta médica, como se anunció el pasado mayo en el Ministerio de Sanidad. El anticonceptivo de urgencia pretende "facilitar el acceso a todas las mujeres que lo necesiten, vivan donde vivan y en el plazo necesario para garantizar su eficacia (hasta 72 horas después de una relación sexual)". "De este modo se pretende contribuir también a la reducción de embarazos no deseados, especialmente entre las jóvenes y las adolescentes, así como del número de interrupciones voluntarias del embarazo", según el ministerio.

“Especialmente entre las jóvenes y las adolescentes”. Para que no quepa ninguna duda. Por eso el objeto principal de este artículo es denunciar la pasividad de la sociedad. Resulta patético asistir a la legalidad de “las aberraciones” que tiene carácter y rango de ley. Creo que se debe legislar para hacernos más responsables con nosotros mismos y con los demás. Ese es el objetivo de las campañas de prevención de Tráfico para evitar accidentes los fines de semana. Y lo único que me viene a la cabeza en este momento es que los padres ejerzan su libertad a educar a sus hijos en la responsabilidad, apagando el televisor y objetando a la Educación para la manipulación

jueves 24 de septiembre de 2009

Esclavos del siglo XXI: cautivos en brazos de María

Celebramos hoy Ntra. Sra. de la Merced y además de felicitar a quienes lleven tal nombre, andaba yo dispuesta a escribir algo que fuera pío. Algo que les sirviera a los muchos cautivos que hay en este planeta. Desde las niñas secuestradas como esclavas sexuales, pasando por los inmigrantes sin papeles, o las largas colas de parados que incrementan su esclavitud a las ayudas y subsidios. ¡Hay tantos grilletes ocultos!.
Antes de seguir con las esclavitudes de este milenio, vale la pena detenerse en conocer la advocación. Según específica catholic.net.: En castellano se le ha llamado en plural, Virgen de las Mercedes, que no corresponde con el sentido originario de la advocación.

El significado del título "Merced" es ante todo "misericordia". La Virgen es misericordiosa y también lo deben ser sus hijos. Esto significa que recurrimos a ella ante todo con el deseo de asemejarnos a Jesús misericordioso.

El título mariano la Merced se remonta a la fundación de la Orden religiosa de los mercedarios el 10 de agosto de 1218, en Barcelona, España. En esa época muchos eran cautivos de los moros y en su desesperación y abandono estaban en peligro de perder lo más preciado: la fe católica. Nuestra bendita Madre del Cielo, dándose a conocer como La Merced, quiso manifestar su misericordia hacia ellos por medio de dicha orden dedicada a atenderlos y liberarlos.

Desde el siglo XIII es patrona de Barcelona y el 25 de septiembre de 1687 se proclamo oficialmente patrona de la ciudad. Es además patrona de los cautivos (presos) y de muchos países de Latinoamérica.

La verdad es que no tengo ni idea de cómo celebran esta fiesta en las prisiones del país. Pero estamos a un paso del mes del rosario y me parece oportuno recordar esta devoción que tiene efectos milagrosos. Ya, ya sé que se considera cosa de beatas y está mal visto por la progresía que disfruta más con los mantras del zen y la “nube del no saber”, pero en esta sociedad donde es tan difícil encontrar un hueco para la oración mental, lo es menos para rezar el rosario. Se puede aprovechar el viaje de ida al trabajo, el paseo por la calle, o sencillamente un rato sacado a fuerza de voluntad dejando al margen otras ocupaciones.

Estoy pensando en momentos personales, largas noches de hospital, y el consuelo del rosario pidiendo la intercesión de Ntra. Sra. me ha servido de ayuda y ha calmado mi angustia en muchas ocasiones. Tengo la costumbre de invocar a María en las necesidades de mi familia. No le pido nada, simplemente rezo los misterios del día. El resto lo dejo en sus manos. Y no falla, el problema seguirá estando presente, pero la mirada ya no es la misma. Hemos descansado en los hombros de María con la seguridad de que ella intercede por lo que más nos conviene. Puedo asegurar que he vivido hechos inexplicables a los que se puede calificar de milagros.

Pues hoy vuelvo a poner en sus manos la situación difícil de tantas mujeres engañadas por las mafias, de tantos hombres que marcharon en busca de una nueva vida y se perdieron en las aguas del océano. De esos millones de seres desplazados por los cientos de conflictos que desangran la Tierra. Por quienes les atienden y les ayudan, para que siempre estén ahí., ofreciendo lo mejor de ellos mismos a los demás.

Podríamos seguir con el rosario de cautivos del siglo XXI, por ejemplo en prisiones clandestinas, sin posibilidad de un juicio justo. Los desaparecidos engullidos por el caos. Los explotados por patrones desalmados, los sin derechos. ¿Los hay?. Yo diría que unos siembran la justicia y nace inmediatamente el virus que la debilita. Es curioso que el nacimiento de los sindicatos fuera un gesto de solidaridad entre explotados. Hoy en el mundo occidental y con la democracia y los derechos laborales regulados, sigue existiendo la esclavitud y el mal trato.

¿No han oído hablar de las triquiñuelas para deshacerse de un empleado, golpeando una y otra vez su autoestima?. Situaciones en las que no se puede probar la malicia, pero se la sufre como si fueran grilletes de un barco negrero. Por todos esos a los que no podemos auxiliar, vale la pena rezar un rosario, incluso cientos de ellos. Porque donde nosotros no podemos llegar, donde tenemos que levantar los hombros con impotencia, siempre nos queda la posibilidad de ofrecer esa travesía amarga para que Nuestra Madre nos acompañe, con la mirada puesta en el horizonte de la esperanza

miércoles 23 de septiembre de 2009

La Europa de las religiones



Hay cosas que sorprenden porque tienen el doble juego muy marcado. Por ejemplo que hoy se hable de antisemitismo en España, es jocoso. Una religión que tiene acuerdos establecidos con el Gobierno, que realiza su actividad sin problemas, incluso con ayudas específicas. Lo mismo sucede con los musulmanes, llevan una actividad de total normalidad, tienen incluso derecho a menú especial en los comedores escolares. Que no se imparta su religión en la escuela, no es un problema de tolerancia sino de la falta de profesores musulmanes, porque carecen de la capacitación pedagógica.

Sería absurdo negar que existe una mayor presencia en la sociedad actual de otras confesiones, problema que no estaba presente hace tres décadas. Y existe el peligro de que se acreciente la xenofobia, eso sí que es real. Lo es en la misma medida que se ataca a lo católico, se presiona para suprimir los símbolos cristianos en la sociedad, se intentan repudiar desde el Parlamento las palabras de Benedicto XVI en un determinado discurso, o se pintan las paredes de las iglesias con consignas beligerantes.

Quiero decir que motivos claramente antirreligiosos los hay. Es posible que esa empanada llamada Alianza de Civilizaciones lleve escondida en su manga, un laicismo de cuño ateo. Porque la convivencia con determinadas religiones se hace difícil. Sobre todo cuando sus creencias exigen respetar unas formas que chocan con el secularismo de nuestra sociedad actual y con el relativismo moral.

El presidente de la Federación judía Jacobo Israel especifica en RD que ellos no son proselitistas. Es notoria la capacidad de adaptación del pueblo de Israel. Así como su escasa presencia numérica que, no obstante les permite crecer con salud en todos los países del mundo. Y está claro que si hay xenofobia no es hacia el pueblo judío, sino por motivos políticos hacia el Estado de Israel. De la misma manera que se puede tener antipatía hacia todo lo musulmán, desde que el terrorismo islámico golpea en todos los rincones del planeta.

No se puede afirmar que existe xenofobia hacia los musulmanes, sino en general hacia la sociedad islamista y sus leyes que chocan con nuestro modo de vivir. Y a ello no favorece el hecho de que aumenten los asesinatos de jóvenes musulmanas a manos de familiares que no consienten el deshonor hacia su religión. En otras palabras no admiten nuestra cultura y exigen cumplir la pena máxima a quienes optan por otro modo de vida. Y por si fuera poco, algunos de ellos proclaman su deseo de Guerra Santa y conversión al islamismo de todo el mundo.
Y ahora viene el tema del cristianismo, que también es una religión proselitista, porque desde su origen tiene como misión llevar la Buena Nueva a todo pueblo y nación. Lo que puede considerarse un serio peligro con respecto a otras religiones. Tanto es así que prohíben la predicación de la fe cristiana bajo pena de muerte en muchos países. Y se acosa a los escasos cristianos de algunas regiones. Este goteo de víctimas es ocultado de manera interesada por los medios de comunicación. Mientras se habla de xenofobia hacia musulmanes o judíos.

En realidad la futura reforma de Ley de Libertad Religiosa se ofrece a otras confesiones como una delicatessen que podría ocultar, no la búsqueda de una mejor convivencia en la pluralidad, sino precisamente disminuir la influencia cristiana de nuestra sociedad actual, siguiendo la máxima de César: divide y vencerás. Pues bien, creo que se está jugando con fuego y las consecuencias irán hacia mayores enfrentamientos y mayores conflictos. Porque se está intentando desterrar a Dios de la sociedad, mientras se cubren las apariencias con acuerdos con todo tipo de religiones. Eso sólo cabe en la mentalidad laicista. Y la pasividad de unos grupos hará que sean sometidos por otros grupos con mayor grado de beligerancia. La Alianza de Civilizaciones otea el horizonte y proclama la sociedad laicista devolviendo la fe a la esfera de lo privado. Para conseguirlo, ahora ofrece su mano abierta a cualquier religión que se enfrente a la católica.

Las estadísticas les dan la razón, el número de católicos practicantes disminuye exponencialmente, mientras aumenta el número de agnósticos por metro cuadrado. Al mismo tiempo que proliferan las sectas destructivas. El resultado si Dios no lo remedia lo verán ustedes dentro de treinta años. Europa es posible que haya dejado de ser cristiana. Pero Dios seguirá presente en el mundo occidental aunque tengamos que volver a las catacumbas. No olvidemos que es el Dios del Amor

lunes 21 de septiembre de 2009

Curas de siete a nueve



No siempre es conveniente decir la verdad, aunque tampoco sea necesario mentir. Creo que en eso la mayoría coincidimos. Pero no decir la verdad lleva a situaciones que a veces son un verdadero cáncer, porque se eternizan cuestiones que no son ejemplo para nadie. Aciprensa informa que el Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, señaló que "nos estamos contentando con mensajes muy débiles en la preparación para la confirmación y del matrimonio", por lo que pidió "darle contenidos a la gente" respondiendo así a la invitación que el Papa Benedicto XVI hace en la Caritas in Veritate.

No creo que Perú se diferencie mucho de España o Francia. La realidad es que los sacramentos se expiden como rosquillas, nadie se atreve a poner coto a la degradación en la que se han convertido, bautizos, comuniones y bodas, donde lo que menos importa es aquello que se recibe sino el hecho de cumplir con una especie de rito social. Los más coherentes huyen ya de esa banalización y la sustituyen por otra de índole similar, pero con carácter civil.

Una sociedad global como la nuestra, contaminada por la cultura relativista, se lleva mal con los preceptos, sean estos cuales sean. De manera que yo he sido testigo de bodas donde uno de los contrayentes rechazaba el sacramento de la Eucaristía. También de Confirmaciones donde no se había seguido ningún cursillo de catequesis. Y es que la parroquia anda muy mal en el día a día, pero gestiona eficazmente con largas lista de espera los bautizos y matrimonios.

Lo que no parece haber mejorado es la disponibilidad interior de quienes se acercan a la Iglesia. Y si se les pide un simple cursillo prematrimonial, igual se marchan a casarse en el Juzgado. Y si a los padres les exigimos que se confiesen para dar la comunión a sus hijos. Pues a lo mejor nos quedamos con los bancos vacíos. Y así un largo etcétera. No es casual que se hable del funcionario de lo sagrado, a quien le falla el fervor evangelizador y catequizador o tal vez, se siente impotente frente a los acontecimientos.

Pero resulta patético asistir a un funeral donde el sacerdote expide el trámite de manera fría, sin aproximarse siquiera a los deudos con palabras de consuelo. Cierto que éstos no han aparecido jamás por la Iglesia hasta ese momento. Pero al menos, se podrían hacer algo más digno. Aunque las comparaciones son odiosas, los tanatorios celebran mucho mejor el funeral. Me consta porque lo he podido comprobar. Puede que la homilía sea siempre la misma, pero desde luego reconforta mucho más que la frialdad de algunas parroquias.

Estoy segura que existen excepciones, pero no hay excusa para quien debería vivir para deshacerse a favor de los demás, orando por aquellos que no se acercan a la iglesia, visitando a los enfermos sin necesidad de que lo soliciten sus familiares. La santidad de los sacerdotes no es una exigencia secundaria, sino primordial. De manera que Benedicto XVI lo señala una y otra vez, poniendo como ejemplo al santo cura de Ars. Un hombre sin gran cultura, pero con mucho amor y vocación, un santo que convertía almas.

Me pregunto cómo se puede convertir al alejado, si ni tan siquiera son capaces de aproximarse a sus feligreses. Encerrados en su despacho parroquial gestionan la parroquia como eficientes oficinistas en apenas dos horas cada tarde. Luego, Dios dirá qué es de ellos. O ellos se lo tendrán que decir a Dios.

Quede claro que estoy generalizando porque me consta que buenos sacerdotes los hay en todos lados, pero son legión los que simplemente cumplen, aunque esto nunca se deba proclamar.

viernes 18 de septiembre de 2009

Doña Trini también se columpia con el aborto



Las lumbreras del Consejo de Estado avalan la Constitucionalidad de la nueva “Ley del aborto”. Una a veces no sabe muy bien para qué sirven los consejeros, cuando éstos desoyendo el clamor popular, deciden mantener el servilismo de sus puestos; vamos que son capaces de avalar lo que les echen. Y claro son palabras mayores, lo ha dicho el Consejo de Estado, la nueva Ley es Constitucional. Como si fuera la panacea universal. Ser constitucional es la muletilla que apostilla cualquier ocurrencia.

Sino que se lo digan a Doña Trinidad Jiménez, que está por la ley del aborto, porque las niñas con dieciséis años no están preparadas para ser madres. ¡Jope, qué talento!. A ver qué Universidad expide títulos de madres y padres “comme il faut”. Creo que más de uno se quedaba sin papeles. Pero la perla no es que las niñas estén o no preparadas para ser madres. Sino quién prepara a los jóvenes para ser adultos y responsables. Al parecer la mal llamada Educación para la Ciudadanía, no lleva en su currículum unas normas específicas para responsabilizar a los jóvenes sobre su sexualidad; más allá, por supuesto, del “pónselo-póntelo”. Y ahora las niñas también pueden hacer uso de su libertad sexual con la pastilla “del día después” sin receta médica. Aunque suponga un peligro para su salud.

Total que las feministas del gremio zapateril defienden la "capacidad de las mujeres jóvenes de decidir sin interferencias", porque según otra ministra esa cosa llamada feto no es “una persona”. Las niñas está bien que se deshagan de aquello en lo que otro tuvo parte y arte. Ellas serán las asesinas gracias al baile de palabras que nos tiene acostumbrado el gobierno de turno. Todo menos llamar a las cosas por su nombre. Si una niña no está madura para ser madre, tampoco lo está para hacer uso de su sexualidad, sin responsabilidad. Y quien enseñe lo contrario, manipula y destruye a la juventud. Pero en el país de la libertad, poner límites al desenfreno no es electoralmente rentable. Sí lo es, en cambio, aparentar ser coleguillas de la inmadurez generacional.

Así que nadie se extrañe si el Consejo de Estado avala cualquier otra bestialidad y lo rubrica su Majestad el Rey, cobran para eso, dejar colar goles a la sociedad y ratificar lo que les echen sin inmutarse. Por eso el debate cada día se traslada un poco más a la calle, en una espiral de consecuencias nefastas, porque eso quiere decir que la democracia parlamentaria está tocada. La gente se une en plataformas contra las leyes que quienes nos representan van aprobando. Aunque las calles sean tomadas por ciudadanos coherentes que no quieren leyes basura, aunque reciban miles de firmas, los gerifaltes siguen sin inmutarse.

Cuando la citada ley se presente al Consejo de Ministros, ¿habrá algún padre o madre cabal entre ellos?; ¿o seguirán mirando hacia otro lado?. Al parecer la conciencia se deforma como el chicle, es cuestión de tirar de ella para que vaya amoldándose a lo que otros desean. Es muy triste tener que escuchar que el aborto es un derecho, defender «la capacidad de las mujeres jóvenes para poder decidir sobre un asunto tan trascendental para sus vidas". " Mientras se oculta que es igual de trascendental tener unas relaciones sexuales que no sean de usar y tirar.

El vacío existencial de nuestros jóvenes no se puede llenar con relaciones fortuitas de fines de semana. Por eso lo progresista es protestar contra esta ley y contra el gobierno que la propone. Y defender leyes que apoyen la familia y la educación para la responsabilidad. Eso es formar ciudadanos de bien, lo otro es corromperlos. Digan lo que digan, las ministras de la cuota. A ellas precisamente les correspondería rebelarse ante este infame atropello a la juventud.

jueves 17 de septiembre de 2009

Niñas soldado, una historia hecha película



Siguen existiendo buenas historias reales para llevar al cine. Una de ellas ya está en la pantalla, se trata de Girl Soldier, donde Uma Thurman interpreta a una monja comboniana cuya épica ha merecido llegar al séptimo arte. Se trata de los hechos sucedidos en 1996 en Uganda, cuando un grupo de guerrilleros secuestraron a más de un centenar de alumnas de un internado, con objeto de crear niñas soldado y esclavas sexuales. Algo muy común en África y Asia. La hermana Caroline Rachele no se resignó a perder a esas niñas y tuvo el arrojo de perseguir a los rebeldes hasta su campamento logrando liberar a gran parte. Incluso se ofreció voluntaria para realizar un intercambio de ella por las secuestradas.

Esta religiosa volvió a casa con 209 niñas, otras trece lograron huir, por desgracia 30 de ellas todavía siguen en cautividad. Afortunadamente también en el infierno se encuentra Dios, en la presencia de esas personas llenas de bondad y capaces de cualquier sacrificio por los demás. La hermana Caroline sigue removiendo todos los organismos internacionales, al frente de un movimiento en el que implicó a la ONU, al gobierno Ugandés e incluso al Papa. Se ha entrevistado con autoridades de cientos de países.

Su historia fue escrita por primera vez en el 2004, por la periodista belga Els de Temmerman, donde se relataban los hechos cuyas protagonistas eran aquellas niñas de entre 13 y 16 años. Los hechos ahora también está en las librerías de la mano de una de las secuestradas. Dos visiones del horror desde diferentes ángulos. La testimonial de la periodista que relataba la gesta heroica de la hermana Caroline, denunciando a su vez ante el mundo la esclavitud sexual. Y el testimonio más personal de Grace Akallo, una de las chicas secuestradas en 1996, que actualmente tiene 27 años, ahondando en aquella vivencia traumática en un libro publicado en el 2007.

No sé si la película será una obra de arte, pero al menos servirá para denunciar uno de los hechos más deleznables que existen en nuestro planeta. Todavía es noticia la muerte de la niña yemení de doce años tras una agonía de dos días, en los que no logró dar a luz. Una musulmana obligada a casarse con un adulto que le doblaba la edad. Otra lacra que debemos denunciar ante los Organismos Internacionales y que es constante en la costa yemení del Mar Rojo.

La verdad es que toda guerra tiene sus horrores, pero cuando afecta a personas vulnerables como niños, todavía es mayor el impacto. Desgraciadamente, tanto en Ruanda, Uganda u otros países, estos hechos son conocidos exclusivamente por las ONG, que tratan de paliar los desastres de las guerras, gracias a centenares de misioneros/as religiosos que consiguen sacar de la pobreza y la marginación a miles de niños.

Tenemos ahora la oportunidad de dar a conocer estos desmanes que en muchos casos obligan a tomar medidas a los países donde suceden estas tropelías contra los derechos humanos. La denuncia es la mejor manera de que estos sucesos tengan nombre y cara. Sanar las mentes de esos niños y niñas puede ser una tarea larga y costosa, pero vale la pena. En la India, en Asia, en África, allí donde sucedan hoy es posible rescatarlos del anonimato.

Recemos porque estos niños encuentren una mano amiga que pueda librarles del infierno. Y colaboremos en su denuncia para que todos los países se sientan interpelados a actuar contra las mafias de cualquier tipo.

martes 15 de septiembre de 2009

La música de los recuerdos: una sinfonia maravillosa



Siguiendo la costumbre abordo otro tema, completamente diferente al de ayer. Hoy hablo de música porque uno de mis preferidos es Ennio Morricone, muy conocido por las memorables y melancólicas bandas sonoras de los "spaghetti westerns" de los años sesenta, como "El bueno, el feo y el malo", "Por un puñado de dólares", y "Hasta que llegó su hora"; para muchos católicos quizá es más apreciado por su conmovedora partitura de "La Misión", un filme de 1986 sobre los jesuitas misioneros en la Sudamérica del siglo XVIII. Y para los niños la experiencia de estas músicas es una delicia, de la que yo tengo constancia.

Pues bien, Zenit entrevista a Ennio Morricone, católico que vive intensamente su fe y en la entrevista nos permite conocer algunos detalles de ese magnífico trabajo que fue La Misión:

“lo grande de la partitura de este filme era su "efecto técnico y espiritual". Con ello, se refiere al modo en que logró combinar tres temas musicales de la película. La presencia de violines y el oboe del padre Gabriel representan "la experiencia del Renacimiento del progreso de la música instrumental". El filme luego se mueve hacia otras formas de música que surgieron de la reforma de la Iglesia del Concilio de Trento, y acaba con la música de los nativos indígenas.

El resultado fue un tema "contemporáneo" en el que los tres elementos --los instrumentos que surgieron del Renacimiento, la música reformada posconciliar, y las melodías étnicas-- se combinan armoniosamente al final del filme."El primero y el segundo tema van juntos, el primero y el tercero pueden ir juntos, y el segundo y el tercero van juntos --explica Morricone--. Esto era mi milagro técnico y creo que fue una gran bendición".

Nadie que no fuera él mismo Morricone podía explicar de manera tan acertada la combinación sublime de esa banda sonora, donde la magnífica fotografía de la selva amazónica acompaña en todo instante nuestros recuerdos.

La música es un lenguaje universal y con una capacidad para trasmitir emociones que supera muchas veces otras artes. Es utilizada de manera popular y también culta, puede ser religiosa o profana. Las partituras de las bandas sonoras fueron una de mi especialidades cuando siendo interina recorría la carretera cada curso para acercar la música a los estudiantes. Era asombrosa la capacidad que tenían para reconocer una película. Y en otras ocasiones servía para que el séptimo arte nos proporcionase argumentos de debate.

Con la música se consiguen verdaderos milagros; no en vano, está comprobado que su práctica y estudio desarrolla determinadas zonas del cerebro. Había alumnos muy negados para aprender a tocar un instrumento, pero todos sabían disfrutar con la cadencia de las notas. Componer música es como escribir un poema, un acto de entrega incondicional cuyo resultado es una feliz creación que sale de nuestro interior.

Es difícil enseñar música clásica y sin embargo, es curioso el fenómeno que hace posible reconocer la melodía de “Erase una vez el hombre”, por la serie de dibujos animados, mientras se ignora que es una adaptación de un clásico de Beethoven. Ese es el segundo secreto, aprovechar el mundo de la publicidad para introducirles una pieza clásica; aunque cada vez es más difícil porque ya existen profesionales que escriben música exclusivamente para la publicidad.

Pero todo esto era sólo un pretexto para hablar del mundo de los sonidos, vivimos rodeados de ruidos que podrían hacer una maravillosa partitura a poco que intentásemos recomponerla. Hoy es difícil explicar un musicograma como “la máquina de escribir”, de Andersen, donde el traquetreto de las teclas se mezcla con las notas en un efecto sonoro magnífico y sublime; ya nadie recuerda estos viejos compañeros de oficinas y escritores, un sonido que ya es historia. Pero hay muchos otros sonidos que pueden ser recobrados en el fondo de nuestra memoria. Intenten asociar sonidos a su vida y encontrarán una sinfonía maravillosa.

lunes 14 de septiembre de 2009

"En la vida no siempre se hace lo que se quiere, sino lo que se debe"

Bonita frase la del título de ese post, pero no es mía, sino de Elvira Lindo, la escritora y creadora de Manolito gafotas, la compañera del académico Antonio Muñoz Molina. Y llama la atención porque se vuelve de pronto crítica con el cine español y su pornografía de sala X. Porque está harta de visionar felaciones y posturas grotescas. Y se queja de que no se cuentan historias como la de Los puentes de Madison, donde dos adultos se enamoran, pero saben qué deben hacer y comprenden que hay caminos que nunca llevan al mismo lugar. Y a mí me viene bien la calificación que de mi ha realizado uno de mis lectores en los comentarios: El plato favorito suyo es higadillos de ex progre en salsa de moralina del romero. Mira por donde no voy a ser la única.

Hacer el amor es el título del artículo que la escritora ha publicado en El País; ¿cómo no?, sigue siendo el periódico de todo intelectual que se precie. El periódico de la Transición española, el suplemento más leído todos los fines de semana. Y nos guste o no, los columnistas que publican allí, suelen indicar por dónde va la vida cultural de este país. Que ahora Elvira Lindo se eche atrás, es toda una señal de semáforo en rojo encendido en alerta para transeúntes y navegantes de cualquier índole.

Mientras ella se emociona relatando la escena del baile de Meryl Streep y Clint Eastewood, dos gigantes de la escena, deja caer cómo le sorprende la chabacanería del cine español, donde un quinqui retirado y un joven delincuente filosofan, mientras la cámara se abre en panorámica y advertimos la presencia de dos prostitutas practicando una felación a los protagonistas. No hay comparación que se resista, la sensibilidad frente a la ordinarez. Y así sigue retratando el ínfimo nivel de nuestras pantallas, donde se es incapaz de contar historias que valgan la pena. Y claro yo me emociono, porque veo que algo está cambiando, que van saliendo voces en demanda de valores, historias con mensaje, algo que nos quite de encima esa educación para practicar el sexo a todas horas y de cualquier manera, que nos ha proporcionado la Academia de las Artes durante las últimas décadas.

Si una mujer madura, que vivió plenamente la movida del destape de los setenta y ochenta, asume que la sociedad de hoy está al nivel de la sueca y por tanto no necesitamos cursillos acelerados sobre hedonismos baratos. Quiere decir que todavía podemos encontrar personas capaces de pensar por sí mismas. Gente que recuerda, como ella, aquella frase de Robert DeNiro en La chica del gánster: "Yo no f..., yo hago el amor". Así lo deja caer en su artículo, reivindicando una vuelta a la normalidad. Que es dejar de dar tanta importancia al sexo, para encontrar el lugar de la ternura y por qué no, también del romanticismo.

No sé si ella estará de acuerdo con esa asignatura mal llamada Educación para la Ciudadanía, donde parece que el valor fundamental es proporcionar la hoja de ruta para establecer unas relaciones sexuales sin ningún tipo de inhibición, mientras al parecer han olvidado en el manual de instrucciones, que antes hay que enseñar a amar, no a hacer el amor. Supongo que coincidirá conmigo que es mucho más interesante enseñar a valorar más el amor y la amistad que el encuentro fortuito de un fin de semana.

Creo que ahora la familia Muñoz-Lindo o Lindo-Muñoz, no vayan a ser mal pensados, reside en EEUU. Desde allí las cosas se ven con cierta perspectiva, ya no son dos modernos que triunfan en las letras, sino una familia con hijos adolescentes. Y su trayectoria vital les demanda modales y cortesía, dejando el chabacano lenguaje de las series temáticas españolas y su despendole para disfrute en horario de máxima audiencia. Pues qué quieren que les diga, me encanta encontrar alguien con un poco de sentido común y que no tema a la dictadura del imperio tonto progre. De manera que el plato de hoy sigue siendo higadillos de ex progre en salsa de moralina del romero

sábado 12 de septiembre de 2009

La vida religiosa femenina según TVE



No es corporativismo, en serio, más bien una cuestión genética. Hablan mal de las mujeres y tengo que salir en su defensa. Me parece que eso también les sucede a los hombres, entre ellos. Debe ser un proceso de solidaridad gremial. Pues hoy reconozco que estas líneas están escritas para levantar una lanza a favor de la vida religiosa femenina, cuyo reportaje emitido por TVE y dejado caer en el blog de La Cigüeña de la Torre merece al menos unas líneas.

Se trata de un repaso por la vida religiosa de España que la TVE ha titulado “Mujeres de Dios.(Pulsen el título y verán el programa) Y es bastante curioso lo que ha salido a flote. La verdad es que no deja de sorprender la facilidad pasmosa con la que ha entrado la vena de la secularización por Institutos y Congregaciones, cuyo atractivo parece residir exclusivamente en lanzarse en los brazos de la Teología feminista, entendida ésta como reivindicación hacia el sacerdocio, y una mayor presencia de las mujeres en los centros de “poder”. Dicho esto desde una televisión, da la triste impresión que la mujer desea la paridad por bemoles. Y quienes les hacen renunciar a su pretensión atacan su conciencia.

Afirmo que no me gusta esa estética de una vida religiosa, que no se diferencia para nada de un club de solteronas jubiladas: Pelo cano, atuendo rancio y descuidado o próximo a la vanidad mundana. Y es que mezclar aceite con agua es imposible. Pero de todo hay en el reportaje, hasta una especie de simulacro de eucaristía religiosa que da grima. Si además nos hablan de que los obispos son célibes y no deben meterse en la sexualidad de las personas, pues ya da ganas de reír a carcajadas. Creo que han hecho tantos cursos de terapia personal que no dan para más.

No sé de dónde salen estas hermanas desnortadas, pero estoy segura que son muchas menos de las que se supone, por fortuna. Luego están las clausuras, donde algunas hacen vida activa por mucho que pertenezca a una orden contemplativa. Y se lanzan con frenesí a dar cursos, conferencias, programas televisivos, etc. No lo voy a cuestionar, debe ser el signo de los tiempos, hay que estar a todo y si es en Internet o televisión mejor.

Pero lo cierto es que querer conquistar el mundo a base de marketing y publicidad pone los pelos como escarpias. Porque es como si los mercaderes del templo exhibiesen sus productos con ofertas incluidas. Pero en muchos casos la supervivencia de la orden está precisamente en la publicación de cualquier tipo de libro que tenga un aire de espiritualidad, sea ésta la que sea. En otros casos la democracia les ha permitido salir de la miseria de subcontratas en negro, para elaborar productos como si de una empresa de alimentación se tratase. No sé, al fin y al cabo todos estamos en el mundo y de algo hay que comer.

Dicho esto, me reafirmo en que la mujer ha hecho la mayor revolución de la historia en el siglo XX. Es una transformación tan radical de la sociedad, que muchos hombres se sienten agobiados, no terminan de encajar la goleada. Las quieren sometidas y ellas aspiran a ser compañeras de camino. Quien no entre en esa dinámica lo va a tener muy difícil.

Supongo que la vida religiosa femenina tendrá que encontrar su camino. Y si es cierto como dice en este reportaje una superiora, que sólo admiten la autoridad de la Santa Sede, pues algo es algo. Soltar con frescura que son completamente autónomas me parece elogiable, con la que está cayendo eso ya es para dar felicitaciones.

Pero mucho me temo que volver al pasado va a ser más difícil. La independencia y la autonomía son dos conquistas a las que la mayor parte de las mujeres no quieren renunciar. Le duela a quien le duela, hoy una monja tiene carrera universitaria y capacidad para estar en cualquier cátedra. Y a quien le pique que se rasque. Eso sí no dejen de ser monjas, que hace falta presencia religiosa por la calle. Pero impidan que la calle conquiste sus conventos. Un cura o una monja que no quiere aparentar que lo es, que abandone cuanto antes.

jueves 10 de septiembre de 2009

Siguen erre que erre con las orejeras puestas


Cuando se lleva un cierto tiempo siguiendo la información religiosa terminas por asumir que hay unos extremos muy polarizados, y en el medio el resto de creyentes, que fieles a la Iglesia no tienen ningún problema con vivir su catolicidad. No obstante, existe una clara línea que delimita el pensamiento oficial. Y pone en cuestión a quien supere esos límites. Pero lo cierto es que la Iglesia avanza mucho gracias a ese tira y afloja.

Estoy pensando en Antonio Rosmini, ya beatificado y que, sin embargo, tuvo que ver parte de su obra en el Índice de los libros prohibidos; siendo rehabilitado por el mismo Joseph Ratzigner en el 2001. Son gente adelantada a su época que sabe encontrar los defectos de la Iglesia y los denuncia: “las cinco llagas de la Santa Iglesia”, datan del año 1846, y siguen estando presentes; por eso quien las airea se arriesga al ostracismo oficial del pensamiento dominante en ese momento.

Ahora que ha finalizado ese arrebato iconoclasta del Congreso de la Juan XXIII, algunos me dirán que las comparaciones son odiosas; pero yo no me resisto a recuperar parte de su bla,bla,bla, donde para analizar la crisis económica se termina hablando de la falta de compromiso de las religiones con los más necesitados. No es una tesis que comparta en su totalidad, creo que la Iglesia es con mucha diferencia la Institución que más realiza por todos aquellos que padecen algún tipo de marginación. Ha sido pionera en todos los campos y sigue estando en la vanguardia del pensamiento y de la acción.

Pero estos señores siguen haciendo bandera de su crítica a la jerarquía. Por eso tenemos hoy en portada un artículo de José María Castillo, un hombre de pensamiento, que ha dejado de pertenecer a la Compañía de Jesús, quien hace un análisis simplista de la derecha católica; porque él se encuentra más próximo a las tesis de la Juan XXIII, que siempre son críticas con todo lo que huela a Iglesia y derecha.

Puedo coincidir con él en algo evidente: la crisis económica afecta, como siempre, a los más pobres. Y los bolsillos de banqueros, financieros, empresarios, y políticos, ni siquiera se resienten. Pero yo no me trago su análisis de hoy sobre las contradicciones de la derecha española. Porque no sé a qué viene destacar la profesionalidad protestante, frente a la piedad católica.

Entre otras cosas, tendríamos que aclarar que está haciendo un análisis con orejeras de nacional catolicismo. Los protestantes han sido y siguen siendo tan bellacos o más que cualquier católico de cumplimento dominguero. Ahí es donde se establece el límite, si uno va a misa puede hacerlo por costumbre. Así fue durante muchos siglos. Hoy eso no es así, y en cambio, José María Castillo nos vende el voto a Zapatero y el castigo al PP, como si no estuviéramos viendo que aquí lo que cuenta es la falta de ética de unos y otros. Sería del género tonto quien creyese en esa simplicidad.

El problema de la usura es estructural, no recae sólo en unas profesiones determinadas; y la problemática social es una espiral que da vueltas a lo largo de todas las etapas de la historia. No se trata tanto de cambiar las estructuras sociales, como de cambiar a las personas. San Pablo dice que hay que nacer de nuevo y también Jesús. Y qué es nacer de nuevo, sencillamente cambiar el chip, como se diría en lengua de hoy.

El Evangelio no regula la sociedad, la mejora, siempre que se viva con autenticidad. Lo difícil es hacerlo dentro de un sistema antievangélico, y por eso no sirve de mucho denunciar a quienes no creen nada más que en ellos mismos. Por mucho que se le pida a la Iglesia que denuncie la explotación y la corrupción, las medidas para contener esa lacra, no están en mano de la Iglesia institución, sino de la misma sociedad.

De modo que no me vale su análisis, ni me vale el resumen final del Congreso de la Juan XXIII, porque si de lo que se trata es de bendecir el socialismo, yo les hablaría de la Doctrina Social de la Iglesia, pero no de las medidas Zapatero. Esas no sirven más que para esconder en un envoltorio de papel de regalo, una cicuta amarga. Lo que debería denunciar el Sr. Castillo es que nos faltan hombres dispuestos a ser empresarios, políticos, y financieros católicos, que superen las leyes del mercado cumpliendo la Doctrina Social de la Iglesia.

Más vale que se vuelva a mirar el rostro de Cristo y que no se diga que la sociedad protestante es mejor que la católica. Es ridícula la comparación y está fuera de lugar. Que se pasee por Ámsterdam y visite las zonas donde se comercia con diamantes, luego que mire el mapa donde se mantienen las minas del preciado metal. Y verá cómo reparte las riquezas la sociedad protestante, la misma que ahora gestiona el coltán.

Es gana de mezclar churras con merinas. Los impresentables lo son con independencia de sus creencias, sean estas religiosas o políticas. Así que menos bendecir el socialismo de Zapatero y más predicar sobre la conversión personal.

martes 8 de septiembre de 2009

Ustedes disculpen, es que soy una antigua



Hoy es la Natividad de María y me hubiera gustado saber escribir una historia preciosa para esta fecha, pero tengo atravesadas las fotografías de las putas del Raval y los gamberros de Pozuelo. Dos especímenes de la sociedad zapateril, que según me dicen avanzan de forma tan letal como la gripe porcina. Lo malo es que no cursa en siete días y luego ya estás bien, no; lo peor es que se expande por todo el territorio nacional. Mal que le pese al promotor de la Educación para la Ciudadanía.

Por lo que veo se ciscan en su talante y no hay media que aguante lo que se nos viene encima. Tendrán que reconocer que el buen rollito deja el civismo en estado ilocalizable. Aquello de enseñar modales era muy rancio, pero iba tan bien que no hacía falta señalar los asientos reservados a mayores y tullidos. La gente cedía su sitio nada más advertir la necesidad. También existía esa cosa que han dado en llamar “trabajadoras del sexo”, quien las buscaba las encontraba, pero no dejaban su culo al aire en mitad de la vía pública; y no había hombre capaz de bajarse la cremallera, como no fuera en los urinarios.

Pero llegaron las series televisivas de los modelnos; si modelnos, que no modernos. Y resulta que los niños van de botellón los fin de; y las trabajadoras del sexo lo hacen en cualquier vía pública, sin buscar refugio en el portal dedicado a tales menesteres y que tenía los papeles de Sanidad en regla. Y es que no se puede regular la desvergüenza cuando hay tanta competencia que no necesita ni papeles de residencia para ejercer el oficio más viejo del mundo. Maruja Torres las ha vuelto a llamar “putas”, tomen nota porque el dumping del sexo a bajo coste es reflejo de la miseria.

Miseria que se nos cuela por la pantalla del televisor junto a los tacos y las expresiones soeces. Por eso cuando en la escuela se les escapa lo de “puta”, sólo tienes que preguntar a qué hora se acuestan y qué programas de televisión están siguiendo. No es necesario que hayan visto las fotos del Raval, ni que sepan qué es una puta ni qué hace. Lo más normal es que aprendan que es un insulto y que no se debe decir, de manera que cuando les sube la adrenalina sueltan la bicha.

En cuanto a los gamberros de Pozuelo, es evidente que les gusta colocarse con poca pasta; la crisis ha inventado nuevas formas de pasar el tiempo: fumar, emborracharse y tener sexo de fin de, es de lo más; y si alguien te lo impide pues montas la pirula. La cosa está en preguntar a los padres qué hacen unos niños en la calle a las cinco de la mañana. Tendremos que poner Educación para la paternidad y escuelas de civismo; pero en el Raval me han dicho que la guardia urbana pide más medios para controlar el desmadre callejero; y es que la miseria siempre ha ido por libre y se cuela al lado de tu casa a poco que te descuides.

Total que al Sr. Zapatero además de las colas del paro va a tener que aguantar salir en los papeles del mundo por el tipo de sociedad que entre todos estamos creando. Porque esto no lo arregla una asignatura; antes la decencia venía incorporada con el ADN, lo que sucede es que ahora llevamos varias generaciones de no saber qué cosa es la educación, no sea que por decir no, se vaya a traumatizar el infante. Así que a papá y mamá le haces “una perdida” para saber que estás bien; y ya puedes dedicarte a destrozar el mobiliario urbano, que en esas cosas los papás no tienen nada que ver.

Con la venia de todos ustedes les propongo algunas soluciones a corto plazo: mucho más control con los hijos; menos series que hieren la dignidad y la decencia de la ciudadanía; más recursos sociales para que nadie tenga que vender su cuerpo por cuatro papeles; o a poco que nos descuidemos esto será “la jauría humana”: un devorarse unos a otros.

No se olviden los creyentes de hablar de la pureza de María, de su bondad y buenos modales, de la tierna relación filian con sus padres San Joaquín y Santa Ana. De orar en familia para que los vientos huracanados de Sodoma y Gomorra no hieran los oídos y los ojos de nuestros hijos. Ustedes disculpen es que soy una antigua

domingo 6 de septiembre de 2009

Católicos con presencia pública en los medios



En este mundo globalizado donde se entabla relación con gente desconocida de modo virtual, hay un serio peligro de alineación personal . Podemos quedar colgados de la pantalla enganchados a una ficción. Lo que vemos en la televisión cobra visos de realidad, pero es tan sólo una imagen engrandecida, proyectada, que no se corresponde de manera ecuánime con los hechos. Hay miles de historias personales que no tienen ese minuto de relevancia social. De la misma manera lo que sale en la red, sin ser contrastado, puede dar el pego como verídico, siendo en realidad pura quimera.

Sin embargo, hoy estar en la red o en la televisión es para muchos tan vital, que olvidan ese pequeño aprendizaje social que son las relaciones de vecinos, ignorando su realidad próxima. Ese es el peligro, quedar alienados por el mundo virtual que nos es dosificado convenientemente por los estrategas de la opinión pública. La verdad es que asusta mucho ese porvenir que cada día cobra visos de convertirse en nuestra realidad cotidiana. Vivir conectados se ha convertido en una necesidad para los occidentales, una necesidad generada convenientemente para que sea rentable. De esa manera la economía se está transformando, valga la comparación, en un animal voraz dispuesto como un depredador a esquilmar los bienes que pertenecen al patrimonio de la toda la humanidad en beneficio de unos pocos.

Las experiencias a lo largo de estos años de permanencia en la red son positivas cuando se refieren a personas que aportan su conocimiento y lo ponen a disposición de los demás; pero también es desastroso el desprestigio de muchas profesiones que las nuevas tecnologías están revolucionando. Vivimos por tanto una nueva revolución tecnológica que está modificando a ritmo vertiginoso la sociedad. Si en la Edad Media los gremios funcionaron aglutinando profesiones por zonas; la red se está encargando de clasificar a cada persona por afinidades profesionales y personales.

Parece que las palabras de Jesús se cumplen:
“Nada hay cubierto que no deba descubrirse, ni nada escondido que no deba saberse; lo que os digo de noche, decidlo en pleno día, y lo que escucháis al oído, pregonadlo desde la azotea”. Mateo 10, 26.

“En conclusión: Por todo el que se pronuncie por mí ante los hombres, me pronunciaré también yo ante mi Padre del cielo; pero al que me niegue ante los hombres, lo negaré yo a mi vez ante mi Padre del cielo.”. Mateo 10, 32

Bien, pues sería recomendable leer y meditar profundamente a Mateo 10, porque hoy es posible confesar de modo universal la fe heredada y proclamada cada domingo. De una manera tan evidente que nadie puede dar marcha atrás, salvo renegando de ella. Aquí conviene estar muy atentos, porque en tiempos de tribulación unos estarán marcados y otros permanecerán indiferentes.

El progresivo aumento de portales digitales de temática religiosa manifiesta que la sed de Dios está presente en la sociedad. No he realizado un estudio profundo, pero al menos podemos asegurar que los periódicos digitales más señeros como EL País, La Razón, ABC, etc., no tiene ninguno una sección específica para la religión; siendo Periodista Digital el único medio en la red que conozco con un apartado específico de religión, que incrementó en poco tiempo la colaboración de numerosos blogs. Algunos de los cuáles migraron hacia otras plataformas.

Otros no han querido estar ligados a ninguna cabecera y realizan su andadura en solitario. Pues bien, es momento de que lo religioso entre también en la televisión. Nuestros hermanos hispanoamericanos llevan en esto un considerable adelanto. CANAL CRISTOVISION, es el canal de televisión católico de Colombia. Es posible que el mundo se vuelva cada día más hostil hacia la religión cristiana, mientras los grandes estrategas siguen vendiéndonos Alianzas de Civilizaciones. En este sentido, sí que es conveniente que los católicos seamos cada vez más visibles. Estamos llamados a la universalidad y se abre la posibilidad de llevar la palabra de Dios a la gente, en esa Ágora pública que son Internet y Televisión, alimentando nuestra fe también en una comunidad pequeña y fraterna cada uno en su parroquia.

La globalización nos absorbe en un marasmo donde las señas de identidad se van difuminando, ese ha sido el proceso inexorable de la secularización de una sociedad cristiana como Europa. No queda más camino que relacionarnos entre nosotros e interactuar con ese nuevo mundo que está surgiendo gracias a las tecnologías de la información. Y mantener la esperanza en Jesucristo Rey y Señor del Universo.

jueves 3 de septiembre de 2009

Los amigos de mis amigos son mis amigos, o algo así



El portal de información Forum Libertas, ha salido hoy con un recopilatorio sobre el rostro católico de Internet en español. Y pásmense, en él no se encuentra www.religiondigital.com, Dejan a una web que tiene entre sus colaboradores a dos vaticanistas, siete mitrados, tres religiosas, un jesuita, un salesiano, algún que otro sacerdote y un buen puñado de blogueros, por no hablar del espacio que cede a publicaciones como Vida Nueva, la reciente incorporación del blog de Escuelas Católicas, así como varias editoriales de publicaciones religiosas, entre las cuales destaca la de catequesis de primera comunión o Sal Terrae, muy conocida por el público que disfruta de sus novedades.

Pues bien, alguien ha decidido que este portal no es católico, pese a estar considerado como pionero de la información religiosa en la red y ser cantera de blogueros que pasaron por aquí hasta llegar a formar religionenlibertad para posteriormente crear Infocatólica. Me parece bien que se haga un somero repaso por el rostro católico en Internet, pero con una mayor cancha, no inclinándose exclusivamente hacia unas publicaciones que añoran el motu propio y abominan de ciertas congregaciones religiosas. Hay un claro divorcio entre quienes forman las congregaciones más señeras de la iglesia y quienes pertenecen a otras, muy sesgadas ideológicamente, pero que sí merecen el calificativo de católicas.

No es una buena noticia, que se excluya a religiondigital.com. Y no está bien porque se miente, cuando se dice que las páginas más visitadas son Fórum Libertas, que es quien recopila la información, junto a Análisis Digital, Alfa y Omega, Hispanidad.com y otras; añadiendo las más recientes de Infocatólica y religionenlibertad.com. No sé en base a qué criterios se ha decidido excluir como no católico a un portal que es pionero de la información, aunque tenga demasiada pluralidad, para el exquisito paladar de algunos. Seguramente tanta, que ni siquiera merece una pequeña reseña entre los que se consideran grandes.

Creo que también se han olvidado de todas las webs religiosas que siguen predicando la doctrina católica. Me pregunto qué pensarán los lectores que vienen a este portal. No tengo ningún contrato con religiondigital.com, no cobro por escribir, lo hago desde la óptica católica y podré cometer errores, pero me parece infame que se olvide a quien dio la oportunidad de lanzarse a la opinión de la información religiosa a tanta gente. Debemos ser otra cosa; algo híbrido; que no tiene pata negra, que no se moja bien en cuestiones delicadas. No lo sé, tendríamos que preguntar a Fórum Libertas el por qué de ese criterio.

¿Amiguismo, autobombo a consta de incluir al Vaticano, Zenit y otras agencias, mientras deliberadamente se excluyen webs como la de Cristianismo y Justicia, a la par que se recalca la conocida asociación ciudadana Hazte Oír, donde a nadie se le pide la partida de bautismo para escribir o publicar en su portal?. ¿Está repartiendo alguien el carnet de católico siguiendo un criterio específico?. Al parecer así es. El artículo podría estar muy conseguido si desde un principio no quisiera atribuir el calificativo de católicos a unos mientras se excluye a otros. Bastaba con ser menos sesgado, simplemente con decir que iban a seleccionar algunos portales de información religiosa.

Pero es una vergüenza que el criterio a seguir sea el amiguismo y el corporativismo; utilizando además las webs de referencia mundial junto con otras que todavía andan en pañales, pero parecen dispuestas a quitar la comida a quienes se pongan a su alcance. Debe ser la nueva manera de pertenecer a la Iglesia católica: yo me lo guiso, yo me lo como, como Juan Palomo. Y el amigo que lo bendiga. Pues eso

martes 1 de septiembre de 2009

Un jesuíta residente en Japón pide la derogación de los acuerdos Iglesia Estado



Después de leer que un jesuita residente en Japón, exige un estado laico en España, me fui a ver “Los sonidos de Tokio” de Isabel Coixet. Película que no recomiendo por mucho que la eleven a la categoría de cine de autor revelación. Espantosa introspección en los sentimientos íntimos de las personas y su vacío existencial. Salí completamente convencida de que Isabel tiene algún problemilla que azuza su vena creativa. Pero entendí profundamente al jesuita Masiá.

Andar en medio del vacío existencial en una sociedad plural y budista, formalmente más rigurosa en sus costumbres que las que pueda sobrellevar Masiá de su educación nacional católica, es más que suficiente para subirse al carro vanguardista. Y las vanguardias del mundo globalizado son por narices laicistas, sincretistas y consumistas. Lo difícil es convencer a una sociedad milenaria que cambie su cultura por un Dios crucificado y escarnecido, que viene a redimir a la humanidad. Pero eso no parece preocupar a Masiá.

Supongo que lo tiene tan crudo como el pescado que suelen desayunar los japoneses. Pero en este país, la reforma de la Ley de Libertad Religiosa no puede ser laicista, entre otras cosas porque somos un estado aconfesional con separación rigurosa de Iglesia Estado, y con unos acuerdos que este jesuita quiere revocar. Bonita manera de predicar el Evangelio. Subversión ante la Iglesia y adoración al poder Legislativo. Lo de menos es que se vayan por el sumidero trocitos pequeños de feto, ni la posibilidad aún remota de que en una residencia al Sr. Masiá le eutanasien para evitar cargas a la sociedad del bienestar.

Me asombra su confianza en el César de turno. No entiende la polémica de los crucifijos en los espacios públicos. Si quiere se la explico: no hay tal polémica, en los colegios públicos se encargaron todos los izquierdosos de retirar los símbolos del antiguo régimen, incluido crucifijos e imágenes piadosas. Es decir que si ahora se debate el crucifijo en el espacio público, se está refiriendo a los actos oficiales que preside la Iglesia católica.

Siguiendo el desmadre general algunos han querido retirar la imagen del Pilar del cuartel de la guardia civil, aunque sea su patrona oficial. Es decir que unos mezquinos irracionales y ateos, quieren suprimir cualquier vestigio religioso católico de cualquier lugar oficial. Sin tener en cuenta que pertenecemos a una sociedad cristiana con mayoría católica. Es ganas de poner el dedo en el ojo. Y el resto, asiste indiferente, y los conciliadores se bajan los pantalones para que les den cuatro azotes por malos.

¿Cuándo se les van a ir los complejos?. La Iglesia ya pidió perdón por sus errores, no hay porque dejar que pisoteen nuestra cultura. Que de eso se trata ahora, de establecer una nueva cultura mundial con unas reglas muy marcadas para todos los países, donde la Iglesia quede relegada, aniquilada. Hasta incluso eliminada. Algo muy parecido a los totalitarismos del pasado siglo. Sólo que ahora vienen con talante.

Ayer hablábamos de las procesiones, pues bien, ahí tienen la muestra de nuestra cultura religiosa repartida por toda la geografía española. Y esto molesta y mucho a quienes no quieren ver crucifijos ni misas de campaña en la calle. Aunque les permitan manifestarse con subvención incluida a ese mínimo porcentaje de tendencias sexuales peculiares, que sí parece tener derecho a salir mofándose de todo. Pero dejar como símbolo un crucifijo en un espacio público es ofensivo. ¿Y saben a quién ofenden?, pues a ese porcentaje ínfimo de ateos confesos y anticlericales radicales. Entre algún grupo de ellos debe andar el jesuita Masiá y sus recuerdos de infancia.

He creido necesario clarificar que esa España nacional católica ya no existe y la del futuro todavía la estamos construyendo. Y en esa construcción lo católicos tenemos algo que decir a esta sociedad, aunque sólo sea para defender la civilización cristiana por encima de la Alianza de las Civilizaciones.

Un jesuíta residente en Japón pide la derogación de los acuerdos Iglesia Estado



Después de leer que un jesuita residente en Japón, exige un estado laico en España, me fui a ver “Los sonidos de Tokio” de Isabel Coixet. Película que no recomiendo por mucho que la eleven a la categoría de cine de autor revelación. Espantosa introspección en los sentimientos íntimos de las personas y su vacío existencial. Salí completamente convencida de que Isabel tiene algún problemilla que azuza su vena creativa. Pero entendí profundamente al jesuita Masiá.


Andar en medio del vacío existencial en una sociedad plural y budista, formalmente más rigurosa en sus costumbres que las que pueda sobrellevar Masiá de su educación nacional católica, es más que suficiente para subirse al carro vanguardista. Y las vanguardias del mundo globalizado son por narices laicistas, sincretistas y consumistas. Lo difícil es convencer a una sociedad milenaria que cambie su cultura por un Dios crucificado y escarnecido, que viene a redimir a la humanidad. Pero eso no parece preocupar a Masiá.


Supongo que lo tiene tan crudo como el pescado que suelen desayunar los japoneses. Pero en este país, la reforma de la Ley de Libertad Religiosa no puede ser laicista, entre otras cosas porque somos un estado aconfesional con separación rigurosa de Iglesia Estado, y con unos acuerdos que este jesuita quiere revocar. Bonita manera de predicar el Evangelio. Subversión ante la Iglesia y adoración al poder Legislativo. Lo de menos es que se vayan por el sumidero trocitos pequeños de feto, ni la posibilidad aún remota de que en una residencia al Sr. Masiá le eutanasien para evitar cargas a la sociedad del bienestar.


Me asombra su confianza en el César de turno. No entiende la polémica de los crucifijos en los espacios públicos. Si quiere se la explico: no hay tal polémica, en los colegios públicos se encargaron todos los izquierdosos de retirar los símbolos del antiguo régimen, incluido crucifijos e imágenes piadosas. Es decir que si ahora se debate el crucifijo en el espacio público, se está refiriendo a los actos oficiales que preside la Iglesia católica.


Siguiendo el desmadre general algunos han querido retirar la imagen del Pilar del cuartel de la guardia civil, aunque sea su patrona oficial. Es decir que unos mezquinos irracionales y ateos, quieren suprimir cualquier vestigio religioso católico de cualquier lugar oficial. Sin tener en cuenta que pertenecemos a una sociedad cristiana con mayoría católica. Es ganas de poner el dedo en el ojo. Y el resto, asiste indiferente, y los conciliadores se bajan los pantalones para que les den cuatro azotes por malos.


¿Cuándo se les van a ir los complejos?. La Iglesia ya pidió perdón por sus errores, no hay porque dejar que pisoteen nuestra cultura. Que de eso se trata ahora, de establecer una nueva cultura mundial con unas reglas muy marcadas para todos los países, donde la Iglesia quede relegada, aniquilada. Hasta incluso eliminada. Algo muy parecido a los totalitarismos del pasado siglo. Sólo que ahora vienen con talante.


Ayer hablábamos de las procesiones, pues bien, ahí tienen la muestra de nuestra cultura religiosa repartida por toda la geografía española. Y esto molesta y mucho a quienes no quieren ver crucifijos ni misas de campaña en la calle. Aunque les permitan manifestarse con subvención incluida a ese mínimo porcentaje de tendencias sexuales peculiares, que sí parece tener derecho a salir mofándose de todo. Pero dejar como símbolo un crucifijo en un espacio público es ofensivo. ¿Y saben a quién ofenden?, pues a ese porcentaje ínfimo de ateos confesos y anticlericales radicales. Entre algún grupo de ellos debe andar el jesuita Masiá y sus recuerdos de infancia.


He creido necesario clarificar que esa España nacional católica ya no existe y la del futuro todavía la estamos construyendo. Y en esa construcción lo católicos tenemos algo que decir a esta sociedad, aunque sólo sea para defender la civilización cristiana por encima de la Alianza de las Civilizaciones.