sábado 30 de enero de 2010

Debates sin sentido

Metidos de lleno en una crisis económica y social cuyo futuro sombrío nos persigue de manera implacable, no obstante hay voces animosas que vislumbran una luz al final del túnel. El ser humano sabe salir siempre a flote, está bendecido, no me canso de repetirlo. Puede lanzarse al abismo y crear monstruosidades, pero en algún momento el péndulo oscila de manera natural y todo regresa al cauce adecuado.

Yo sólo puedo añadir que mantengo firme la fe en Dios que me hace esperar lo mejor, aún en situaciones críticas. Por eso creo que la actitud del Parlamento Europeo que toma el derecho al aborto y la retirada de los crucifijos como un tema candente de debate, es una especie de despertador. Creo que la situación actual está sacudiendo la conciencia dormida, aletargada durante generaciones. Aquí acuden inmigrantes de todo el mundo y la tasa de natalidad es de las más bajas, sólo crece la de la inmigración. Sin embargo, el debate suicida es considerar el aborto un derecho, sin proteger la maternidad y la conciliación de la vida laboral y familiar.

A poco que se piense, vemos que la política social de los gobiernos progresistas, está estancada en lo económico, no puede ofrecer contrapartidas que favorezcan a las clases más necesitadas; las consecuencias son evidentes al escuchar un discurso que sobrevuela siempre en círculo: laicismo, derecho al aborto, matrimonio homosexuales, y adoctrinamiento social. Supongo que a los parados les debe de sonar a cuento chino esta demagogia que en nada soluciona su llegada a fin de mes. Pero viene bien ofrecerles servicios públicos que les hagan entender que gracias al Estado pueden sobrevivir. Si esto no les parece un sarcasmo grotesco es porque todos los días se encargan de publicitar las bondades del sistema.

Pues bien, mientras unos llaman progreso a la disolución de la vida, otros afirmamos que esta lacra del aborto está destruyendo nuestro futuro. Hoy hablaba el Gobierno de aumentar la edad para alcanzar la jubilación. No es una broma, el Estado de bienestar hace aguas, en parte porque no hay relevo generacional. Y sin embargo, ante esos hechos constatables, la demagogia parlamentaria se estanca en debatir sobre el crucifijo en los espacios públicos. ¿Tendremos ahora que demoler las cruces de los caminos?. ¿Molestará a alguien el Cristo de Velázquez en el Prado?.

Mientras el Estado de bienestar parece esfumarse por una dictadura económica que busca aumentar la productividad, generando desigualdades sociales insalvables, los creyentes conocemos por las fuentes originarias del cristianismo que la solución pasa por compartir con generosidad los recursos, en limitar el consumo, en educar para la solidaridad y el compromiso. En amar y cuidar lo que nos rodea. Educar para la vida es un designio de Dios, cuidar de los más necesitados un servicio a la justicia. Formamos una cadena cuyos eslabones no pueden romperse.

Pero algunos se empeñan en lo contrario en un contrasentido que hace modificar leyes a capricho. Cuando el hombre tiene la tentación de erigirse por encima del bien y del mal, termina por caer en un precipicio; afortunadamente sabemos que otros vendrán detrás para rescatar aquello que hemos roto creyendo en el progreso, cuando íbamos precisamente en dirección contraria.

Progreso no es ganancia de cuentas corrientes, sino bienestar puesto a disposición de la sociedad. Y mucho respeto a lo que otros construyeron. Respeto que algunos han dilapidado gastando la herencia de sus padres.

miércoles 27 de enero de 2010

Cristiana asesinada y masones socialistas

Comentaba hace unos días lo del “progrerio” pro islamista y algunos dijeron que aquel post era xenófobo. Pues hoy les traigo una noticia que no les va a gustar. En Pakistán una niña de doce años ha sido violada, torturada y asesinada por su jefe musulmán. Algunos no dudan en calificar el crimen de delito común. Como si fuera el pan nuestro de cada día eso de cargarse a jovencitas que trabajan de empleadas del hogar. Claro que el hecho tiene dos lecturas, la niña ayudaba a la familia con apenas unas rupias, por tanto era pobre, además de cristiana. Y por si faltaba algo su jefe era un abogado musulmán que intentó cerrar el caso comprando el silencio de sus padres. Shazia Bashir era presa fácil para un desaprensivo. Como tantas otras en muchos lugares del mundo; pero una servidora no se resigna a que desaparezcan en el anonimato porque todas merecen que su nombre salga a la luz.

No vamos ahora a descubrir los horrores del mundo, la esclavitud infantil, el pasarse por el Arco de Triunfo los derechos de la infancia en decenas de países; pero había que contarlo. El asesino ha sido detenido gracias a la presión de los grupos cristianos, que en su acoso por parte de los musulmanes no pierden la dignidad y se siente como una sola familia. Mientras pasan estas cosas por el mundo en España nuestro Carrillo, el de Paracuellos, sigue afirmando que los obispos de ahora son como los del 36. Y yo me pregunto si los socialistas de hoy en día no serán meros replicantes de aquellos otros que formaban el Frente Popular. O tal vez llevan camino de serlo por aquello de la Memoria Histórica sesgada que les cuentan en los libros.

Miren ustedes que llama mucho la atención que este mismo portal, tan próximo al ideario de la futura Alianza de Civilizaciones, omita que uno de los pesos pesados del puño y la rosa, pide a los católicos socialistas hacerse masones. Así con dos pares y mucho desparpajo, Luis Solana les explica en su blog lo bien que se sentirían siendo masones, y lo horrible que es estar bajo la mirada inquisitorial de los obispos. Hoy te dicen que no votes la Ley del Aborto y mañana te sugieren que no debes comulgar.

Es tan fino Luis Solana, que les explica cómo pueden creer en un Dios trascendente sin tener que pasar por la parroquia de San Carlos Borromeo; ya sobran hasta las rosquillas. Además Zerolo no tendría que confesarse, si es que sabe lo que es eso; y Bono podrá seguir casando a sus retoños sin pasar por la Iglesia, pero vestido de frac. Es todo un detalle cortesía del puño y la rosa.

Luego dirán que Rouco y sus secuaces, léase obispos de última hornada, son inflexibles con los dogmas. Y para animar al personal en esto de la fe, podrán en lugar destacado aquello de que el 90 % de los belgas está por la planificación familiar. Los hay que no escarmientan, vuelven a tropezar dos veces con la misma piedra. Se han creído que esto de dominar a las masas con los medios va a funcionar toda la vida.

Digo yo que una vez comprobado que en gobiernos socialistas, sigue existiendo el paro y la miseria, pero se insiste con el anticlericalismo y la laicidad en un adoctrinamiento propio de manual trotskista; al menos los cristianos deberíamos ser más fraternos los unos con los otros. Por si ustedes no me siguen, les diré aquello de “cuando las barbas de tu vecino veas mojar, pon las tuyas a remojar”. Y lo que estamos comprobando hasta fecha es que los frentes que se abren contra los cristianos son muy fuertes y nada democráticos. Alguno saldrá ahora con lo del Concordato que lo tiene atravesado como una espina en la garganta. Para seguir con el bamboleo darán algún premio solidario a una Congregación, con el único objeto de hacerse la foto de compadreo. Pero mientras disminuyen los fieles en las iglesias, piden retirada de los crucifijos y cada día vemos más tules y gasas cubriendo las cabezas.

Hay que quitarse los complejos, ser creyente con ganas, supone defender las propias convicciones le pese a quien le pese. Y si la fe nos une por encima de otras consideraciones es seguro que esta tierra seguirá siendo cristiana por mucho que unos y otros se empeñen en llevarnos la contraria. Pero hoy tenemos una deuda con Shazia Bashir y todas aquellas niñas que sufren las mismas vejaciones. Había que contarlo.

lunes 25 de enero de 2010

Nada es imposible

En este mundo hay veces que caemos del caballo, como San Pablo, cuya conversión celebramos hoy. Puede ser una enfermedad personal o familiar; un accidente; o cualquier otro acontecimiento que produce una sacudida interior. Convertirse es mirar las cosas desde otra perspectiva, ver el mundo con unos ojos diferentes. Las experiencias personales son intransferibles, pero cuando alguien ha vivido un suceso de esas características, siente mayor compasión y empatía hacia el resto de personas que sufren en su piel los arañazos de la vida.

Ayer me quedé sorprendida frente a la reflexión de un hombre que no se atrevía a pedir a Dios la curación de su hijo. Se revelaba interiormente frente a un Dios milagrero. Consideraba que estaba siendo tentado por querer que rompiese el curso inmisericorde de la enfermedad. Sentí lástima por esa persona que era incapaz de abrirse a Dios. El camino de la oración también es un camino de súplicas, ruegos y preguntas sin respuestas. Y poder descansar la cabeza a los pies de Jesús, da una paz interior superior a cualquier receta de psicología barata. Sin embargo el hombre apelaba a los efectos beneficiosos de la fuerza mental para justificar el resultado de la oración de petición, buscando que ofreciese un halo de serenidad en el organismo enfermo. Intentaba racionalizar los beneficios de la oración.

No me cabe duda que a Dios no se le puede exigir un milagro, pero si se puede poner en sus manos al enfermo y decirle “Señor si tú quieres puedes, hágase tu voluntad”. ¿Por qué privar de esa plegaria a nadie?. ¿Por qué no recurrir a la intercesión de cualquier beato abierto a derramar las gracias del Señor?. A Dios le debemos presentar todas nuestras necesidades, en la seguridad de que él cuida de nosotros y sabe lo que nos conviene. Y eso no nos exime de buscar a los mejores especialistas, pero cuando todas las puertas humanas se cierran, no dejemos de mirar hacia arriba, lo extraordinario puede suceder, si entra dentro de los planes del Señor.

San Pablo perseguía a los cristianos de buena fe; así también la buena fe es la que cuenta en todas las opciones que realizamos, aunque algunas sean equivocadas. Ese es el misterio de amor que se nos pide, unas relaciones sin venganzas, sin envidias, relaciones sanas. Y crear alrededor un ambiente agradable que promueva la felicidad y la salud. La enfermedad es una fuerza negativa en el organismo que requiere saber dejar hacer a la naturaleza; además de las medicinas para el cuerpo, se necesitan medicinas para el espíritu. Ahí entra de lleno la oración. No tanto para pedir imposibles, exigiendo curaciones, como para dejarse trabajar en paz y con esperanza.

Por otra parte las conversiones personales pasan por esa etapa que el orgullo deja paso a la súplica humilde. Hay mucha gente orgullosa de su sabiduría, de su inteligencia, que es incapaz de sentir compasión por personas menos dotadas. Y precisamente el camino de Jesús nos lleva siempre a hacernos cargo de ese tipo de personas, a ayudarles. Los poderosos suelen recurrir a todo tipo de influencias y contactos antes que a Dios. Pues bien, es cierto que cuando se pierde todo, se empieza a ganar de verdad lo que más importa. Cuando ese hombre se queda impotente frente a la enfermedad de su hijo, se abre a la trascendencia y se pregunta si puede pedir a Dios un milagro.

Este hombre es uno de tantos que cae derribado del caballo y debe mirar en otra dirección. Confiemos siempre en la oración de unos hacia otros, en la oración de intercesión se producen muchos milagros. Y nosotros sabemos que para Dios nada es imposible. Ojalá ese padre sepa ofrecer su oración de súplica al Señor

sábado 23 de enero de 2010

El "progrerio" y la causa islámica



Esta democracia de papel cuché esclaviza a sus residentes a base de esgrimir los derechos como un mantra. De esta manera tan original mientras se cubre las necesidades básicas de cualquier inmigrante, se pierden prestaciones sociales y se avanza en la privatización de servicios. Somos tolerantes y dialogamos mucho, tanto que los de fuera aprovechan las conquistas de la sociedad del bienestar para aquello que les conviene. Por ejemplo para exigir que las musulmanas sean atendidas por mujeres médicos. Exigir que sus hijas no hagan educación física para no tener que quitarse el velo.

Frente a la inopia progre consentimos menús escolares para musulmanes sin respetar la cuaresma en los mismos comedores, para los católicos. Por lo visto un español católico tiene que comer carne en la escuela, mientras a un musulmán le privan del cerdo. No para ahí la cosa, ahora también exigen que la carne que comen sea sacrificada según los preceptos coránicos. Y por si no se han enterado imponen a sus hijas la sharia a los ocho años. Permitan que les diga que el panorama europeo es desolador. Hace décadas yo estuve en la residencia de Marruecos en la ciudad universitaria de París. Ninguna mujer utilizaba velo. Las musulmanas admiraban la independencia feminista de la mujer europea.

Hoy el velo no es una cuestión religiosa, sino cultural, es toda una concepción de la civilización que choca directamente con nuestras costumbres. Y las feministas callan. Ya hay un partido islámico dispuesto a conseguir votos musulmanes. El único segmento emigrante que está logrando imponer sus condiciones ante la mirada impávida de la población autóctona. Gracias a nuestra tolerancia se organizan asociaciones en defensa de una supuesta xenofobia. Los titulares persiguen al alcalde de Vic por no empadronar inmigrantes sin permiso de residencia. El presidente afirma que no dejará a nadie sin derecho a la educación y a la sanidad. Lo que no dice es que el agujero por el que las arcas del Estado se vacían tiene muchos puntos de conexión con dicho problema.

Somos un país con libertad religiosa y me parece conveniente que exista el diálogo interreligioso, siempre que haya una relación biunívoca. Lo lamentable es ver a muchos religiosos dar jabón a los musulmanes con premios de diálogo y amistad de culturas, mientras se silencia que se está asesinando a la población cristiana de sus países de origen. Que la web islam diga algo que demuestre la existencia de buena voluntad. Cierto que hay muchos musulmanes ajenos al fundamentalismo, gracias a Dios. Pero no es menos cierto que cuando existe un vínculo religioso mezclado convenientemente con su dosis de raíz cultural, ese pueblo se vuelve una piña.

Así que conviene decir alto y claro que esos ateos y laicistas que les hacen el juego, junto a miles de creyentes afectados por el buenismo, no ven las orejas al lobo. Tendremos que sacar a relucir que Francia ya se está blindando contra el burka, que Suiza también se blinda contra los minaretes. Es una cuestión de supervivencia, no se ha dado una inculturación de los inmigrantes, sino que son ellos quienes cada día ganan más adeptos a su causa. Las escuelas están sufriendo en sus carnes esa desvergüenza de exigir derechos. Ellos siguen a lo suyo, primero eran casi invisibles, ahora se pasean orgullosos, abren sus comercios los domingos y cierran los viernes. ¡Olé sus bemoles!.

Hablar de derechos es fundamental, siempre y cuando respetemos unos cuantos principios para todos. Si la futura Alianza de Civilizaciones consiste en abrir las puertas a la poligamia, la ablación del clítoris, el velo en las escuelas, la dieta islámica, o exigir piscinas para musulmanes, flaco favor le hacemos a la sociedad occidental.

Y todo ello sucede mientras se retiran las cruces de nuestros espacios públicos con el aplauso cómplice de la indiferencia general, algo muy grave está sucediendo en la sociedad. Y no digo que la culpa sea de los musulmanes, sino más bien del cretinismo local

jueves 21 de enero de 2010

El Pacto Educativo, una de suspense

Con enormes dosis de sentido común, vocación por el servicio y cierto grado de buen humor, el profesorado español sigue intentando educar y enseñar, pese a los sucesivos Ministros de Educación que han ido saliendo a diestra y siniestra; nunca mejor definida la izquierda que con ese calificativo. Porque el sistema socialista lleva veinte años en vigor y agoniza, basta leer los informes que siguen delatando que algo se ha hecho mal. También es verdad que la política educativa permite regiones privilegiadas y otras que están a la cola. Y el sistema es idéntico en una zona que en otra. Que me lo expliquen oiga.

Yo no voy a dar recetas, para eso están los expertos, pero en mi humilde opinión de enseñante creo que el esfuerzo y el mérito son buenos para la sociedad; y dejar copiar en los exámenes en base a un complejo entramado legal, es lo más absurdo que he podido oír respecto a la enseñanza. Y miren que habré leído tonterías. Pues la Universidad de Sevilla lo encuentra tan normal. Así va el país.

Corrientes pedagógicas, cambios de nomenclaturas, para dar visos de renovación a lo que era "el mismo perro con diferentes collares". Y la última estocada poner una asignatura como EpC que roza lo anticonstitucional. Y como las cosas de palacio van despacio, ahí sigue la dichosa maría monopolizando los debates como si fuera lo más importante en el Pacto Educativo. Es obvio que el PP no hizo nada por mejorar el sistema, perdió tiempo en otras guerras y se le escapó de la mano algo tan fundamental como la educación. ¿Pero será capaz ahora de negociar algo sensato?.

No voy a abrir la Caja de Pandora para descubrir que con muchos menos recursos años atrás la enseñanza tenía un nivel más alto. Basta repasar los libros. Y si me preguntan el por qué, les diré que hay un complejo entramado de teorías pedagógicas que han estado monopolizando nuestras aulas. Hemos mejorado mucho en Educación Especial, en integración y en igualdad. Pero se ha perdido por el camino el deseo de aprender y de mejorar. Hoy los escolares tienen otros intereses diferentes y una cultura visual de primer orden. Pasan más horas delante de las pantallas que en la calle jugando y socializándose de manera natural.

El caso es que el Pacto Educativo me está oliendo a "merienda de negros". Es un apetitoso bocado negociable en función de determinadas estrategias. Y así no vamos a ninguna parte. Es decir seguiremos en la cola de todas las estadísticas europeas. Mira por donde ni invertimos en educación lo que otros países, ni funcionamos a nivel competitivo en cuestión de cerebritos; aquí siempre hemos sido muy ácratas con eso del talento. El caso es que los futuros dirigentes de esta sociedad están ahora metidos de lleno en esa cosa que han dado en llamar Plan Bolonia. Y mientras nos prometen ordenadores por alumno como si los Reyes viniesen de rebajas, cada día aumenta la “burro-cracia” en esto de enseñar. ¡La de papeles que hay que llenar!.

Lo curioso es que ahora nos quieren medir la profesionalidad, que es una cosa muy frecuente para todos los funcionarios, donde cualquiera es capaz de opinar si sabes o no sabes, si vales o no vales; eso después de años de estudio, una oposición, cincuenta cursos de formación y horas de dedicación exclusiva.

Dicen que somos funcionarios,ni productivos ni comerciales, que tenemos muchas vacaciones, que vivimos sin dar palo al agua, por eso todo el mundo se cree con derecho a hablar de educación y a quienes menos preguntan es a los profesores. Le vamos a pedir a Gabilondo que deje de hablar con los políticos y empiece a dialogar con los docentes. A lo mejor superamos el sistema finlandés. Yo creo en los milagros

martes 19 de enero de 2010

Mucho ojo con el circo de la solidaridad

Las catástrofes son causa de muchos males. Lo estamos viendo en Haití. Una población masacrada, una ciudad derruida por un temblor equivalente a un montón de bombas o a un estallido nuclear. Y si faltaba algo, el caos, la rapiña, los saqueos, la desolación. Es como una plaga bíblica, como los cuatro jinetes del Apocalipsis. El pueblo de Haití merece algo más de toda la comunidad internacional, no sólo ni exclusivamente dinero, sino mucha cooperación y trasvase de especialistas: médicos, enfermeros, bomberos, policía, militares; todos ahora deben seguir un esquema diseñado por especialistas en grandes catástrofes. Y no se puede estar al albur de cincuenta estrategas. Nos guste o no, se necesita mano férrea. Y lo mejor que puede hacer la ONU, EEUU e incluso UE, es enviar al ejército para que organice la distribución de las ayudas.

El ser humano es así, capaz de lo grandioso y de lo más vil. Y cuando la necesidad propia y de los tuyos acucia, no hay barrera que te pare. La única barrera de contención la tienen que organizar ahora los misioneros que están allí a pie de obra. Ellos que conocen a la población y tienen un determinado prestigio deben liderar el auxilio de la población, junto con fuerzas militares que les den garantías. Porque de lo contrario cada día se irá a lo peor. Los desmanes aumentarán y los asesinatos por una botella de agua pueden estar a la vuelta de cualquier casa derruida.

La esperanza viene de fuera y tiene que notarse. La ciudad debe parcelarse y cada parcela tener su control y su personal de seguridad; y esto hasta que puedan llegar las maquinarias para desescombrar y la gente comience a trabajar cooperando para levantar de nuevo la ciudad. Duele en el alma ver a esos famélicos niños abandonados recorriendo la calle a lloros buscando a su madre. Si no hay personal dispuesto a concentrar en parcelas a la población y organizar suministros por zonas, el caos irá en aumento.

Así que es una lástima que a cientos de kilómetros alguien critique la ayuda militar de EEUU que geográficamente se encuentra más próximo y por tanto puede desplazar mayor contingente de soldados en menor tiempo. No se trata ahora de juzgar una invasión extranjera. Es que es necesaria esa invasión por parte de todos los países con contingentes que vayan a permanecer allí hasta levantar con un mínimo de garantías las infraestructuras y comenzar a funcionar de modo normal. Creo que la gente no es consciente de lo que esta catástrofe significa para Haití. El país ya no puede funcionar de modo autónomo y deberá resignarse a mantener personal extranjero hasta que sea capaz de volver a funcionar.

Eso mismo están suplicando todas las organizaciones que se encuentran en la zona y a las que se debe encauzar todo tipo de ayuda económica o material. Lo que no se puede ahora montar es un circo mediático recaudando fondos que nadie sabe si van a llegar a su destino. Por favor, no envíen dinero a cuentas que no tengan personal en la zona, porque no es seguro que su donativo llegue al destino. Las ayudas deben canalizarse en las ONG con infraestructuras que operaban allí, más que nada porque ellos conocen el terreno y saben bien dónde y cómo deben distribuir la ayuda.

Misiones Salesianas
Banco Popular
Titular: Misiones Salesianas - Ayuda Haití
CCC: 0075 0001 85 0607077059

Entreculturas
Santander 0049 0496 83 2010200200
BBVA 0182 4000 62 0208002127
Fundación Proclade (Claretianos):
Entidad Bancaria: Santander Central Hispano
Nº Cuenta BSCH: 0049 3283 56 2015006031
Sucursal: Capitán Haya, 37 Madrid

Manos Unidas
Banco Santander, referencia 'Emergencia Haití' 0049 1892 63 2210525246

Cáritas Española (Tfno 902 33 99 99)
Banco Santander 0049 1892 64 2110527931;
BBVA 0182 2000 21 0201509050;
La Caixa 2100 2208 39 0200227099;
Banesto 0030 1001 38 0007698271;
Caja Madrid 2038 1028 15 6000969697;
Banco Popular 0075 0001 81 0606839307;
Banco Sabadell Atlántico 0081 0216 74 0001306932;
CECA 2000 0002 20 9100382307;
Bancaja 2077 1277 10 3100146740;
CAM 2090 5513 04 0040370409.

Ayuda a la Iglesia Necesitada (Tfno 902 636 737)
Banco Popular: 0075 0080 17 0601667548
Indicar referencia TERREMOTO HAITÍ
Cruz Roja (Tfno 902 222 292)
BBVA 0182 5906 86 0010022227
Banco Español de Crédito 0030 1001 35 0004707271
Banco Sabadell-Atlántico 0081-0627-34-0001114312
Bankinter 0128-0010-97-0100121395
Caja Madrid 2038-0603-29-6006640085
C.E.C.A. 2000-0002-28-9100510908
Deutsche Bank y Bancorreos 0019-0631-22-4010202020
La Caixa 2100-0600-85-0201960066
Banco Popular 0075-0001-89-0600222267
Banco Santander 0049-0001-53-2110022225
Triodos Bank 1491-0001-21-0010003006
Uno - e 0227-0001-85-0202438590

domingo 17 de enero de 2010

"Existen males mayores que lo que ha pasado en Haití"

Tengo grabada en la retina la imagen de un fotógrafo de guerra. Está viendo como una joven se esconde tras una pared en ruinas y la cámara enfoca como al mismo tiempo se va aproximando un soldado por otro ángulo. El fotógrafo contiene el aliento y apunta la cámara hacia el objetivo, está a la expectativa para conseguir ese momento en el que el cráneo de la joven va a ser alcanzado por un disparo. Al mismo tiempo la imagen muestra el rostro del fotógrafo expectante y la joven víctima mirando hacia el objetivo, son segundos en los que hubiera podido hacer una señal a la joven, gritar al soldado, distraer al ejecutor y salvar a la víctima. El drama es que esa imagen será premiada y perseguirá al fotógrafo, esos minutos hasta ver el cráneo abierto de la joven se fijarán en su retina y la culpa corroerá el futuro del periodista.

Esta historia tiene una moraleja sabrosa, no todo vale, especialmente cuando se pierden los principios fundamentales que nos hacen distintos a los demás seres vivos del planeta. El principio del auxilio a la víctima, el de la ética frente a la noticia fácil y el titular excepcional, deben estar siempre presentes. Pero lo cierto es que quienes intentamos escribir con una determinada periodicidad, también nos sentimos influenciados para tratar un tema de manera correcta. Es fácil caer en lo mismo que ahora estoy criticando. Provocar al lector con un titular llamativo. Manipular una frase para crear una noticia. Pero eso también tiene su precio. Podemos provocar situaciones como la del fotógrafo, situaciones que nos persigan hasta la almohada.

Monseñor Munilla ha sido pillado con una frase desafortunada que él mismo ha tenido que explicar en otros medios. Al decir: «Existen males mayores que lo que ha pasado en Haití». no es que el obispo carezca de entrañas de misericordia como quieren hacernos creer; lo cierto es que son los periodistas quienes utilizan cualquier frase para convertir en titular lo que tiene una explicación que no alcanzan a comprender. No, la realidad de una mística desencarnada no existe, pero lo cierto es que para la prensa sólo es noticia lo que vende. Y si hace quedar mal a la Iglesia cubre otro objetivo, zaherir a la jerarquía y vencer la autoridad moral de la Institución sacando a relucir sus miserias, aunque sea con medias verdades.

Perder la vida no es una tragedia para un cristiano, porque todos vamos a tener el mismo final. Perder el alma es mucho más doloroso porque se convierte en una carrera fracasada. Creemos en la resurrección de los muertos y que el aparente final de esta vida se convertirá en una promesa de felicidad en presencia de nuestro Señor. De modo que sintiendo misericordia por quienes sufren y haciendo lo posible por socorrerlos, monseñor Munilla quería expresar con sus palabras que sólo nos conmueve lo grandioso, mientras que el día a día pasa por nuestro lado con miles de tragedias a las que no hacemos caso. Incluida la de nuestra propia alma.

Hoy rezamos por las víctimas de un terremoto, pero nos olvidamos de aquellas otras que no son portada de los medios y por lo tanto quedan ahogadas en el silencio. ¿Acaso somos conscientes que en un mismo minuto viven y mueren miles de seres en el mundo?. ¿Caemos en la cuenta de que nuestra vida tendrá un final y un juicio?. No, no es espiritualidad desencarnada hacernos pensar que la vida de pecado nos llevará a la infelicidad. Y con ello no estoy intentando echar un capote a monseñor Munilla. Tan sólo reflexiono con los titulares que hoy alimentan nuestra vista. Unos titulares que tienen su precio.

Espero que los periodistas que disparan sus frases como el fotógrafo de la historia que relataba al inicio, tengan también clavadas en su reina las palabras que hoy escriben. Porque pudiera ser que éstas les persigan más tarde. No se puede utilizar a un obispo para atacar la fe. Si se trata de vender a la jerarquía como fariseos y a los misioneros como apóstoles sagrados, algunos tendrán que reconocer que hay de todo en la viña del Señor, también entre quienes viven a cuenta de las historias que publican

viernes 15 de enero de 2010

La tierra tembló también para los ricos

Lo más parecido a una guerra es un terremoto, al menos en la desolación de sus calles y la ruindad de sus edificios. También lo es en el goteo de víctimas. Sin embargo lo que diferencia esta tragedia de la otra es que la primera sucede en segundos y la segunda se desarrolla a lo largo del tiempo, durante meses o años. Ambas son terribles, pero no pueden compararse.

No hay nada que se le pueda decir a quien se encuentra ahora en estado de shock, derrumbado como los edificios, buscando a los suyos o sencillamente desesperado por haberlos perdido. Momentos en los que se cruza la línea que separa la vida y la muerte, momentos que cambian por completo la realidad circundante. Seguramente muchos se preguntarán dónde estaba Dios cuando tembló la tierra; cuando se tragó a los familiares y todo el esfuerzo de años convertido en pavesa. Hay que serenar los ánimos, Dios está siempre con los afligidos, El eligió ser víctima y nos mostró el camino para llegar al Padre: Yo os digo que todo lo que hiciste al más pequeño de mis hermanos, me lo hiciste a mí. (Mt 25, 40).

Afortunadamente son muchos los samaritanos que ahora se vuelcan en ir al mismo territorio, arriesgando su vida, para poder ayudar en lo que puedan. Lo necesario es la calma y el control. En un estado de shock se pueden cometer actos heroicos y también deleznables, la rapiña oculta en los pliegues de la miseria puede aflorar convirtiendo en una segunda pesadilla los días que vendrán a partir de ahora.

Esperemos que la mayoría viva momentos de solidaridad. Al menos eso deseamos desde todas las partes del mundo. Hace dos días que Haití está en la boca de todos, también en nuestras oraciones. Levantar una ciudad de las ruinas, aunque resulte doloroso, puede ser también una oportunidad para muchos que solo tenían por meta la emigración. Si el gobierno sabe edificar con medidas de seguridad, Puerto Príncipe resurgirá de sus cenizas con mayor esplendor. Y tal vez el paro, el hambre y la desolación, pacten una tregua.

No es un país afortunado, aunque lo sea su entorno caribeño. Su historia nos recuerda un pasado lleno de dolor y esclavitud, de corrupción y dictaduras. Apenas hace cuatro años que han salido de una de ellas. Y hoy no tienen ni palacio presidencial, residencia de la autoridad civil; ni catedral, templo del Señor. Pero sabemos que hay cientos de religiosos dispuestos a entregarse de nuevo a la reconstrucción de esta ciudad. Un país con la renta per cápita más baja de toda América, que recibe ayudas para el desarrollo que ahora deberán duplicarse. No en vano antes del terremoto ya vivía el 70% de su población en la pobreza.

Hoy se han igualado las diferencias, los edificios suntuosos están en el suelo. La necesidad de agua, comida y medicamentos, iguala a su población. Que nuestra ayuda sea generosa y nos mantengamos unidos en la oración. La prioridad ahora es ofrecer ayuda humanitaria a la mayor brevedad. Y en ello están la mayor parte de los países del mundo. "Dios siempre escribe recto aunque sea con renglones torcidos".

Que la esperanza brille en los ojos de todos los hijos de Haití, la corrupción y los dictadorzuelos han temblado bajo el mismo suelo. Y ahora puede que llegue el momento para construir sobre bases más sólidas. Que Dios escuche a su pueblo

miércoles 13 de enero de 2010

El arzobispo de Granada y las hordas feminazis

Al arzobispo de Granada le pasa algo raro. Le llueven los pleitos y denuncias por doquier. Es un claro caso de gafe eclesial, no me inmiscuyo en su gestión, pero me preocupa esa imagen adusta y bronca con la que aparece en todas las fotografías. Me da que padece úlcera de estómago o lleva camino de padecerla. El caso es que su último rifirrafe viene a cuento del aborto. Las féminas han abierto una página en faceboock para empapelarlo en un juzgado como incitador a la violencia de género.

Han tenido que salvar su imagen los portales más afines al purpurado en una especie de contra campaña para aclarar equívocos. Y hoy mismo el obispo se disculpa por no haber sido muy hábil en el discurso que levantó las iras femeninas. El tema viene de largo, se trata como siempre de denunciar que el aborto es un crimen nefando, pero para articular que la mujer es la máxima víctima de este desaguisado, el mitrado insinuó que el derecho al aborto fomentaba la violación. O eso es lo que intuyeron la féminas. Nada más lejos de lo que en realidad quería explicar el obispo, para quien la falta de respeto hacia el acto unitivo del hombre y la mujer, dejaba a ésta última en franca desventaja. En realidad al obispo lo debieran perseguir los varones que apuntan y disparan a discreción, dejando a las víctimas indefensas. Y si no lean exactamente qué es lo que dijo el obispo:

“ Pero matar a un niño indefenso, ¡y que lo haga su propia madre! Eso le da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella, y se la traga como si fuera un derecho: el derecho a vivir toda la vida apesadumbrada por un crimen que siempre deja huellas en la conciencia y para el que ni los médicos ni los psiquiatras ni todas las técnicas conocen el remedio.”

Aunque intente deshacer el entuerto, el san Benito le cae a pelo: va a ser el obispo instigador de la violencia de género. Y lo va a ser porque el feminismo busca las vueltas a la Iglesia que en materia tan seria viene diciendo lo mismo durante siglos. O tal vez no dijese lo mismo porque fundamentó el inicio de la vida en otro estadio al que hoy nos permite la ciencia. No lo sé, ni me importa lo más mínimo. El derecho al aborto es un contrasentido. Es como legalizar el derecho al asesinato. La vida tiene que ser protegida desde su inicio, nos va en ello nuestra propia dignidad como seres humanos.

¿Acaso no nos diferenciamos del resto de las especies?. Pues eso es lo que debiera reivindicar el mitrado, que nuestros avances sociales y técnicos permiten defender la vida y protegerla para siempre de los depredadores que se desentienden de la carne de su carne. La sociedad debe articular vías para fomentar la maternidad con garantías, sin que ninguna mujer tenga que llegar a deshacerse del ser que crece en sus entrañas.

Pero bueno, el caso es el que es, que le tienen tomada la medida a la Doctrina de la Iglesia y por ese camino resulta que va a ser la única Institución que quedará defendiendo la vida del ser más débil. Como para no sentirse orgullosos de pertenecer a ese grupo. Yo desde luego ya tengo noticias de gente no creyente que está dispuesta a apoyar las causas pro-vidas, sin matices de política barata. Esa que consiste en ir a la contra solo porque conviene a determinados intereses.

Pues nada, Monseñor Javier Martínez, la cabeza bien alta y sin arrugarse frente a las hordas feminazis

lunes 11 de enero de 2010

El calendario laico de Logroño, una memez que se repite

Los calendarios laicos ya eran una realidad antes que el Ayuntamiento de Logroño publicase el suyo, la novedad estriba, según cuenta La Gaceta, en que desaparecen onomásticas y advocaciones religiosas para ser sustituidas por fiestas musulmanas. La idiotez solo tiene una lectura, se puede entender que celebremos el día del libro y el nacimiento de Isaac Newton, de esas efemérides algunos piensan que vale la pena reseñarlas. Puestos a recordar preferiría dar un toque histórico a los almanaques. Que en Logroño celebren la Batalla de las Navas de Tolosa puede aumentar el nivel cultural de su alcalde y de todo el consistorio, alguno habrá que consulte una enciclopedia y con ello todos saldríamos ganando. Pero está claro que molestaría a la población musulmana.

Lo que no tiene perdón es hacer concesiones a una minoría al mismo tiempo que se da un bofetón a las propias tradiciones. Cuentan que el 24 de febrero es El Maulid o nacimiento del profeta y se obvia que el 17 celebramos el miércoles de ceniza, algún tonto dirá que esto es la futura Alianza de Civilizaciones, dar un bofetón a la iglesia católica siempre sale gratis. Pero miren ustedes el poco nivel de quien preside el Consistorio, haciendo concesiones a un población que apenas será la décima parte del total que puestos a celebrar no se le ocurre ser un poco europeo, les serviría la misma fecha para anotar el óbito de Johann Gutenberg, alguien que merece ser conocido por inventar la imprenta.

Estas sutilezas tienen su importancia, lo ridículo es anotar el día de la bendición de las rosquillas y esconder que es San Blas el patrón de tal tradición. El día 5 de enero queda reseñado como la cabalgata de Reyes, sin que aparezca el día de la Epifanía a continuación. Deben pensar que eso de las cabalgatas fomenta el buen rollito pero la Epifanía no merece ser anotada, al fin y al cabo cada vez son más quienes desconocen su significado religioso o tal vez porque también es La Pascua militar. Sin embargo yo sigo apostando por la cultura y hubiera dejado constancia que en tal fecha se estrenó en París El sombrero de tres picos, de Manuel de Falla.

Ya ven ustedes lo fácil que es ser laico, culto y progresista, para suprimir fiestas religiosas con un poco de ecuanimidad, obviando cualquier tradición religiosa. Pero el señor alcalde de Logroño lo que quería era congraciarse con una determinada población que encima no le va a consumir el producto de la tierra, por aquello de que el profeta prohibió las bebidas alcohólicas. Sin embargo aparecen para el 21 de septiembre las Fiestas de la Vendimia y de la Semana Gastronómica, obviando que son las fiestas del patrón del pueblo para lo cual habría que nombrar a San Mateo, aunque tampoco hubiera estado mal recordar que también fue el óbito de Carlos I de España y V de Alemania.

Digo yo que lo cutre es no saber promocionar la propia historia y cultura, mientras se le baila la gracia a un colectivo que merece respeto, sin ninguna duda, pero no es necesario hacerse pro musulmán para esconder el laicismo. He consultado mi calendario laico y me indican que un día como hoy falleció la escritora chilena Gabriela Mistral, premio Nobel de Literatura en 1945. Que tome nota el Consistorio de Logroño para el próximo año. Hacer cultura puede ser más educativo que deshacerse de las propias tradiciones

sábado 9 de enero de 2010

Me quedo con Tu Palabra

Estoy dispuesta Señor, quiero llevar un registro diario contigo. Que tenga unos minutos de reflexión, de oración. Ya sé que no consiste todo en mera palabrería, que hay que contemplar y escuchar, antes que hablar a borbotones. Y la verdad es que tenemos poco tiempo para contemplar, para sentarnos tranquilamente a ver pasar la vida. Me imagino en un banco del jardín observando las tórtolas, los pájaros, las vaporosas nubes, el azul límpido del cielo. Me siento ahí, un rato, a ver jugar a los niños, a reír con ellos, a respirar aire puro.

Y mira, tengo que decirte que me faltan horas para ese hueco diario. Abro el ordenador y contemplo el mundo desde el universo digital, devoro las noticias, casi sin tiempo para darme cuenta de lo evidente. Que tras la curva por la que derrapó aquel automóvil, también se deslizaban dos vidas, llenas de sueños, de proyectos frustrados de golpe. Una pareja, anónima, cuatro iniciales y sus años. ¿Quién piensa en ellos? Son datos estadísticos, noticia de suceso. Pues sí, ahí está la cosa, tras un suceso hay toda una historia. Me lo enseñó mi madre, quien a su vez lo aprendió de la suya.

Así que hoy he vuelto a recorrer la prensa para orar contigo algún suceso, alguna historia. Y es que hace falta orar las noticias, dejar que reposen, sacarles su jugo, paladear su amargura o su ternura. Porque también hay historias tiernas que se pierden entre docenas de titulares. Y encima están todas esas anécdotas que pasan desapercibidas con el ir y venir del trabajo a casa. ¡Cuántas cosas se compartían en el turno de la compra!: “¿Sabes que Isabel ha tenido un niño de cuatro kilos?”. “Y Amancio está ingresado por algo del hígado”. Así toda una letanía de tienda en tienda, Aquello se podía llevar a tu presencia, ponerlo en tus manos. “Que crezca sano”.”Que salga con bien de todo”.

Eran otros tiempos, ir a la compra suponía toda la mañana. Pero eso fue en el pasado, entonces la compra diaria era un ir de un lado al otro recogiendo la vida del vecindario. Hoy como mucho dejamos caer algún comentario a la cajera del súper, pero no da tiempo para tratarnos, el siguiente espera nervioso en la cola. Sabemos su nombre, que está casada, que tiene dos niños. Poco más. Por eso necesito pararme y hacer memoria de lo que alguien me cuenta, registrar en mi chip personal cada anécdota. Porque ahí está la vida, con todos sus pliegues. ¡Qué me importa a mí Madonna! Es ella la que necesita cautivar al público para vivir de su arte. Pero bueno, da igual, me gusta su nueva canción, así que también la llevo a tu presencia. Es buena música, el mejor lenguaje para el alma, las notas que conmueven el espíritu.

Pues sí Señor, aquí estoy detrás de un teclado haciendo memoria de mi vida. No, no te voy a pedir nada, me lo has dado todo. Yo no existiría sin tu Amor, no puedo concebir mi vida sin Tu presencia, así que mira, eso sí, te lo pido, te lo ruego, no te separes de mí. Contigo al fin del mundo, sin ti ni un pie de movimiento. Y que siga lloviendo la abundancia de días que se suceden unos a otros, siempre nuevos, hasta que Tú quieras.

Bueno, también te pediría fuerza para sobrellevar lo más pesado y alegría para que no se note el peso. Y también saber hacer felices a quienes están a mi lado. Pero me persigue una noticia que no sé digerir. La homilía del arzobispo de Granada denunciando el aborto y casi justificando con él futuras violaciones. ¿Está chalado ese obispo o tienen sus palabras una cruda visión del futuro? Quita, quita, no me dejes pensar en esas cosas, mejor recordar que esta mañana he visto caer unos copos de nieve y todo el mundo ha ido llamando de un lado al otro avisando que nevaba. ¡Qué fiesta para la vista si hubiera cuajado! Vale, Señor, mañana más. Ahora me quedo con Tu Palabra de este lunes:

En aquel tiempo, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma. Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle: - «Estamos en despoblado, y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer.» El les replicó: - «Dadles vosotros de comer.» Ellos le preguntaron: - «¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?» Él les dijo: - «¿Cuántos panes tenéis? Id a ver.» Cuando lo averiguaron le dijeron: - «Cinco, y dos peces.» Él les mandó que hicieran recostarse a la gente sobre la hierba en grupos. Ellos se acomodaron por grupos de ciento y de cincuenta. Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió entre todos los dos peces. Comieron todos y se saciaron, y recogieron las sobras: doce cestos de pan y de peces. Los que comieron eran cinco mil hombres.
Palabra del Señor. San Marcos 6, 34-44

miércoles 6 de enero de 2010

Católicos y del PSOE una combinación imposible

Increíble la gente de Religión Digital está “abonado”, no se entiende esa defensa a ultranza del parlamentario José Bono. Si los católicos estamos por seguir la disciplina de partido antes que los mandamientos de Dios, algo anda mal. A esas cosas no se les puede decir imposiciones de la jerarquía. El Sr. Bono ha echado un pulso a la CEE y lleva las de perder por mucho que le salgan los palmeros elevándolo a la gloria de Bernini.

No, no hay posibilidad hoy de ser católico y socialista del PSOE, quede claro. Porque las leyes que están promocionando se oponen frontalmente a nuestra fe religiosa. Aunque hayan aprendido a navegar en las sutiles aguas de la diplomacia o el tira y afloja, hay cosas que necesitan referéndum, no pueden imponerse por el rodillo de la mayoría, porque dividen a la nación. Hay vergüenzas que no se pueden esconder, como vender la patria a los apoyos nacionalistas para sacar las leyes que interesan. Todo ese mercadeo no es alta política sino bajo, bajísimo nivel del arco parlamentario sediento de conseguir el poder por encima de cualquier otra consideración.

El Sr. Bono no puede presumir de ser católico si no sabe ejercer como tal. Católicos socialistas a la carta los hay a puñados, pero no van a comulgar a Entrevías y casan con frac a sus hijas, eso se llama incoherencia. ¡Qué tiempos aquellos de las chaquetas de pana, rústicas y proletarias!. No vamos a dejar que nos engañen, no hay izquierda ni derecha. Son los mismos perros con diferente collar. La alternativa progresista la han dejado en manos de la ideología hedonista, sin más propuesta de relevo, salvo esa empanada de la Alianza de Civilizaciones que nos lleva directos al sumidero.

Para esta crisis capitalista sólo han encontrado una receta, la huída hacia adelante, hacia el precipicio. Si el cuerpo aguanta eso es lo que propone el Sr. Zapatero y sus sátrapas de salón. El Sr. Bono ha retado el sentido común. No se puede estar de acuerdo con convertir en derecho el aborto. No estamos ante la misma ley de despenalización en ciertos supuestos, sino ante una futura educación que enseñará que se puede abortar en determinados plazos, siempre que lo decidamos, sin respeto a la vida, sin coartadas del mal menor. Eso es una ruindad, por ese camino terminarán por aceptar la ingeniería genética o cualquier salvajada, sin consideración a ningún principio. Una vez saltada la barrera del derecho natural hacia el abismo, todo es posible.

Me resulta increíble que se pueda pensar siquiera que se van a reducir los abortos. Cuando las cifras descubren que van en aumento progresivo. Y no vale que hablemos de las leyes en el pasado, porque no es lo mismo tener un sistema de despenalización en tres supuestos que un derecho a destruir la vida. No, aunque el tercer supuesto fuera un coladero, ahí lo que se puede decir es que no se tuvo la valentía de legislar con firmeza para evitar la sangría, pero nada más.

Claro que ahora se levanta la marea pro vida con mayor ímpetu. Es que lo que se juega no es un tema baladí. Nadie se hubiera metido con el Sr. Bono si este no estuviera utilizado para lanzar el guante a la CEE. Han querido demostrar que la sociedad está con ellos, con los matarifes psoeros y que la jerarquía es una rémora a la que nadie hace caso, pues ahí tienen la respuesta. La mayoría social no está a favor de la nueva Ley del aborto que lleva consigo el paquete de adoctrinamiento en los centros escolares.

No es una cuestión política sino ética. Y se ve que todavía queda sentido común en la sociedad, les repugna convertir en derecho la muerte de un inocente. Vuelvo a decir que lo progresista no está ahora con el PSOE que se ha convertido en un partido sin principios, dispuesto a imponer sus criterios engañando al pueblo español. Aunque "los abonados" insistan nadie se traga la mentira.

lunes 4 de enero de 2010

La religión y la filosofía en pantalla


Dos películas para ver y pensar en las que se encuentra la ausencia y la presencia de la religión. El erizo es una película mediocre que sugiere leer el libro “La elegancia del erizo” de Muriel Barbery, para entrar en ese universo que sus tres protagonistas apenas insinúan. La portera desaliñada que posee un alma cultivada y hermosa, se cruza con un viudo japonés con quien, según me indican los lectores de la obra, mantiene interesantes diálogos. No en vano la autora del libro, Muriel Barberry es profesora y filósofa, además de escritora. Es curioso que fuera precisamente esa tensión dialéctica la que intuía y echaba en falta en la película. No voy a negar que la interpretación es muy apropiada. Pero tampoco dejaré de anotar que me parece infortunado que una niña decida suicidarse el día de su doceavo cumpleaños. Una niña inteligente e incisiva que va grabando los últimos momentos de su existencia y se recrea con deleite en la muerte, simulando los efectos de su suicidio en un indefenso pez de colores. Las claves de la película nos dan las pistas por las que se desenvolverá con soltura la novela.

La niña me resulta repelente, muestra su necesidad de trascender la vida cotidiana completamente cubierta en sus más mínimos detalles. Su mundo se derrumba por una ausencia de sentido, es fiel reflejo el vacío existencial y nos recuerda lo peor de nuestra juventud de hoy. La madre, apenas le hace caso, el padre más de lo mismo. Tan sólo el encuentro con el viudo japonés y la portera de su finca, suponen un acicate de interés en su plácida existencia donde todas sus necesidades están cubiertas. El tedio del rico es insufrible y si encima se lamenta de lo bien que vive, ya produce arcadas.

Avatar en cambio es una película extremadamente religiosa. Aquí los habitantes de Pandora se encuentran imbuidos de un respetable misticismo que rodea toda su existencia y afecta a cualquier ser vivo. La naturaleza y ellos forman una simbiosis única. Su vida carece de sentido sin esa presencia religiosa. Cameron ha tenido el acierto de mostrar al terrícola con toda su crueldad, los alienígenas son ahora los humanos que se muestran codiciosos y capaces de provocar una guerra para alcanzar su objetivo. No deja de ser irónico que salgamos tan poco agraciados en nuestras convicciones morales. Viendo la película se entiende el drama del Tercer Mundo y las grandes compañías que sangran su piel.

Avatar es una película que marcará historia porque representa un antes y un después en efectos especiales. Ya pueden temblar los maquilladores sustituidos ahora por imágenes tridimensionales de ordenador. Marcará época por otro motivo, porque muestra una filosofía de vida que da sentido a la existencia. Porque su lengua y sus costumbres son éticas de inicio a fin. Podríamos subrayar que las simpatías hacia los habitantes de Pandora dejan al descubierto un cierto maniqueísmo. El buen salvaje y el corrupto occidental. Algo que se ha explorado en otros siglos en la literatura y que ahora llega de la mano de la ciencia ficción en la gran pantalla.

Sin embargo, no se puede negar que la película mantiene su ritmo narrativo cohesionado durante todo el metraje. Buenos efectos, buen guión y acción. Combinaciones que servirán para convertirla en una joya de culto.

Como habrán podido comprobar son dos películas completamente diferentes. En El erizo hay una vuelta hacia la introspección y el existencialismo. Mientras que Avatar es toda una sociedad la que se conmueve y choca con los humanos, seres capaces de crueldad y codicia sin límite. Pero en ambas existe una tensión que nos habla de lo trascendente, de alguna manera hay un nexo común. Una civilización indígena marcada por su reverencia mística. Y tres personajes deambulando en un edificio de lujo tras la búsqueda del sentido de la vida. Les invito a gozar de ambas películas, no quedarán defraudados.

viernes 1 de enero de 2010

Busquemos ser constructores de la paz

Estrenamos un año nuevo y también nueva década. Para empezar nada mejor que una bendición y la más adecuada es la que corresponde a la lectura de hoy: "El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor se fije en ti y te conceda la paz." Números 6, 22-27. Es la mejor expresión que hoy podemos desear para todos nosotros. Porque en la Solemnidad de Santa María Madre de Dios también celebramos la jornada de oración por la paz. Y sobre todo porque la paz es no es sólo ausencia de batallas bélicas; si no tenemos paz interior tampoco sabremos relacionarnos con los demás.

Cuando los asuntos de la Iglesia se convierten en armas arrojadizas, conviene cultivar la paz interior, para que no nos dejemos llevar por arrebatos que rozan la temeridad y provocan dolor a nuestro alrededor. Vivir en paz es un don, hacer las paces, es una gracia. Y quienes formamos parte de la Iglesia, somos bendecidos por ser hombres y mujeres de paz. Difícil de creer cuando entramos en algunos circuitos mediáticos que viven en permanente guerra, dicen que con el mal.

No sé si el mal se agazapa también en el interior de quienes desean defender por encima de todo a la Iglesia. Me consta que lo hacen con buena intención, porque la realidad es que vivimos disociados entre lo que pensamos y lo que hacemos, y eso pasa factura. La guerra es un estado de permanente infelicidad. Y al mal no se le combate provocando dolor alrededor, porque entonces nos convertimos precisamente en aquello que no deseamos ser. Paz y bien, proclamaba San Francisco. Paz en el corazón y dosis enormes de bien, de bondad, en nuestras acciones y palabras.

Esa guerra soterrada que hay en la Iglesia de conservadores y progresistas no es obra del Señor, sino precisamente de quien disfruta de hacer daño a su alrededor. Allí está la parte oscura del mundo, las rivalidades, las envidias, el orgullo, la falsedad. La fe no se puede vivir como si se tratase de un arma arrojadiza. Porque no se impone, se propone.

Que algunos deseen convertirse en defensores de la doctrina puede que sea necesario para que desaparezca la confusión en la que el relativismo actual nos tiene cercados. Pero no me consta que deba hacerse desde el odio, sino desde la bondad de quien ama la conversión del pecador, y no desea su condenación. Mi deseo para este próximo 2010 va en esa línea, que las guerras fratricidas dentro de la Iglesia se diluyan como azucarillos y en su lugar nos desborde la gracia de saber mostrar el error para llevar a la conversión.

Duelen los anatemas y además dividen no entre buenos y malos, sino precisamente porque manifiestan la parte oscura del maligno, el rey de la mentira y la división. Para nosotros se nos ha prometido la comunión y la fraternidad. Los actos que rompen la paz dentro de la Iglesia no son obra del Espíritu y frente a ellos la mejor defensa es la oración y la proclamación de la fe, pero no desde la prepotencia, sino desde la humildad de quien se sabe portador de una Verdad que no le pertenece en exclusividad.

Esta es mi propuesta, que no siempre conseguiré llevar a cabo. Porque resulta más fácil el anatema que las razones y el diálogo. Sin embargo, confío en todos los que pasan por el blog, para hacer posible este deseo. Que sepamos dar razones de esperanza entre todos, y aunque nos encontremos con el príncipe de la mentira, que sepamos rebatir con firmeza y sin odio sus sibilinas trampas. Feliz 2010