domingo 28 de febrero de 2010

Los pistoleros de lo sagrado

Querer hacer una Iglesia plural, abierta a la sociedad, dialogando con la cultura de nuestro tiempo, es como intentar hacer churros sin aceite. Una institución que lleva más de dos mil años influyendo en el mundo y predicando un mensaje de salvación que surge en un pueblo oprimido por una invasión del país más poderoso del mundo, forzosamente tiene que tener aristas que choquen con la realidad actual. Hay que integrar su pasado, no escandalizarse del mismo. Pero lo curioso es como algunos intentan destruir desde dentro, la buena fe de la gente, influir para cambiar y adecuar a sus intereses el mensaje de Jesús.

Esta manera tan original de influir en la milenaria estructura de la Iglesia, es tan antigua como la propia sociedad. Si no los puedes vencer únete a ellos, dice la sabiduría popular. Así que ni cortos ni perezosos todos aquellos que no creen al 100% en lo que dice la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana, se salen por peteneras para hundir sus lanzas sobre cada uno de sus costados. De manera que tenemos religiosos que predican su fe y actúan como políticos con carnet de partido. Ese carnet que te obliga a estar siempre con los tuyos y no oponer ninguna resistencia ni crítica.

Son los Tamayo y compañía. Salen a la luz en tiempos estratégicos para dar a entender que los creyentes nada tienen que ver con la jerarquía. Es más tampoco con sus párrocos. Lo veo todos los días, los fieles acudimos a los sacramentos y nos vamos a casa. Bastante complicada es la vida como para que nos dediquemos a predicar la salvación a los demás. Nos han acostumbrado a ser parroquianos. Aunque algunos más que pastores se siente líderes de su comunidad.

Lean lo que ha pasado en Bilbao, un sacerdote ha utilizado el púlpito para discrepar de la jerarquía eclesial a cuenta del caso Pagola. Tal mismo que un líder sindical dando un mitin en vez de una eucaristía, y negándose a consagrar, como si fuera prerrogativa suya utilizar los sacramentos para aleccionar a los fieles. Lo que llega a mis oídos es preocupante. Si mi párroco se enfada con su obispo me puedo quedar sin confesión, sin eucaristía, etc. Es decir que un sacerdote se hace dueño del cortijo, olvidando que es un servidor de Cristo y que se debe a sus fieles. Que lo suyo es un ministerio, una gracia, un don del que no se puede apropiar.

Pues en esa otra Iglesia es posible, los pistoleros de lo sagrado andan de duelos dialécticos años y años. Entre ellos se esconden los lobos que haciéndose pasar por creyentes sueltan su odio viperino para dividir a los fieles. De esta manera tan original funcionan algunos grupos. Pretenden constituirse en un lobby frente a la jerarquía. No andan lejos de aquellos saduceos y fariseos de Jerusalén. A su manera creen en Dios pero abominan de la Iglesia, no la aman como madre. Confunden las partes por el todo.

Hoy celebramos la Transfiguración. Estar con Dios en oración es una gozada, bajar al llano a la realidad dura y pura del día a día, un combate en el que todos estamos inmersos. Me gusta encontrar gente que ama a la Iglesia, que no la identifica con los defectos de su párroco, para abominar del Vaticano y toda la jerarquía. Lo cierto es que yo no creo en mi obispo, ni en mi párroco. Creo que ellos están revestidos de un sacramento que se nos ofrece desde la última cena. Pero sé que sus actitudes pueden hacen mucho bien o mucho mal, igual que las mías.

Triste noticia que el caso Pagola siga sirviendo de ariete para unos y otros. El sacerdote mitinero ha protestado negándose a consagrar. Creo que es un abuso más gordo que el que pretende atribuir a la jerarquía. Al fin y a la postre Pagola sigue siendo un hombre de Dios y la Verdad siempre sale a la luz en la Iglesia, aunque se equivoque en las formas. Hay que orar más por la conversión de todos. Y no manejar la doctrina para arrimar el ascua a mi sardina

viernes 26 de febrero de 2010

España está de duelo

Así es, tal y como el título subraya. España está de duelo. Han muerto miles de seres extraídos del vientre de su madre. Se ha promocionado el negocio del genocidio silencioso de unos seres que no merecen siquiera contar como muertos; son nada, menos que nada, vacio. Pero el clamor de sus voces nos despertará de esta somnolencia a la que se ha sometido a miles de personas. El clamor de sus voces resonará algún día para toda la población. Las muertes y los genocidios pasan a las páginas de la Historia y cuando se leen nadie comprende ni el cómo ni el por qué un pueblo no se revolvió contra aquello.

Tenemos miles de precedentes que somos incapaces de entender. Desde la esclavitud hasta los bocadillos de cristianos para leones hambrientos. Ustedes pueden considerar que nadie obliga a abortar, pero si hay toda una cultura que acepta el aborto como derecho, no se quejen cuando se cuestione jurídicamente quién es válido o menos válido para seguir existiendo. Frente a ese dislate la única voz que sigue alzándose es la de cristianos y personas de buena fe. Todos entendemos que el aborto es un fracaso, no un derecho. Y que la cultura, la buena cultura, exige educar para la vida, no para la muerte.

Pues bien, hoy damos un motivo muy serio a nuestros hijos para que en el futuro nos reprochen nuestra falta de coherencia y sentido común. Hoy algunas jóvenes sentirán que son más libres por utilizar su cuerpo sin responsabilidad, y muchos jóvenes seguirán induciendo a las niñas hacia su destrucción. Y de todo ello se ocupa nuestro flamante ministerio de Igual-da. Hemos caído en lo más bajo que se puede llegar. Entronizando el hedonismo y asesinando la vida que molesta. Cuando los viejos estorben, ya saben que alguien dirá que la vida digna es la vida útil, según para qué intereses. Y el resto a la basura.

No se puede trivializar un derecho humano como la vida. El respeto de la legislación que consideraba delito el aborto lo han borrado de un plumazo. Ahora es un derecho. ¿Señores, un derecho matar, un derecho destrozar a la juventud sin enseñarle que el don de la vida es un gozo compartido del amor?. Banalizar el sexo, vaciarlo de contenido, es criar monstruitos perturbados, como lamentablemente podemos leer hoy en algunos titulares. Enfermos y adictos al goce, como se pueden otros enganchar a cualquier droga. Porque esa es la sociedad que estamos construyendo.

Estamos a un paso de adoctrinar a nuestros jóvenes en todo tipo de perversiones, llamando a ello educación sexual. Y sólo unas pocas voces se levantan para alertar de que nos estamos equivocando. Esas pocas voces, serán las que resuenen en el futuro, porque llegará un día que el negocio del aborto se vea en toda su magnitud y monstruosidad. Llegará un día que sintamos vergüenza de haber convivido con leyes tan nefastas para la salud de una población.

Poco importa que el rey sancione o no la ley. El daño ya está hecho. Atentos a la siguiente jugada. Si no somos capaces de reaccionar, de valorar los derechos humanos, y aceptamos que nos mientan en la cara, diciendo que trabajan por nuestros derechos, cuando sólo se trata de seguir la consigna de la ingeniería social, es que hemos caído en la degeneración y nuestra civilización ha sido destruida.

China es el primer precedente claro del control de natalidad obligado por el Estado. Nos parecía propio de un estado ateo y totalitario. Nuestra reforma de la Ley del aborto, tiene serios precedentes para considerarse un atentado contra la educación de los menores. Confundir la libertad con el libertinaje es propio de una población inmadura. Y va siendo hora que alguien lo diga desde las azoteas

miércoles 24 de febrero de 2010

La fe adulterada es un escándalo

Este es un día triste para mí. Me siento honrada compartiendo espacio junto todos los bloggeros de Religión Digital. Y defenderé el derecho de expresión de cualquiera, siempre que se hable a título personal, con la libertad de opinión que puede estar equivocada y que por tanto se puede subsanar con una corrección. Hoy me entero que la editorial PPC retira el libro de Pagola de sus múltiples librerías, según cuenta infocatólica. No voy a entrar a discutir el fondo del tema. Si la doctrina de nuestro compañero Pagola, no se ajusta a lo que establece la Iglesia católica, algo se está haciendo mal. A mí me viene a la cabeza el beneficio de la duda. Que ni la Iglesia ni Pagola tengan toda culpa en este tema. Cae el peso de la autoridad sobre una obra, y no sería la primera vez que con posterioridad su autor corrija su postura.

No se trata de estar con la Iglesia para estar contra Pagola. Se trata de que los teólogos al fin y a la postre deben someter sus investigaciones y ensayos a una senda que se resume en el credo y por tanto inamovible aunque ellos se empeñan en cruzarla. Y los hay que han tirado hacia el monte a la manera de los guerrilleros de emboscadas. Sin dejar de pertenecer a la Iglesia, se resisten a creer en su doctrina. Puede que en las facultades de Teología se haya estado intoxicando a buena parte de los religiosos de hoy en día. A ello no han sido ajenas las editoriales de congregaciones religiosas, que metidas en la vorágine del mercado, no hacen ascos a nada. Y así entramos en una dinámica desoladora, porque mucha gente de buena voluntad que desea crecer en la fe, le dan gato por liebre, y termina siendo más hereje que Lutero. Con el debido respeto para el personaje.

Pues miren me parece que es lamentable que hoy mismo se anuncie en Redes Cristianas la presentación de un libro en el colegio de los padres Escolapios de nuestro apreciado Juan Masiá, que con su fino humor sigue dando sopas con onda a todo el que se le pone por delante. El día cuatro de marzo el editor Benjamín Forcano presentará su obra Vivir en la frontera y el periodista amigo Jesús Miguel Lamet, junto a José Bono nos darán unas buenas muestras de cómo ser cristiano, a la manera de cada cual. El vino de honor lo llevan celebrando al alimón todos estos colegas de viejas batallitas con la Iglesia.

Como aquí hago el papel de cristiana de a pie con deseos de dar testimonio del humanismo cristiano, no voy a descalificar a nadie. Primero porque a Pagola no lo he leído y después de la que llueve ya ni ganas de probar; aunque agradezca sus comentarios al evangelio de cada semana. Nada que objetar hacia el padre Masiá cuando se refiere a temas de su especialidad, pero si en su libro trata de desmitificar a la Inmaculada Concepción y decir que Jesús no Resucitó o cualquier majadería de la fe adulta que para mí es adulterada, yo protestaré porque sus superiores le paguen esos vuelos oceánicos de Tokio a Madrid en clase turista o de primera, me da lo mismo. Esto es una tomadura de pelo.

Como entiendo que la línea editorial de Religión Digital está más en sintonía con eso que llaman la pluralidad que puede resultar que no creen en ninguna de las palabras del Credo y vivir a cuenta de celebrar entre amigos presentaciones de libros y congresos para reciclar su material adulterado por todo el orbe, pues ya me planto. Con todo el respeto que me merecen como personas, pero no tanto hacia su labor que parece caminar hacia la libre interpretación. Lo cierto es que a todos ellos el Sr Bono y Juan Tamayo, les tienen controlados para jugar con la Iglesia y en la Iglesia. Tengo la sensación que esto es tan escandaloso como la pederastia. Corrupción de mentes, con suculentos y pingües beneficios por conferencias y presentaciones de libros editados por amigos. Vamos la gloria del Parnaso de Juan Palomo. Que a ustedes les aproveche, pero a día de hoy la fe adulterada es un escándalo

lunes 22 de febrero de 2010

La gripe A tumbó el agua bendita

Estamos en pleno invierno y la anunciada pandemia de gripe, ha quedado en un fiasco, afortunadamente; no fueron excesivas las advertencias que se hicieron por parte de varios especialistas sobre la conveniencia de no aplicar la vacuna de manera masiva u obligatoria. En definitiva gracias a la correcta información de Teresa Forcades y otros investigadores, se consiguió frenar lo que hubiera resultado una imposición con pingües beneficios a favor de determinadas marcas farmacéuticas.

Pero no es ese el tema que hoy quiero tratar, sino otro muy distinto derivado del mismo. Hace mucho que las pilas de las iglesias permanecen vacías. Ustedes recordarán que se tuvo un especial cuidado en alarmar a la población y pedir la retirada del agua bendita por prudencia e higiene. Dos medidas que la Iglesia, sin una normativa clara, aceptó sin más. No se sabe que haya ninguna disposición sobre el tema que haya salido ni de la Conferencia Episcopal, ni de los Arzobispados. Pero como sucede siempre en estos casos de alarmas a la población, el agua bendita, salvo en caso de aplicación de sacramentos fue retirada de la pilas que hay en las entradas de las Iglesias. Y hasta hoy.

Pues ya va siendo hora que se dejen de pamplinas. Los signos externos son tan importantes como las disposiciones personales para recibir los sacramentos. Y aunque el agua bendita produzca en algunos hilaridad, es un sacramental que recibido apropiadamente, tiene también su función y su papel. He querido informarme sobre el tema. Leyendo un discurso del padre Jesús Martí Ballester sobre los sacramentales encontré referencias interesantes que me ha parecido oportuno traer al blog:

No es pues un capricho ni una manía la devoción, el cariño y la estima que tiene santa Teresa de Jesús por el agua bendita. Está cimentada en la doctrina católica. Así explica santo Tomás en la tercera parte, cuestión 65 de la Suma: "El agua bendita y demás cosas consagradas no son sacramentos, porque no alcanzan el efecto de éstos, que es conseguir la gracia. Sin embargo disponen para los sacramentos, bien sea quitando un obstáculo, como el agua, que está ordenada contra las asechanzas del demonio y contra los pecados veniales" (a 1, 6). "El pecado venial se borra por ciertos sacramentales, como el agua bendita" (8). "Los sacramentales no confieren la gracia a la manera de los sacramentos, pero por la oración de la Iglesia preparan a recibirla y disponen a cooperar con la gracia divina que emana del misterio pascual de Cristo, de quien reciben su poder todos los sacramentos y sacramentales" (Catecismo de la IC, 1670)

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Creo que es el momento adecuado para llenar las pilas de agua bendita. Estamos en tiempo de Cuaresma, el agua es un símbolo de purificación, no sé si el padre Masiá la considerará también una adiposidad de la fe infantil; tampoco tengo ni idea del papel que cumple en los exorcismos del padre Fortea. Pero no me cabe duda que interesó mucho vaciar las pilas de las iglesias, como si toda la población cumpliera con el precepto dominical. Resulta un poco absurdo que cuando se habla del invierno eclesial para significar el abandono del día del Señor, los medios denuncien a las iglesias para vaciar sus pilas de agua.

Tanto interés por parte de algunos para vaciar las pilas, produce malestar en quienes no consideramos nunca que de allí pudiera originarse un foco de contagio y de peligro para la población civil. Pues nada que vuelva el agua a sus pilas en el atrio de los templos y que se le dé el papel que le corresponde. Y a los agoreros que vayan con sus cuentos a otro sitio

sábado 20 de febrero de 2010

Conviértete y cree en el Evangelio

Estamos en la era de las comunicaciones y hemos de aprovechar para presentar el periodo de la Cuaresma como lo que es: un tiempo de conversión, de reflexión que nos llevará del pecado a la gracia. A la Resurrección. Estamos viviendo cuarenta días que rememoran otros tantos que Jesús permaneció en el desierto. Y hablar del desierto es hablar de crisis personales, de encuentros y desencuentros; momentos críticos donde se zarandean todas nuestras creencias y nuestras ideas. Las tentaciones de Jesús siguen en vigor. Todos nos podemos vender por un plato de lentejas; lo terrible es construir la vida entorno al poder, el deseo del éxito y la satisfacción personal. Los panes que nos ofrecen la tentación de hoy, no son panes para saciar nuestra hambre, sino más bien panes del consumismo; el lujo del fondo de armario para aparentar, para estar al día. Panes de acuerdos poco claros para rentabilizar la empresa a costa de la salud de los trabajadores; acuerdos leoninos para sobresalir por encima de los otros.

Lo cierto es que el desierto es la misma vida cotidiana, si sabemos parar unos momentos para analizar nuestros afanes y metas principales. Y este tiempo de Cuaresma nos sugiere a los cristianos que miremos nuestra vida y analicemos la ruta que nos guía. Porque se trata de estar siempre tras la luz del Evangelio y el deseo de entregarnos a un Amor que todo lo trasciende. Y en mi caso he tenido que reconocer que tengo mucho por lo que convertirme. No es tan importante escribir todos los días, como me venía exigiendo a mí misma. Es mucho más productivo dejar algunos momentos para el encuentro con la Palabra bien sea con la oración vocal o mental; y también para acercarse a quienes más lo necesitan, recordando que todo lo que tenemos hemos de saberlo compartir.

La verdad es que la Cuaresma exige buscar ratos de soledad, de introspección a la luz del Evangelio. Simbólicamente tenemos días de ayuno y abstinencia. Eso se lleva mal con el espíritu de la época, poco dispuesto al sacrificio. A mí me gusta pensar que cuando acostumbramos al cuerpo a ciertas privaciones, estamos fortaleciendo nuestra voluntad, con una finalidad, ser más libres de ataduras ocultas. No comer carne puede ser menos abstinencia que dejar Internet durante unos días. Ayunar de tabaco es mucho más privación para un fumador, que dejar el día en una sola comida. Algo a lo que muchos están acostumbrados para estabilizar su peso.

Pero como sé que muchos están contra las privaciones, los ayunos y las abstinencias per se. Explico que no se trata de hacernos la puñeta. Sino de liberarnos de ataduras para encontrar una purificación de nuestros sentidos a la luz del Evangelio. Cuando abrí el blog definí el humanismo cristiano como un camino de liberación. Pues ahora en estas fechas es cuando más debemos buscar la manera de liberarnos de ataduras. Es cuando buscas más ratos para estar con Dios, sin que solape la obligación semanal, sino por puro deseo de entrega. Pero dar recetas tampoco es lo mío. Cada uno debe encontrar su modo de hacer de la Cuaresma un espacio de desierto, de reto frente a las tentaciones de la vida actual.

Y ya para finalizar, me queda ese acto tan demodé que es la confesión. Abrir el corazón y liberarlo de las ataduras que esta sociedad va imponiendo de manera sibilina es un arte purificador: Nos permite reconocer que somos pecadores; algo a lo que muy pocos están acostumbrados a aceptar; porque el sentimiento de culpa casa mal con la vida ordinaria. Pero el acto de contrición sigue siendo necesario, y el acto de abandono a la misericordia de Dios, un don que debemos humildemente solicitar

jueves 18 de febrero de 2010

Mecenas sin escrúpulos para un Via Crucis blasfemo

El arte a lo largo de los años ha tenido siempre una función didáctica. El retrato se utilizó en todas las culturas emergentes de Occidente y también más allá del viejo continente. La arquitectura consolidaba en los templos u obras civiles un aire de la época que hoy sigue presente tras miles de años. Esta sería una muy brevísima entrada para tocar el tema de la muestra fotográfica que ha desatado ríos de titulares, cuya exposición ha sido clausurada en Granada, por el propio autor. Lo lamentable es que la Universidad de Granada estaba detrás de la muestra que bajo el título "Circus Christi", está compuesta por catorce fotografías que reproducen las estaciones del Vía Crucis.

Un artista también se debe someter a un código ético. Todo puede ser motivo de arte. Figuras religiosas han sido utilizadas por cientos de pintores, recreando pasajes del Evangelio y las pinacotecas del mundo están llenas de ejemplos. La fotografía también ha pasado el umbral hacia la creatividad, con muestras sugerentes en diversos formatos.

Sin embargo, nos hemos indignado con el juego transgresor de un artista que utiliza figuras religiosas, en lo que no es más que una blasfemia por mucho que se revista de cierta creatividad. Lo que he podido ver, muestra unas formas y unos juegos de luces sugerentes. Lástima que se transgreda la realidad y la ficción en un dudoso gusto, donde la figura de Jesús es gay y María una prostituta callejera, para rubricar el despropósito con un San José traficante de drogas. Tiene que estar uno algo enfermo o no se entiende que el sujeto vomite esa sarta de atentados contra la dignidad de unas figuras que forman parte del imaginario religioso y cultural de muchos millones de personas.

Nadie en su sano juicio osaría nunca montar una exposición itinerante de Napoleón como fullero mayor de la República francesa, hay personajes que dejan huella en la historia y el imaginario colectivo, con independencia de la simpatía que puedan despertar en cada uno. Tampoco es de recibo mostrar una bacanal entre soldados de la corte de Alejandro Magno. Por mucha imaginación y literatura que se le pueda aplicar al tema. Pero en cambio, sí han intentado crear un viacrucis blasfemo, que afortunadamente ha sido clausurado. Nadie está contra la libertad de expresión, pero es la propia sociedad la que ha protestado indignada. Cuando uno se pasa de castaño oscuro, alguien tiene que parar los pies. Así funciona la convivencia y el respeto mutuo.

Este artista de cuyo nombre me niego a hacer publicidad, transgredía todas las reglas permitidas para ofender a los creyentes; no se trata de su derecho a recrear un viacrucis, es que ese nombre no tiene significado sin su matiz religioso y si se utiliza para provocar la transgresión deberemos recordarle a su autor que no sabe hacer uso de su talento, caso de que lo tuviera. Pero en esta España de pandereta donde el showman ataca en horario de máxima audiencia lo humano y lo divino, un arribista henchido de deseos de epatar es capaz de zaherir lo más sagrado.

Lamentable el papel de la Universidad de Granada y de quienes financien ese bodrio cutre del susodicho fotógrafo, a quien le recomiendo un paseo por el Prado para ambientar su obra, como los grandes maestros. Su viacrucis en serio hubiera sido una muestra de religiosidad pía que mire por dónde no encuentra mecenazgo en ninguna universidad. A lo mejor ese fue el problema inicial del despropósito.

lunes 15 de febrero de 2010

Don Carnal y Doña Cuarema

La ola de frio nos impide celebrar Carnaval. Hoy alguien me decía que trasladar los acontecimientos al miércoles de ceniza le parecía poco respetuoso con los creyentes. Que aunque no sabía lo que significa la Cuaresma, no estaba bien. El original discurso de la mayoría ha sido curioso, al fin y al cabo todos los años en Cuaresma celebramos las fallas, y el arzobispo actualiza su dispensa para que la fiesta continúe. En ese jolgorio se vive la llegada del ayuno y la abstinencia en nuestra Comunidad; así que la mayoría arreando que es gerundio, salvo que las inclemencias del tiempo lo impidan, en cuyo caso se pospone para Fallas; lo que no cabe duda es que la fiesta se hace. Aunque los evangelistas y los musulmanes no se disfracen ni vengan al colegio, la mayoría está muy motivada, que de eso se trata de dar mucha motivación.

El caso es que reflexionando sobre la cantidad de hiperactivos que se diagnostican en los gabinetes psicopedagógicos, me ha dado por pensar en cómo les hacemos vivir la educación. Semana para Haloween, semana para el otoño, semana para Navidad, día de la paz, Carnaval, día de la mujer trabajadora, día del libro, llegada de la primavera, etc., Me estoy dejando alguna conmemoración, pero pueden captar el trasiego de adornos en pasillos y paneles, con sus horas lectivas dedicadas a tan noble finalidad.

Los niños viven cada acontecimiento como una fiesta, con su correspondiente excitación que les hace estar nerviosos e intranquilos. Los profes nos agotamos por llevar la programación al día, incluyendo estas conmemoraciones; pero la realidad es que el nivel baja mucho, tanto que cada uno progresa según su capacidad. Este paralelismo de la escuela con la sociedad, me viene bien. Es una manera de crear obligación para el consumo y la fiesta, los papás y mamás tienen que ver el desfile de Carnaval con sus retoños rebozados en capas de pintura y papel charol, o bien disfrazados en la tienda de todo a un euro. Pero la foto y la fiesta que no falle.

Lo cierto es que cada día deberíamos parar para tomar nota de lo que pasa a nuestro alrededor. Vivir una fiesta en la que no se cree es un postizo de los muchos de corta y pega que realizamos en la educación. Ni tanto ni tan poco, en un término medio se encuentra la virtud. Tres trimestres dan para tres conmemoraciones. Lo que sale de ahí va de sobrado. Una recuerda como mucho el día del padre y de la madre; la Navidad y la Semana Santa. Ahora hemos inclinado la balanza hacia lo laico, con especial énfasis en las fiestas paganas, y de esa manera tan guay armamos un lío en la cabeza de los menores. Especialmente cuando las aulas son tan multiculturales que cabe preguntarse por qué no se celebra el fin de año chino o se habla del ramadán.

Estas fechas me ponen nerviosa. Las conmemoraciones me ponen nerviosa. Y la pijotada de hacernos vivir a velocidad de crucero todo el año, termina por crear niños alterados. No necesito una psicopedagoga para que me venda la última corriente innovadora en educación. Cuando hace aire, los niños se alteran; cuando lluevo están nerviosos. Pintar máscaras de Carnaval sin saber que la fiesta era un desahogo previo a la Cuaresma, es tanto como querer explicar el ayuno y la abstinencia. No cabe en sus cabezas, ni tiene por qué caber que para eso son niños. Y vete a explicar el tema que algún papá te saldrá con que a su hijo no le hables de religión.

Pero visto el nivel que alcanzan las pantallas televisivas poco más podemos esperar de la sociedad. Estamos de realty show a todas horas, aunque estaría bien que los educadores diéramos un toque de atención. Visto los progresos de estos últimos años con innovación pedagógica puntera que hace arrastrar faltas ortográficas toda la escolarización, no me extraña que Arturo Pérez Reverte nos deleite con una de sus glosas para gilis postmodernistas. Claro que él forma parte de la Real Academia de la Lengua, así cualquiera..

viernes 12 de febrero de 2010

Effetá. Los gestos también son importantes

La verdad es que hoy ando un poco frágil de reflejos. Disculpen que no esté a la altura. Pero no podía dejar de hacerme eco de dos temas que vale la pena conocer. Celebramos el día del ayuno voluntario. Este pequeño gesto solidario que muchos desconocen, consiste en una cena un tanto especial; pan con aceite y sal, más una pieza de fruta, es el festín de una noche en la que recordamos a los miles de hambrientos que mueren día a día. Pagamos por hincar el diente al escuálido plato único. Son apenas unos euros que servirán para sacar algunos proyectos adelante. Y nos gusta saber exactamente en qué se gastan nuestras dádivas. Por eso cada parroquia acoge una meta, bien sea un pozo, una escuela, o un dispensario de primeros auxilios. El caso es que Manos Unidas, la organización católica que lleva cincuenta años solucionando problemas de hambrunas por el mundo, recogerá este fin de semana sus donativos. El domingo volveremos a poner en el sobre nuestros euros. Y estos no serán deducibles de ningún impuesto. Así colaboramos los católicos con aquellos que son menos afortunados.

Me ha parecido oportuno dejar constancia de estos hechos. Sé muy bien que hay miles de personas que deciden donar a Cruz Roja u otras organizaciones también comprometidas con los más desfavorecidos. A mí hoy me gusta traerles a estas páginas EFFETÁ. Creo que es un buen momento para ello. Esta organización modestísima nace del compromiso por los más desfavorecidos y lleva varios proyectos en Colombia y Perú. Se financia igual que Manos Unidas de las cuotas voluntarias de sus suscriptores y también de los eventos que se llevan a cabo cada año en centros escolares relacionados con la ONG Madre Micaela.

Effetá tiene nombres y apellidos, algo que a todos nos gusta encontrarnos cuando intentamos ayudar a los más necesitados. Hoy es un día especial para dar a conocer la labor que lleva a cabo esta fundación. Leemos precisamente en el Evangelio de san Marcos 7, 31 37:

En aquel tiempo, dejó Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos.

El, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo:

«Effetá», esto es: «Ábrete.»

Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad.

Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían:

«Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.»

Ábrete a la posibilidad de compartir, de acercarte este domingo a la Iglesia para donar unos euros para Manos Unidas, en la seguridad de que muchos pocos hacen posible el milagro diario en el mundo; pero si no puedes, compromete una porción en proyectos que conozcas, que veas levantarse poco a poco. No digo que dejen su compromiso en Effetá, aunque es una opción más entre miles de ellas. Un granito de arena en la inmensa playa de la solidaridad. Hace poco nos sacudió la conciencia el terremoto de Haití, también las voces de los voluntarios de Cáritas que ruegan para colaborar en el economato parroquial, donde cientos de parados reciben ayuda puntual. Son pequeñas muestra de solidaridad, en la medida de las posibilidades de cada uno.

El mundo es también una pequeña aldea donde el gesto de unos pocos puede contribuir al alivio de otros allá muy lejos, pero próximos en nuestros corazones. No demos la espalda a quienes piden ayuda. Hagan la experiencia de esa cena festín con un poco de pan, aceite y sal. Los gestos también son importantes.

martes 9 de febrero de 2010

Sólo nos queda la objección de conciencia, luchemos por ella

Hay apuestas cuyo resultado conocemos de antemano, se llevan los ases bajo la manga, y se juega con la baza ganada. Esa parece ser la situación que se plantea hoy con el referéndum sobre el aborto y la propuesta para que el rey no firme la nueva Ley. Creo que muchos son conscientes del terrible error que entrañan ambas posiciones. Hoy el mismo Juan Manuel de Prada se hace eco en un brillante artículo, señalando que no podemos poner al albur de la mayoría determinados principios morales. Algunos son innegociables desde el mismo momento que abandonan el decálogo que se mantuvo como referencia en la jurisprudencia durante miles de años.

Dejar en manos de una sociedad anestesiada la decisión de considerar un derecho el aborto, es arriesgarse a que finalmente no exista ninguna voz que pueda levantarse, ni tan siquiera solicitando la objeción de conciencia. Hay situaciones que tocan la fibra antropológica del ser humano y casuísticas cuyas excepciones deben contemplarse. La ley puede errar en manos de mentes amorfas que desconocen los principios básicos del ser humano. Es tan evidente esta postura que durante siglos pervivió la esclavitud sin que nadie excepto unos pocos alzasen su voz de denuncia. Pasaron siglos antes que pudiese llegar un presidente de raza negra al poder.

Un rey que se obliga a sancionar las leyes que aprueba un Parlamento, puesto en el brete de optar por principios personales o religiosos, se encontraría a menudo fuera de la legitimidad. Tal vez algunos están buscando precisamente eliminar la autoridad moral del monarca para señalar con el dedo a otros, con finalidades nada claras. De la misma manera que se pide un referéndum como si el resultado legitimase asesinar a niños indefensos. Creo haber leído dos opiniones muy bien meditadas sobre este dislate y en ambos casos, siendo como son partidarios pro-vida, no desean ese referéndum que podría legitimar el derecho al aborto, porque conllevaría la obligación de someterse a la Ley sin objeciones morales. No seamos ignenuos, la educación en manos abortistas durante más de veinticinco años deja muy marcada una sociedad.

Hoy son niñas de diez y doce años las que entran en la rueda del aborto. Personas inmaduras y no aptas para asumir una maternidad, a las que sus tutores legales o el mismo Estado puede inducir a suprimir la vida apelando a la compasión. El mal encuentra siempre los atajos para ir un poco más lejos todavía. Así los jóvenes presionan a las niñas a mantener relaciones como si esa actitud fuera lo natural. De esta manera lo que debiera ser libertad y consciencia pura, termina por convertirse en un chantaje emocional de cuyas consecuencias todos se desentienden. O bien las partes que deciden están mediatizadas por la cultura de la muerte.
Por tanto un referéndum y una negativa del rey, solo complicarían las cosas.

Ninguno de los dos caminos es posible. Y no pongamos como ejemplo el caso de Balduino, nuestro rey tiene de santo lo que yo, que es bien poco. Y de religioso me temo que va ajustado. Si la Constitución contemplase la objeción de conciencia, podríamos tener una puerta abierta. Pero eso no evitaría la modificación ideológica de ciertas asignaturas que tocan de modo transversal el tema de la reproducción, donde es obligatorio dar a conocer los métodos anticonceptivos. Ese es el camino que está tomando el gobierno. La Ley del aborto lleva pareja la de reproducción y quiere colarse en educación en manos de personal sanitario.

Es un tema que existe ya en la escuela, donde se realizan cursos de educación vial por parte de agentes municipales. Por ese camino va la actual ley. Una vez se convierta en una cuestión de salud pública, no habrá nada que hacer. Los homosexuales tomaron la escuela de mano de psicólogos y pedagogos hasta llegar a conseguir una sociedad que acepta como normal que se llame matrimonio a la unión de dos seres con independencia de su sexo. Está toda la pirámide medida y pesada. El cretinismo irá en aumento y sólo Dios sabe cuándo será posible volver al sentido común. Pero eso señores no lo consigue ningún referéndum

viernes 5 de febrero de 2010

Zapatero les lanzó un mítin en vez de una oración

El titular define bien la sensación que tengo tras leer el aberrante discurso de Zapatero. Este señor no tiene arreglo, nos deja vacías las arcas del Estado y da jabón a los ricachones como si fuera el más socialista de la Unión Europea. Y mientras, colleja por aquí y puntapié por allá. Vergüenza da que con un gobierno salpicado por corrupciones y escándalos alguien vaya a dar lecciones de democracia con unas frases bíblicas para salir del paso. En un desayuno de oración, tal vez debiera esperarse que todos fueran creyentes. Si no lo son para qué se les invita al evento. Cuesta creer que estos señores de billeteras abultadas se junten para orar y dejen que presida tal evento un laicista agnóstico confeso, que en el colmo del dislate proclama que España es cristiana, siendo presidente de la UE donde sentencian contra el crucifijo en los espacios públicos. ¿No les parece que el tema merece un sainete?.

La verdad es que su cita del Deuteronomio tiene enjundia; cierto que hay que preocuparse de los más necesitados, pero quien cobra estipendios diversos y presiona a la clase trabajadora con la pátina de socialista es el Sr. Zapatero. Que si primero para subir al poder apostó por mantener la sociedad del bienestar, ahora nos dice que es imposible si no ponemos a trabajar más y más duro a los asalariados. Un digno representante de la citada clase, debiera estipular medidas para limitar el crecimiento del salario por encima de una determinada cantidad. Para que no existieran jubilaciones duplicadas y de crucero, mientras se reducen las pensiones no contributivas.

Digno representante del pueblo más necesitado sería aquel que sin utilizar frases bíblicas trabajase para rebajar las dietas de los políticos, que son al fin y al cabo la élite del servicio público; y esto sería un discurso socialista y no demagógico. Vender la Alianza de Civilizaciones en EEUU queda muy bien, pero si el patio de tu casa lo tienes revuelto y lleno de desperdicios no hay quien pueda creer en la Arcadia feliz.

Propongo de verdad que nos pongamos todos a orar con fe por este país que está en manos de unos derrochadores, blindados con sueldos y prebendas que ofenden la dignidad del pueblo al que representan. Hace falta una voz que clame contra quienes siempre salen beneficiados de cualquier crisis. Me refiero a esos banqueros que cobran comisión por donativos de emergencias; esas multinacionales que propagan virus letales que a la postre nunca resultaron peligrosos; esos municipios donde los ediles se forran con comisiones por subcontratas y en el colmo del cinismo suben los impuestos municipales.

La verdad es que el discurso de Zapatero en un momento en el que el país da bandazos, es el colofón, la guinda del pastel, mientras cuatro millones de parados claman por recibir un subsidio, un trabajo, una salida. Sería conveniente aplicarle algún artículo de peligrosidad social, a quien sigue con las frases de manual para dirigir un país que va a la deriva. Cualquier parado hubiera dirigido mejor el discurso en ese desayuno. Propongo el siguiente encabezamiento:

Señores políticos, los ciudadanos estamos preocupados por su frivolidad en los puestos que deben representarnos. Son ustedes unos trepas ineptos. No merecen el puesto al que deshonran. Especialmente al más alto representante del país le corresponde una reprimenda por no hacer los deberes a tiempo.

El presidente abandona la nación para hacerse una foto y vender un mundo que es panoplia, mientras asfixia a los trabajadores que dice defender. Ese señor parece sacado de una secuencia de los hermanos Marx. ¿Qué no le hubiera dicho Grouxo como respuesta a su discurso?. Seguramente aquello de que usted es el español que más daño ha hecho a España con sus palabras de merengue y su acidia en el gobierno. Y luego le habría lanzado una pedorreta al tiempo que le daba la espalda

miércoles 3 de febrero de 2010

José Bono y sus cantos de sirena

A Bono le pasa lo mismo que a Zapatero, se ha situado en un mundo de fantasía y quiere seguir anclado en su discurso, porque éste les ha ido dando buenos resultados. Pero lo cierto es que Bono está haciendo daño al católico con principios socialistas y jugando con la buena voluntad de muchos jóvenes educados en el voluntariado y la solidaridad. Por eso insiste que “al final de la vida nos examinarán del amor”. Es un canto de sirena que viene sonando desde hace treinta años; un canto de sirena que captó lo mejor de la vida consagrada. Hoy un religioso que no sienta simpatía por una distribución justa de la riqueza, por la educación, por la sanidad, por las ayudas sociales, entraría en conflicto consigo mismo.

Y ahí están apuntalando el mito socialista en la confianza de que no hay política más social y justa que la del PSOE. Se encargan de magnificar la labor de estos obreros de salón, algunos grupos palmeros que puntualmente introducen su cuña de propaganda pro derechos humanos y otras tantas frases de editorial para granjear la estima del electorado poco crítico. Después de leer sus declaraciones respecto al aborto y ver como acude a tomar la comunión junto a Zerolo, yo no creo en el catolicismo de Bono y dudo de la bondad de sus intenciones.

Creo que ha patinado mucho sobre la cuerda floja. Estamos asistiendo a la realidad cruda y dura; no se puede hacer política de electorado porque eso termina por venir abajo como un castillo de naipes. Y el PSOE ha estado jugando con el bolsillo de los más humildes, de cientos de trabajadores que cotizan puntualmente a la Seguridad Social; ahora quiere penalizar la jubilación; en definitiva sigue sangrando a los más débiles. Y le viene bien mantener la idea de que ser cristiano y socialista es lo más lógico del mundo.

Por otra parte no es asumible ser socialista sin libertad de conciencia, es algo que todo militante debe tener claro. Quien somete su conciencia al partido, no puede ser católico, de manera que muchos optaron por la militancia sindical, antes que cotizar al puño y la rosa. Y ahora que vienen tiempos de vacas flacas, es más necesaria que nunca la coherencia en las propias convicciones. Que le laven la cara en Vida Nueva no ocultará la realidad.

Tener como referente vital a Jesús de Nazaret es una hermosa meta, pero no garantiza lo fundamental, la coherencia entre lo que se cree y lo que se hace. De manera que mientras habla de que “al final nos examinarán del amor”, lo único que hace es cubrirse las espaldas con todos los generosos voluntarios de cientos de asociaciones y el muy ladino, cobrará una pensión vitalicia por ser diputado; que examinen sus bolsillos y su conciencia, pero que no venga a enredar.

La entrevista con Vida Nueva es una pescadilla rebozada a mayor gloria del socialismo cristiano, si es que existe tal cosa. Olvidando por el camino las políticas educativas adoctrinadoras, la perversión de esa futura reforma de la Ley del Aborto, donde su hija puede abortar sin su consentimiento; por no entrar en detalles más radicales pero no menos bochornosos. Hoy ser progresista no es ser del PSOE. El progreso lo defendemos los padres de familia que apagamos el televisor cuando nos ponen la telebasura de serial. El progreso lo defienden los juristas que objetan a la EpC donde algunos proclaman que es natural la experiencia bisexual; el progreso lo defiende quien cotiza a la Seguridad Social durante cuarenta años y ahora le piden que aguante un poco más; el progreso está en las clases medias que sostienen las prebendas de los altos cargos públicos; el progreso no es aumentar el sueldo de los diputados o incrementar el IRPF del asalariado, fíjense que ya no les llamo obreros. Si Pablo Iglesias levantase la cabeza se moriría de vergüenza. La misma que tengo yo en este momento por José Bono, vergüenza ajena.

lunes 1 de febrero de 2010

La vida religiosa en la picota por culpa de Maciel

Mañana se celebrará en todas las diócesis la Jornada Mundial de la Vida Religiosa, establecida por Juan Pablo II en 1.996. Lo cierto es que la vida religiosa con sus crisis a cuestas sigue viva, le pese a quien le pese. Y duele que en fecha tan próxima a este evento se vuelva a sacar a relucir el tema del fundador de los Legionarios de Cristo. Creo que debemos saber interpretar las noticias, a veces no acertamos, pero si hay buena voluntad se saca a la luz lo que haga falta y se expone la realidad, sin desprestigiar a toda una institución que formada por hombres tiene, como es obvio, todas las debilidades que posee el ser humano.

El asqueroso pasado de Marcial Maciel, pone en claro que hay una naturaleza pecadora y muchos encubridores que son también culpables de un secretismo penoso. No tengo ni idea de cómo va a actuar el Vaticano respecto al futuro de la Congregación, pero estoy segura que el affaire habrá golpeado de manera muy dura a todos sus seguidores. Lo curioso es que este asunto haya podido mantenerse en secreto durante tanto tiempo. Deberían caer cabezas, en sentido figurado, por supuesto. Pero al igual que otros escándalos, esa hipocresía farisaica merece una respuesta contundente.

Es obvio que se está explotando al máximo el tema, para dejar caer un manto de sospecha sobre todas las Congregaciones y Órdenes religiosas, el voto de obediencia es una claudicación de la propia libertad que puede caer en manos poco apropiadas; el abuso que tanto nos preocupa comienza por el secretismo; pero también es cierto que las calumnias pueden levantarse con extraordinaria facilidad. La astucia de Marcial Maciel para llevar doble vida debía conocerse. No cabe en ninguna cabeza que este hombre tuviera amantes e hijos a puñados, manteniendo el silencio a precio de billetes. Algo no cuadra en este tema. Porque Marcial Maciel no podía ser tan ingenuo como para creer que nunca se descubriría su juego.

Son necesarios en la Iglesia luz y taquígrafos, pero esos taquígrafos no pueden ser meros fisgones de lo ajeno, sino personas prudentes dispuestas a poner orden donde la porquería sale detrás de las orejas de cualquiera. A mí en principio este tema me parece sobredimensionado, es tan escandaloso que puede resultar poco creíble a quienes viven con fidelidad sus votos; y cuanta más porquería mediática salga a la luz, más raro nos parecerá a todos. Hay cosas que son tan gordas que no pueden pasar durante años en silencio. Bastante conocemos como funcionan los rumores en la Iglesia, son suficientes unos pequeños sucesos para crear toda una leyenda. Ahí tienen el caso de Pio XII con los nazis. Por eso mucho me temo que los Legionarios deberían disolverse para que Marcial Maciel sea borrado del recuerdo.

Y quienes buscan sacar rédito de esta sucia historia, sin más objetivo que dañar a toda la Iglesia, deberían medir bien sus jugadas. Porque airear en los papeles el mismo tema cada cierto tiempo, puede ser un recurso para aumentar ganancias pero también puede hastiar al personal. En cualquier caso todos somos conscientes de que se urden patrañas con extraordinaria facilidad, por eso se habla de presuntos culpables, hasta que todo está probado. Lo digo porque muchas veces se hacen juicios mediáticos, especialmente en este siglo de la información global.

Yo sigo apostando por la Iglesia como madre, y mi fe no se basa para nada en los lamentables pecados de sus hijos, sino en Jesucristo hijo de Dios, por tanto espero cualquier cosa de los hombres y mujeres de este tiempo. Como siempre ha venido sucediendo, al lado de verdaderos crápulas existen los santos y sus obras les asisten, ni más ni menos